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Pacha

 

MANIFIESTO DEL FORO MUJER Y MINERÍA

La mega minería es otra cara del capitalismo-imperialismo que significa explotación, sometimiento, empobrecimiento, destrucción social y ambiental para los pueblos del mundo.

Las transnacionales mineras, de capital privado y/o estatal, controlan todo el proceso de prospección, exploración, extracción, transporte y comercialización de los minerales, así como el negocio de la especulación en las bolsas, bajo su lógica de generación de ganancia a través de la invasión, la guerra, la rapiña y devastación de los pueblos y la Madre Tierra.

La minería sustentable es una falacia de las transnacionales imperialistas y los gobiernos serviles, para enmascarar el nefasto control geopolítico, en especial de las semicolonias.

La minería afecta a las mujeres de forma directa y diferenciada, por su condición objetiva de sobre explotación y discriminación en la que se encuentra en el actual sistema capitalista-imperialista y patriarcal.

Una vez que los territorios son concesionados para la minería comienza la violación de los derechos de las comunidades, y de las mujeres más particularmente, ya que en la situación de opresión y exclusión en la que se encuentran son las que menos pueden participar en la toma de decisiones, y sus realidades e intereses son los menos tenidos en cuenta.

La minería despoja a las mujeres de comunidades rurales de sus espacios de vida y medios de subsistencia, a través de la expropiación y/o contaminación de los territorios y ecosistemas, a pesar de que ellas producen la mitad de alimentos del mundo, con lo que se afecta no sólo a las mujeres, sus familias y comunidades, sino a la Soberanía Alimentaria de los pueblos.

Privadas de sus espacios de vida y medios de subsistencia, las mujeres campesinas e indígenas son más vulnerables y caen en una mayor dependencia de los hombres, ya que la minería no demanda mano de obra femenina más que en trabajos de servicios, temporales y mal remunerados. Esta mayor dependencia económica se traduce en mayor sometimiento y control sobre las mujeres, por lo que es común el aumento de la violencia intrafamiliar.

Las mineras imperialistas se benefician directamente de esta situación, ya que así sobre explotan el trabajo de las mujeres que en forma gratuita realizan las labores para posibilitar la reproducción de la fuerza de trabajo para esta industria extractiva, en especial cuando, por consecuencia de la contaminación, las familias tienen que afrontar enfermedades de alguno de sus miembros. Es la mujer la que cuida de estos enfermos de los que no se hacen cargo ni las corporaciones, ni los gobiernos, ni los Estados.

Esta situación de vulnerabilidad lleva también a las mujeres a ocuparse en trabajos de “servicios colaterales” como la búsqueda de restos de mineral en la basura minera, lo que muchas veces lo hacen junto con sus niños, a pesar de las afectaciones a la salud que esto implica. Y también se pueden ver obligadas a vender sus cuerpos, ya que el aumento de la prostitución y trata de blancas es una de las lacras que acarrea la minería.

La contaminación social y ambiental causada por la minería afecta la Salud de las mujeres, incluso antes del inicio de la explotación de los yacimientos, desde el momento mismo en que una corporación llega a los territorios provoca un conflicto permanente en las comunidades, afectando emocionalmente a las mujeres que muchas veces tienen que afrontar la división dentro de sus propias familias. Así mismo, la contaminación de los ecosistemas afecta a las mujeres, especialmente en su salud reproductiva, con lo que las priva de su derecho a procrear hijas e hijos sanos.

Mientras las transnacionales imperialistas ganan millones cada año, las mujeres tienen que enfrentarse a las consecuencias de la masculinización de sus espacios de vida y la profundización del patriarcado con el consecuente aumento de la violencia en todos los ámbitos: familiar, comunitario, local y nacional, porque no sólo en sus hogares están expuestas a violencia física, sicológica y sexual, sino que tienen que batallar contra la violencia institucionalizada por parte de los Estados y gobiernos al servicio de las transnacionales, que se suman a las fuerzas de seguridad y ejércitos privados de las corporaciones.

La represión, persecución, criminalización y judicialización de las mujeres, que son parte con cada vez más fuerza de procesos de resistencia a los proyectos mineros, es cada día mayor y con un marcado carácter de género, que va desde los insultos de la fuerza pública (policías, militares) dirigidos a las mujeres con epítetos como “putas”, hasta la violación sexual.

La minería es otra pesada cadena que el sistema capitalista-imperialista y patriarcal impone a las mujeres y es justo revelarse contra el sanguinario negocio de los minerales.

ACORDAMOS:

– Asumir la lucha contra la minería, en especial contra la mega minería, como parte de la lucha por la liberación de la mujer.

– Sostener un espacio que nos posibilite ir profundizando la comprensión de este tema.

– Unir esfuerzos con otras organizaciones populares para levantar una campaña en contra de la imposición de los mega proyectos de minería en Ecuador.

– Rechazar la criminalización y solidarizarnos con las mujeres, las comunidades y los pueblos en resistencia a la minería en todo el mundo.

¡VIVA LA LUCHA DE LA MUJERES EN RESISTENCIA A LA MINERÍA!

¡FUERA IMPERIALISTAS MINEROS!

Vía: http://defensoraspachamama.blogspot.com/


Escribe: Jorge Chavez Ortiz
Fotos: Jorge Chavez Ortiz (@ChavezWar)

La mañana del 02 de julio de 2014, al promediar las 11:30 a.m. un grupo de activista llegado de diferentes partes del Perú y el mundo, comienzo la realización del mural histórico de la lucha del pueblo de Celendín contra el proyecto minero Conga, dicho mural ubicado está en la esquina del Jr. Pardo y Jr. 2 de mayo. El mural histórico de la lucha, era el prologo de las actividades conmemorativa, en honor a los caídos del 03 de julio de 2012.

Por la tarde se desarrollo el foro publico denominado “Minería  y Movimientos Sociales en el Perú”, organizado por la Plataforma Interinstitucional Celendina, donde estuvieron presente como ponentes:
  • José de Echave (Ex-vice ministro del Ministerio del Ambiente)
  • Roció Silva Santisteban  (Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos – CNDDHH)
  • Raphael Hoetmer (Activista y investigador, miembro del Programa Democracia y Tranformacion Global – PDTG)
  • Alejandro Seminario (Catedrático de la Universidad Nacional de Cajamarca)
  • Marco Arana Zegarra (Activista Ambiental y miembro del Movimiento Tierra y Libertad)
El foro publico inicio desde las 4:00 p.m. hasta las 6:00 p.m. en la Casa del Maestro, donde el publico presente pudo hacer preguntas al los panelistas.
Por la noche, a las 8:30 p.m. inicio la vigilia en el atrio de la Iglesia Virgen del Carmen, la vigilia fue dedicada en honor a los hermanos caídos el pasado 03 de julio de 2012 a manos del Ejercito Peruano y la Policía Nacional del Perú.
Doña Máxima Acuña de Chaupe, La Dama de las Lagunas, estuvo presente también en la vigilia.
Dentro de las organizaciones internacionales que estuvieron presente esta noche, fue el Comité de Justicia y Paz de Denver, Colorado de Estados Unidos. Donde se manifestaron sobre el proyecto minero Conga, como se sabe el pasado 2010, la misma organizacion reconoció a la ONG GRUFIDES por el trabajo y apoyo a las comunidades afectadas por las actividades extractivas en la región de Cajamarca. También estuvo presente la representante del Comité de Apoyo París Francia.
La vigilia contó con participación de diferentes artistas celendinos y cajamarquinos, donde los mas destacados esta Daniel Gil, cantautor y guardián de las lagunas. En otra parte de la vigilia, un  grupo de mujeres se encontraban trabajando en el cafecito que se repartió entre los presentes, como también preparaban los insumos para la olla común de se cocinara este 03 de julio.
Para el cierre de la vigilia, el grupo musical Tinkari, creador del himno de la lucha “Agua Si, Oro No”, se hizo presente, cerrando así la vigilia cultural.

El 04 de febrero del presente integrantes de la Marcha Nacional de Mujeres, Consejo Regional de la Mujer (COREMU) y Asociación de Mujeres en Defensa de la Vida, denunciaron constantes acciones de hostigamiento y amedrentación a los integrantes de la familia de Máxima Acuña alertaron de la presencia de un ómnibus con DINOES  y cuatro camionetas contrabajadores de la empresa Minera Yanacocha.  
Testimonio fotográfico*
 

 Informacion Vehicular presente el dia del hostigaminto, mira foto anterior a ella.

 

*Imágenes extraídas de video registrado por integrante de la Asociación de Mujeres en Defensa de la Vida 

Observatorio de Conflictos
GRUFIDES


Acción ante Corte Federal de Estados Unidos solicita información a Newmont sobre represión de protestas sociales en el proyecto minero Conga

Contact:

Rick Herz (U.S.): (860) 233-4938, rick@earthrights.org
Benjamin Hoffman (Peru): +51-959-284295, benjamin@earthrights.org

Denver, 24 de enero de 2014 – EarthRights International (ERI) presentó hoy una demanda ante la Corte Federal en representación de Elmer Eduardo Campos Álvarez (32), manifestante herido por la violencia policial en la zona del proyecto minero Conga. Con esta acción, ERI busca obtener información y documentos de la empresa Newmont que asistan a los procesos judiciales abiertos en el Perú relativos a la represión de la protesta social contra el proyecto.

El demandante, residente del departamento de Cajamarca, donde está ubicado el proyecto, recibió dos impactos de bala en la espalda el 29 de noviembre de 2011, mientras protestaba pacíficamente en el lugar donde se propone la mina. Por las lesiones sufridas, Campos perdió un riñón y quedó parapléjico. Fue uno de los 24 manifestantes heridos por la policía durante aquella jornada.

La empresa minera Yanacocha, subsidiaria de Newmont, firmó un contrato con la Policía Nacional del Perú para la prestación de servicios de seguridad. Los agentes de policía implicados en la represión del 29 de noviembre afirmaron ante los fiscales locales que estaban proporcionando seguridad a la empresa. El proyecto Conga generó una fuerte oposición en las comunidades cercanas, ya que supone la destrucción de lagunas altoandinas vitales para el sistema hídrico, y consideradas como fuente fundamental de vida por la población local.

“La represión policial a la protesta social contra las operaciones mineras es endémica en el Perú”, dijo Benjamin Hoffman, abogado del Programa Amazonía de ERI. “El problema se agrava en casos como éste, donde los agentes públicos de la policía están al servicio de la seguridad privada. Esperamos que esta acción contribuya a esclarecer la situación y facilite la obtención de justicia en el Perú”.

El demandante busca información de la empresa Newmont – como evidencias fotográficas y de video, informes de seguridad de empleados de Minera Yanacocha, registros de comunicaciones con la policía y comunicaciones internas – que aporten claridad sobre lo ocurrido.

Si se proporciona, la información solicitada ayudará a las autoridades judiciales peruanas que investigan los hechos, tanto en la investigación penal pendiente contra los dos agentes al mando de la policía aquel día, como en una demanda civil presentada por el señor Campos contra la Policía Nacional de Perú y otros oficiales públicos.

“Justicia significa, en primer lugar, que haya una verdadera investigación para determinar quiénes fueron los responsables y que paguen por sus crímenes. En segundo lugar, significa que el gobierno cumpla con su responsabilidad de proteger a los ciudadanos y el medioambiente, en lugar de imponer un proyecto minero destructivo mediante conductas policiales abusivas”, señaló Elmer Campos.

La actividad minera es conflictiva en el Perú: en septiembre de 2012 la Defensoría del Pueblo reportó 223 conflictos sociales activos, dos tercios de ellos vinculados a la extracción de minerales. La Defensoría registra además 196 muertos y 2369 heridos en conflictos por los recursos naturales entre 2006 y 2011.

“Esperamos que la acción en los Estados Unidos apoye los esfuerzos legales en curso en el Perú para buscar justicia, rendición de cuentas y una mayor protección de los derechos humanos, y ayude a poner fin a la cultura de la impunidad ante la represión policial de las actividades de protesta legítimas”, señaló Mar Pérez, abogada de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, institución que representa al señor Campos como parte civil agraviada en la investigación penal.

La acción legal ante la Corte Federal fue presentada bajo el Estatuto 28 USC § 1782, ley que permite a las partes de procedimientos judiciales en el exterior obtener documentos e información de personas o empresas en los Estados Unidos.

Además de EarthRights International, el señor Campos es representado en la acción ante la Corte Federal estadounidense por Gail Johnson, de Johnson, Brenner & Klein, PLLC, con sede en Boulder, Colorado.


EarthRights International (ERI) es una organización no gubernamental sin fines de lucro que combina el poder de la ley y los pueblos en defensa de los derechos humanos y el medioambiente, definidos de manera conjunta como “derechos de la tierra”. Nos especializamos en investigación y acciones legales contra quienes violan estos derechos, capacitamos a líderes comunitarios y promovemos campañas de incidencia pública y tenemos oficinas en el Sur Este de Asia, Estados Unidos y Peru.

Documents:

1064068_475477512543689_1544178277_oFoto referencial, Cortegana

URGENTE, ULTIMO MINUTO (Celendin, 12h30, 13/12/13): Las autoridades de la comunidad de Yagén, Distrito de Cortegana, provincia de Celendín, nos informan que una gran contigente de policías se encuentran en el lugar denominado Saquilillo, en dónde la brasileña Odebrecht pretende construir el muro del proyecto Chadín 2 para represar el Río Marañón. La policía habría destruido la oroya que transporta la población de Celendín hacía Amazonas y viceversa, dejando incomunicado a las comunidades.

PLATAFORMA INTERINSTITUCIONAL CELENDINA



Represión Política contra Nueva Djradio, a raíz de nuestra labor informativa desplegada en la localidad de Celendin, denunciamos presión vertical sobre nuestra línea periodística, desacreditándonos como medio, y atribuyendonos publicaciones (que no nos corresponden). Tenemos el suficiente aplomo, de hacernos responsables de nuestras aseveraciones, opiniones e informaciones que difundimos.

Queremos dejar en claro, que si nuestro servicio informativo es vulnerado o se intenta “dejarnos fuera” en nuestras transmisiones, es responsabilidad claramente política. Desde aquí nos solidarizamos con todos nuestros colegas y compañeros periodistas que en algún momento, sintieron la respiración en la nuca del poder “de facto”, al que le salen ronchas cuando informamos a nuestros pueblos.

Nunca negaríamos nuestra identificación con los sectores menos privilegiados de la población, los últimos de la fila, los ninguneados, los que no puede decirle a “los políticos” lo que tanto quisieran.

Nuestra línea periodística seguirá por la misma dirección, consecuente con nuestros principios, le guste a quien le guste, o lo deteste quien lo deteste.

Finalmente aclaramos que la información emitida durante la visita de la Ministra a Celendín, es comprobable por el material fotográfico que tenemos en nuestro poder, y que publicaremos cuando la parte logística nos lo permita.

Aquella vez denunciamos, tal cual: “Estamos afectados por la bombas lacrimógenas, el humo ha ingresado a nuetsros estudios…”
Luego de ellos se tuvo un intercambio de palabras con miembros de la PNP, quienes acostumbrados a solucionar las discrepancias con más violencia, obstaculizaron nuestra labor informativa.

Deejay radio manifiesta su interés por un acuerdo de partes, sobre los conflictos socioambientales, pero no a cambio de someter al periodismo a los designios de cuatro o cinco “señoritos” que se creen dueños de Celendín, ni mucho menos a los designios de las corporaciones endiosadas.

Atte.

Dirección periodística – Radio Nueva Djradio


Carta a Ministerio del Interior, Sobre familia Chaupe



Heridos de Cañaris por represion hecha por la PNP
25.Enero.2012
Fuente: Diario La Industria de Chiclayo

1. Clemente Calderón Carlos
2. Enrique Barrios Reyes
3. Agapito Mendoza
4. Margarito Mendoza
5. Elsa Rinza
6. Javier Mendoza
7. Manuel Mendoza
8. Augusto Tantarico
9. Pedro Lucero
10. Dennos Huaman
11. Dionisio Calderón
12. Santos Santiago Rinza
13. Martina de la Cruz
14. Fermín Bernilla Calderón
15. Pantaleon Pariacuri
16. Hilario Rinza
17. Pedro Barrios Huamán
18. Alex Mendoza
19. Alejandro Manayay
20. Nicolás Payacuri
21. Santos Sánchez
22. Santos Calderón
23. Paulina Sánchez
24. Victor Lucero
25. Santos Tantarico Berníos
26. Lindaura Sánchez Vilcabana


El agua o el oro o cómo una mina divide al Perú

Conga es el proyecto minero más importante para el desarrollo del Perú. El más resistido también por los habitantes de Cajamarca, la región donde se tendrían que secar cuatro lagunas para extraer el oro. Por las protestas, el lugar está bajo estado de emergencia y el Presidente Ollanta Humala ha debido cambiar dos veces el gabinete. Esta es la historia que se vive en la sierra peruana y en Lima.

por Marco Avilés

Fuente: diario.latercera.com (Chile)

Laguna Cortada

La mañana del 28 de julio, mientras el presidente del Perú caminaba hacia el Congreso para dar su discurso anual de Fiestas Patrias, el estudiante de ingeniería ambiental Jorge Chávez, de 22 años, cara de ratón de biblioteca y de 60 kilos de peso, sintió una mezcla de miedo y dolor cuando un policía le estrujó los testículos en plena calle, al tiempo que le gritaba:

-Entra al carro, conchetumadre.

Entre el presidente que saludaba con la mano a los vecinos del centro de Lima y el estudiante que era arrastrado de los genitales, mediaban 968 kilómetros. Chávez vive en Celendín, una provincia de la sierra norte del Perú que esa mañana cumplía 25 días en estado de emergencia. Muchos de sus vecinos se oponen al gigantesco proyecto minero Conga, pues temen que el agua se contamine o falte una vez que comience la explotación de oro y cobre. Por eso han realizado paros, marchas y vigilias durante casi un año. El 3 de julio murieron cuatro personas, durante una protesta en la plaza que terminó en una balacera. Una de las víctimas fue un estudiante de 16 años que, según su madre, quería ser predicador religioso. Ahora, a causa del estado de emergencia, las personas no se pueden reunir libremente y los policías pueden ingresar a las casas sin permiso de un juez o, ya en la libre interpretación de la ley, pueden cogerte de la bragueta cuando lo crean conveniente. Esa mañana, el estudiante Jorge Chávez entró al patrullero gritando de dolor, pero antes arrojó su pequeña cámara Lumix, regalo de su padre. Siete fotos y un video describen la escena que antecede al apretón policial.

Era un sábado apacible y el sol invitaba a tomar fotografías. Tres soldados del Ejército posaban abrazados frente a la pileta de la plaza, como amigos en un viaje de turismo. Al fondo estaban esas montañas donde la naturaleza ha juntado dos tesoros valiosos, pero -en esta historia- irreconciliables: el oro y el agua. Debajo de las lagunas de Celendín hay mucho oro. Para extraerlo, el consorcio minero Conga necesita al menos 17 años de explotación continua. En ese período, la compañía invertirá casi US$ 5 mil millones, empleará a 10 mil personas y, además, asegura que mejorará el abastecimiento de agua de la región. Esa es su oferta. Los economistas dicen que de Conga dependerá que el Perú mantenga su ritmo de crecimiento, esa bonanza que en las ciudades más grandes crea la sensación de que el país se desarrolla mientras parte del mundo se descalabra. Y si Conga no va, por el contrario, el progreso podría interrumpirse. El pánico que esa posibilidad genera en las ciudades se enfrenta a otro miedo, más local, más rural. En Celendín y otras dos provincias implicadas en el proyecto, la mayor parte de los ciudadanos son agricultores y crían ganado. Ellos temen que la explotación contamine las fuentes de agua que utilizan. Para explicar que su miedo no es irracional citan la historia de Hualgayoc, una provincia minera donde las aguas de dos de sus ríos son de color rojo.

Una noche, a comienzos de 2011, el candidato a Presidente Ollanta Humala visitó aquella localidad y pronunció un discurso en la plaza de armas ante una multitud.

-He visto un conjunto de lagunas y me dicen que las quieren vender. ¿Ustedes quieren vender su agua?

-Noooooo.

-¿Qué es más importante? ¿El agua o el oro?

-El aguaaaaaaaaa.

-Porque ustedes no toman oro. No comen oro. Nuestras criaturas toman agua. El ganado toma agua. Y de ahí sale la leche. Salen los quesos. Sale la riqueza. La agricultura necesita el agua. El agua para los peruanos. ¿Y cómo la vamos a defender?

La respuesta de la multitud es difícil de entender, pero se oyen gritos de apoyo.

Un año después, el Presidente Ollanta Humala respalda el proyecto minero. En Celendín, sus antiguos seguidores dicen de él: nos traicionó, nos estafó, nos mintió. Las paredes de algunas calles están pintadas con grandes mensajes, “Conga no va”, “Agua sí, oro no”. Esa mañana de fines de julio, el estudiante Jorge Chávez y cuatro amigos iban a ver por la televisión el discurso del presidente. Esperaban que anunciara el fin del estado de emergencia.

Habían sacado un televisor viejo a la vereda. La calle estaba vacía, pero pronto asomaron por allí cinco policías. Debían apagar el televisor, les dijeron. Estaba prohibido reunirse. Nadie se movió. Un agente tomó la iniciativa y tiró del cable de corriente. Los vecinos de los negocios contiguos se acercaron a ver qué ocurría. Chávez encendió su cámara y comenzó a fotografiar la discusión. ¿Acaso estaba prohibido ver el mensaje? Un agente sacó su celular y grabó a Chávez grabando la trifulca.

-¿Por qué me filmas? -le preguntó.

-¿Por qué me filmas tú? -replicó Chávez.

El video termina allí. El policía arrastró de los testículos al estudiante al interior del patrullero y le golpeó la espalda con la palma abierta durante el trayecto hacia la comisaría del lugar. Allí, junto a un colega, condujo al muchacho a una habitación donde había unos colchones sucios sobre el suelo. Chávez recuerda que el hombre estaba tan furioso que le lanzó un puñete a la boca. La sangre que brotó asustó a los policías. Lo llevaron al baño para que se lavara. Alguien abrió el grifo. No había agua.

Afuera de la comisaría habían llegado la madre del estudiante y su hermana, de 17 años, junto a algunos amigos que hacían llamadas telefónicas. Intentaban comunicarse con organizaciones de derechos humanos y con un congresista de la región. Temían que los policías trasladaran al muchacho al coliseo deportivo del pueblo, donde los soldados del ejército han establecido su cuartel y donde, según ellos, le sacarían “la mugre”.

-Somos gente de bien -repetía la madre, Lucila Ortiz.

Es una mujer menuda, de cabello entrecano, y esa mañana vestía una camiseta blanca en cuya espalda se leía el lema: “Conga no va”. Me contó que su hijo era muy aficionado a la fotografía desde sus años de colegio y ahora alimenta un blog con noticias sobre los proyectos mineros de la región. La noche anterior, Chávez se había acercado al fotógrafo de esta historia para conversar sobre cámaras. Tenía una teoría. “Los policías te respetan según el tamaño de tu cámara”, le dijo mostrándole su modesta Lumix. Le ilusionaba tener algún día un equipo profesional.

Al día siguiente, el rumor del mensaje a la nación llegaba hasta las puertas de la comisaría desde las casas cercanas.

-A mayo del presente año -leyó el presidente en un pasaje-, el 74% de los conflictos activos en el país corresponden al tipo socio ambiental.

Comunidades de Huasmín

Se refería a los 127 casos donde los ciudadanos de una localidad se oponen a proyectos u obras que podrían dañar el lugar donde viven. En la región Cajamarca, adonde pertenece Celendín, hay nueve. En la ciudad de Lima, ninguno. Los conflictos irresueltos originan paros, huelgas y marchas. Conga sólo es una de aquellas historias. La que más inestabilidad ha creado al actual gobierno. Esa mañana, en el Congreso, los ministros del tercer gabinete que el presidente ha formado en menos de un año, escuchaban el mensaje en primera fila. Entre ellos estaba el abogado Juan Jiménez Mayor, el nuevo Primer Ministro, quien había intentado distanciarse de su predecesor, un ex militar que solía expresar sus rabietas por Twitter. “¡Este es el gabinete del diálogo!”, les dijo Jiménez a los periodistas el primer día en el cargo.

A casi mil kilómetros, un policía salió de la comisaría de Celendín y fotografió a los familiares y a los amigos del estudiante arrestado por fotografiar a los policías.

-¿Por qué me tomas fotos? -le preguntó la madre del muchacho- ¿Acaso no han detenido a mi hijo por eso? Déjenme verlo.

El policía guardó la cámara en un bolsillo y, antes de marcharse, susurró algo al oído de un colega. Este se acomodó el fusil sobre el pecho con un gesto rápido y acaso inconsciente que, a fin de cuentas, expresaba toda su autoridad. Entonces, con lacónico enfado, respondió:

-Señora, cálmese, el chico ya no está aquí.

***

La distancia entre Lima y el resto del Perú no sólo es geográfica, sino afectiva. El 19 de junio, dos lectores del diario El Comercio discutían en un foro sobre el proyecto Conga. “Lo más razonable sería someter a un referéndum nacional esta propuesta injusta para arrasar con el ecosistema de Cajamarca”, escribió uno de ellos. Se llamaba Fernando Obando. Treinta y dos minutos después, Jorge Reyes le respondió: “Nada de referéndum. La chusma no puede imponerse”.

Unos temen la contaminación. Otros, el fin del crecimiento económico. En Lima, donde se ejerce la alta política peruana, la bonanza mantiene la ilusión de que el futuro de la capital será el de las grandes ciudades del mundo: vendrán los rascacielos, grandes restaurantes al filo del mar, nuevas cadenas de hoteles y -como ha advertido el Presidente Humala- quizá un tren subterráneo. Lima está enamorada de lo que será.

Ese futuro, sin embargo, debe conjugarse en condicional. Sólo será posible si Conga va. De lo contrario, ocurrirá el desastre, como profetizan algunos líderes de opinión. “Si Conga no va, sería como dispararnos a los pies”, escribió en una columna el ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski, quien compitió con Humala por la presidencia del país.

Las metáforas viajan, evolucionan, mutan en manos del pueblo. Unos temen a la contaminación. Otros, a que termine la bonanza. La política moderna, sostiene el ensayista francés Paul Virilio, no es otra cosa que la administración del miedo público. Y en el caso peruano, de aquellos miedos.

La noche antes del discurso presidencial, los soldados con sus fusiles controlaban la plaza de Celendín. La imagen invitaba a refugiarse en un local donde hubiera cerveza y buena conversación. El hotel de Gustavo Salazar ofrecía ambas. El es un contador que trabajó durante 30 años en el Banco de Crédito, en Lima, y ahora vive su jubilación administrando un hospedaje en la plaza del pueblo. Es un hombre calmado, de mirada dura y frases categóricas. “Todos tienen derecho a opinar -dijo mientras me atendía- pero no con violencia”. El prefería no participar en las acciones que organizan sus vecinos. Hacía unos minutos, unas 200 personas -hombres, mujeres, ancianos, niños- habían llegado a la plaza, caminado en silencio y dejado en el atrio de la iglesia decenas de velas encendidas. La policía les recordó que estaba prohibido reunirse y les pidió que se retirasen.

-Toda esta situación ha perjudicado a los negocios -añadió Salazar con resignación de comerciante-. Necesitamos el agua. Pero también el dinero.

En el centro del hotel, seis peces nadaban en una pileta de agua verdosa.

-Es obvio que lo que ha creado Dios, el hombre no lo va a igualar -prosiguió el dueño.

Hablaba en un tono filosófico, pero no se refería a la fuente sino al procedimiento que seguirá el consorcio Conga para extraer el oro. Primero, secará una laguna para convertirla en una mina de tajo abierto y utilizará otras dos para depositar allí los relaves. Después, construirá cuatro reservorios de agua que se alimentarán de las lluvias y que, según su estudio de impacto ambiental, garantizarán el suministro a las 40 mil personas que se abastecen de los ríos que nacen de aquellas fuentes. Así como hay políticos y líderes de opinión que apoyan el proyecto por razones económicas, del otro lado están los ingenieros y ambientalistas que se le oponen por razones de salud pública. El ex funcionario del Banco Mundial Peter Koening es un experto reconocido en manejo de agua y ha explicado que las 20 lagunas y 600 manantiales que existen en aquella zona forman un sistema interconectado de agua, como un aparato circulatorio. Dañar cuatro lagunas será afectar todo el conjunto. Las metáforas evolucionan.

-Un reservorio nunca será igual que una laguna -diría tres noches después un agricultor, dirigiéndose a 50 de sus vecinos, en un pueblo cercano a las fuentes de agua-. Es como el corazón. Si te cambian el corazón por uno falso, todo tu cuerpo y tu sangre cambiarán. El agua de las lagunas es buena, es natural, como la sangre. No es agua empozada. Se filtra por el suelo. Se evapora. Se limpia sola. Allá arriba hay animalitos que viven. Hay truchas. Hay patos. Ellos y nosotros tomamos esta agua.

Ahora, frente a la pileta verdosa del hotel, el antiguo contador bancario que nunca protesta en la calle ni enciende velas, me dijo que los limeños se habían acostumbrado a mirar a las provincias “por encima del hombro. Parece que preferirían que no tuviéramos una opinión”.

***

El estudiante Jorge Chávez se levantó de la cama y se quitó la camiseta para mostrar sus brazos con moretones. Estaba en casa y se distraía mirando la televisión. Hablaba despacio, con pausas, debido al dolor en la boca. Su labio superior lucía hinchado y ocultaba una herida. Los policías que lo detuvieron en Celendín lo trasladaron a una oficina de Cajamarca, a tres horas de distancia, mientras por las redes sociales circulaban noticias y reclamos sobre su arresto. Chávez dice que, al verlo, el oficial a cargo de esa oficina se puso nervioso y empezó a hacer llamadas telefónicas. Su despacho estaba lleno de funcionarios pro Derechos Humanos que esperaban noticias. Liberó a Chávez casi de inmediato.

-Supongo que no soy peligroso -dijo mientras volvía a vestirse, un día después del arresto.

-¿Has visto tu cámara? -le pregunté.

Negó con la cabeza. Su padre, que escuchaba la conversación, se la entregó apenado. Es un hombre bajo, de hombros anchos, que administra un hotel. Chávez revisó el artefacto con minuciosidad de relojero. El lente estaba abierto y no se podía cerrar ni cuando se apagaba la cámara. “Puta madre”, susurró. La dejó sobre el velador y salió a la puerta de su casa a tomar aire. Un policía estaba parado en la vereda, vigilando. Chávez retrocedió y, mirándome, confesó:

-Lo peor es que ahora me dan miedo.



POLICIA LE ROMPE LA CABEZA A OTRA CAMPESINA

Estos salvajes policías, que son ALIMENTADOS y TRANSPORTADOS en camionetas yanacochinas, han venido a Cajamarca a ROMPER CABEZAS de nuestros paisanos más humildes.

Este es el testimonio fílmico de cómo estos sinverguenzas financiados por la MINA se ensañan con nuestra POBLACIÓN.

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