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Ni Una Menos, las mujeres se organizan

(Claudia palomino)

Frente a los últimos casos de que el poder judicial liberó a los agresores de  Arlette Contreras y Lady Guillén, argumentando que fueron “lesiones leves” pese a las pruebas evidentes de su brutal violencia hacia ambas. Y frente a la creciente cifra de violencia familiar y sexual en nuestro país, como lo reportó el Ministerio de la Mujer que indicó que en los últimos cinco meses existen casi seis mil casos de violencia familiar y sexual.
Miles de mujeres de todas las edades, de identidades sexuales diversas, de distintos orígenes y de todos los estratos sociales, se han empezado a auto organizar, dejar el silencio y unir sus voces para frenar el maltrato y violencia. Esto empezó por las redes sociales donde se creó el grupo de Facebook ‘Ni Una Menos’, sin previa planificación y
sólo con indignación, mujeres diversas empezaron a contar los múltiples casos de agresión que han sufrido en toda su vida, sea física, psicológica o verbal. Con cada caso que se contaba, era otra mujer la que se animaba a contar su secreto que al parecer era el secreto de miles; generando así un espacio de complicidad, de apoyo mutuo y de solidaridad para decir Ni una Menos, este 13 de agosto en diversas ciudades del país. (Ver artículo completo descargando el documento)

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“Donde hay indígenas en el mundo, hay organización comunal, que se fortalece para defender a la Madre Tierra”
Hugo Blanco Galdós, peruano, director del periódico Lucha Indígena, activista contra las minas y ex guerrillero.
Testimonio recogido durante la Cátedra Juan Chávez Alonso, celebrada en San Cristóbal de las Casas, los días 17 y 18 de agosto.

Por Hugo Blanco*

19 de enero, 2013.- La humanidad, innegablemente, ha obtenido muchas ventajas del avance de la civilización. Sin embargo, hoy, que en nombre del “desarrollo”, el sistema capitalista en su etapa neoliberal, con su feroz ataque a la naturaleza, está conduciéndonos a la extinción de nuestra especie, es necesario hacer una evaluación sobre ese precio a pagar en aras del “progreso”.

A las generaciones actuales nos corresponde la tarea de evitar la extinción de la humanidad y a la vez conservar las ventajas de la civilización que no pongan en peligro la supervivencia de nuestra especie.

 

Ataque a la naturaleza

Hablamos de la amenaza de extinción de la especie humana por el feroz ataque que sufre la naturaleza en general, y por lo tanto la humanidad, por parte del sistema capitalista neoliberal gobernante. El móvil de quienes mandan en las grandes empresas transnacionales que gobiernan el mundo, es cumplir con su sagrado mandamiento: “Cómo ganar más dinero en el menor tiempo posible”. Al acatamiento de este mandato sacrifican todo, incluyendo la vida de sus descendientes. Esto no depende ni siquiera de la conciencia individual que puedan tener ellos, pues si alguno por amor a sus descendientes renuncia a poner una instalación que perjudique el medio ambiente, vendrá otro que la ponga. Por lo tanto, no se trata de acabar con los grandes capitalistas, sino con el sistema que hace que ellos gobiernen el mundo.

Los ataques a la naturaleza son múltiples y cada día mayores. Están siendo exterminadas especies vegetales y animales.

Me parece que el ataque más peligroso es el calentamiento global de la atmósfera producido por la emisión de gases de efecto invernadero que la calienta en forma creciente. Antes los amos del mundo negaban su existencia, ahora eso ya es imposible, por lo tanto la ONU impulsa reuniones de los gobiernos de los grandes calentadores del mundo que se realizan repetidas veces, pero en ellas, que constatan que el calentamiento es cada vez mayor, no toman ningún acuerdo para detenerlo, sino para comercializar el tema.

El calentamiento produce la disolución de los cascos polares y de los nevados del mundo, hay arroyos que han desaparecido y los ríos están cada vez más delgados. Como sube el nivel del mar, hay islas que han desaparecido, otras y regiones costeras están siendo inundadas.

Además el calentamiento provoca alteraciones del clima, inviernos más fríos, veranos más calientes, huracanes como el Katrina y el Sandy, que al igual que las inundaciones, sequías y otros efectos son denominados “desastres naturales” por los medios de comunicación del sistema. Son desastres que no tienen nada de “naturales”, son efectos del calentamiento global impulsado por los dueños del mundo.

Otro gran ataque son las minas a cielo abierto, poco practicadas en los países desarrollados, los que vuelcan su ejecución sobre las espaldas de sus colonias, los llamados “países del tercer mundo” o “países en desarrollo”. Como cada vez hay menos vetas de metales, hacen explosionar 4 toneladas de roca o tierra para extraer un gramo de oro, envenenando mucha agua con sustancias químicas. Esto, que es nocivo para la naturaleza, es criminal en cabeceras de cuenca, como el proyecto Conga en el Perú que mataría la vida envenenando cinco valles cuyos ríos desembocan en los océanos Pacífico y Atlántico.

Otro ataque es la agroindustria o industria alimentaria en general, que practica el monocultivo, nocivo para el suelo, usa agroquímicos (fertilizantes, insecticidas, herbicidas) y nos envenena con transgénicos.

Utiliza la más moderna tecnología, no en beneficio del consumidor sino con el objetivo de aumentar los caudales del productor a costa de la salud del consumidor (hay una hormona que cuando se le pone a una vaca, ésta da más leche; esa leche produce cáncer, pero eso no le importa a la compañía productora, lo único que le interesa es que le produce más ganancia).

Otro ataque son las centrales hidroeléctricas que arrebatan el agua a los pequeños productores que nos alimentan en forma sana e inundan viviendas y cultivos indígena y campesinos en general.

Otro son las vías rápidas de comunicación depredando la naturaleza, como en Bolivia y Perú asolando la selva. En Europa vemos que la nueva vía férrea que unirá Turín y Lyon ha provocado el surgimiento del movimiento “No al TAV” en el norte de Italia.

Además están: La explotación de las arenas bituminosas en Estados Unidos, la exploración retumbante de petróleo submarino, la pesca de arrastre, las poluciones de las fábricas, la perforación de la capa de ozono, el uso actual de la energía atómica, el peligro de una guerra atómica, etc.

Indígenas

El final que nos amenaza hace imprescindible mirar con espíritu crítico el transcurrir de la existencia humana, evaluar qué aspectos del avance de la humanidad son positivos y que otros nos conducen a la tumba de la especie.

Debemos comenzar examinando nuestros orígenes. Afortunadamente en muchas partes del mundo existen poblaciones originarias, indígenas, llamadas “salvajes”. Si a esta denominación le quitamos su carga peyorativa, es correcta, significa no domesticada, silvestre, natural.

Los indígenas son quienes disfrutan menos de las ventajas de la civilización y son atacados fuertemente por ella.

Al estudiar esas poblaciones veremos que hay características comunes a ellas, de cualquier lugar que sean, y que por lo tanto dichas características no tienen un carácter étnico, sino cultural primitivo, verdaderamente humano, sin las deformaciones que trajo consigo la civilización.

Los indígenas Nunga de Australia, Dongria Kondh de la India, Bosquimano de África, Sami de Escandinavia,  Attawapiskat de Canadá, Navajo de Estados Unidos, Maya de México, Nasa de Colombia, Mapuche de Chile, Quechua del Perú, pensamos lo mismo:

– La naturaleza es nuestra madre, debemos respetarla, quererla y cuidarla. A ese sentimiento ahora se le llama ecológico.

– En los asuntos que atañen a la sociedad, es ésta quien debe determinar, no un individuo ni un grupo de ellos. A ese colectivismo ahora se le da diversos nombres: Socialismo, comunismo, anarquismo.

– La felicidad consiste en vivir satisfactoriamente (lo que se ha dado en llamar “el buen vivir”). El indígena no tiene el principio de la sociedad de consumo, el criterio de que la felicidad la da el dinero y las cosas que se compran con éste.

– El indígena es profundamente solidario.

– Respeta las diferencias, entiende que hay otra gente que viste diferente y habla diferente. Los pueblos indígenas se saben diferentes y se respetan en esa diferencia.

– Enseña a los niños y jóvenes las cosas que sabe, la educación no es un negocio, es tarea de los adultos y ancianos.

– La medicina la da la madre naturaleza, no es un negocio, a todos nos conviene que todos estemos sanos.

Los pueblos indígenas más primitivos, los más salvajes, los menos contaminados por la civilización, son quienes conservan más vigorosos estos principios.

En el Perú es notoria la diferencia entre los pueblos de la selva más puros y los quechuas y aymaras de la sierra, ya contaminados.

Pongo algunos ejemplos:

– El indígena serrano hace un cultivo de papas, maíz, o frejol.

El indígena selvático no tiene un cultivo de una planta determinada. Tala una pequeña extensión de selva y planta varias especies juntas, imitando a la naturaleza. Modernamente a este sistema, ecológico por excelencia,  se denomina permacultura. Luego de unos años devolverá esa parcela a la selva y talará otra.

– El indígena selvático cuando caza un animal de gran tamaño, no lo sala para conservarlo. Llama a los vecinos y la colectividad disfruta del producto de la caza individual.

– Un indígena quechua me dijo en nuestro idioma que los “chunchos” (término quechua despectivo dado al selvático desde la época incaica) eran ociosos y me relató la siguiente anécdota: Un hacendado dijo a un selvático que talara una determinada extensión y que le pagaría un machete. El nativo lo hizo tan bien y tan rápido que el hacendado quedó positivamente impresionado, le pagó el machete y le dijo: “Ahora te ofrezco un negocio muy conveniente para ti: Tala la cuarta parte de lo que talaste y te doy otro machete”. El nativo le miró extrañado y le dijo: “Tengo sólo una mano derecha ¿Para qué necesito dos machetes?” y se fue. No quería progresar, sólo quería vivir. El quechua que me lo contó lo tomó como “ocioso”.

– Hace unos años los selváticos, quienes hablan diversas lenguas se unieron los del norte, centro y sur del Perú en una sola lucha en defensa de la naturaleza. En la sierra somos sólo quechuas y aymaras y no podemos unirnos.

– El indígena amazónico no contaminado no sabe si es domingo o lunes ni le interesa. Sale de su vivienda con su arco y flechas, si encuentra algo digno de ser cazado lo hace, si encuentra frutos silvestres útiles los recoge, al pasar por su cultivo recoge algo y si hay arreglos que hacer los hace. Regresa a su vivienda, no le interesa la hora. No sabemos si ha estado paseando o trabajando: Ha estado viviendo.

Que los indígenas amazónicos sean menos contaminados que nosotros los quechuas no quiere decir que no conservemos mucho del amor a la naturaleza, del sentido colectivista del “ayllu” o comunidad campesina, del “buen vivir”, de la solidaridad humana, etc.

Afortunadamente el indígena quechua todavía hace rotación de cultivos, un año siembra habas y al año siguiente papas. También a veces hace cultivos asociados, como maíz con leguminosas.

No se vanagloria por la cantidad de cosecha que tenga, sino por el número de especies y de variedades que cultiva.

Me sentí orgulloso al ver que la revista de los verdes en Francia se llamaba “Pachamama” (“Madre Tierra” en quechua), entendí que era el reconocimiento a nuestro amor y lucha en defensa de la naturaleza. Escuché que esa palabra es usada comúnmente en Cataluña y también la oí en el Día de la Tierra en San Pablo, Brasil.

 

Comunidad de comunidades

 

El espíritu comunitario se extiende más allá de la comunidad..Conozco tres casos (debe haber más) de comunidad de comunidades:

En el norte de Colombia existe el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), a cuyo 40º aniversario fui invitado el pasado año (pedir su boletín a prensa@cric-colombia.org). A pesar de la guerra interna que la hace víctima de ataques de los actores de esa guerra, continúa fuerte. Es reconocido por la constitución Colombiana. Está constituido por 115 Cabildos y 11 Asociaciones de Cabildos de los pueblos Totoró, Guanaco, Coconuco, NasaGuambianoYanaconaInga y Eperara, agrupados en 9 zonas, cada una de las cuales está representada en la junta directiva. Los 9 representantes de las zonas tienen igual categoría, no hay Presidente ni Secretario General. Luego de 2 años de función se cambian totalmente, no hay reelección, pues “todos tenemos cabeza, no existe la persona imprescindible”.

Los Kuna de las islas de Panamá cuya rebelión armada de 1929 fue apaciguada por el reconocimiento constitucional a su derecho de autogobierno. Su institución política fundamental es la gran Casa del Congreso, Onmaked Nega, que funciona en cada comunidad y constituye un centro deliberativo y ejecutivo. La Casa del Congreso es presidida pero no dominada por los Sailas, líderes de las comunidades. Su organización política ancestral se ha fortalecido a través de sus Congresos Locales (comunidad) y Generales (comarca), los que, mantienen una fuerte cohesión y conservan el poder de decisión sobre las actividades que se realizan en su territorio y conservan el control sobre la defensa y convivencia con la naturaleza.

El tercer caso que conozco son las comunidades zapatistas de Chiapas, México. A diferencia de Colombia y Panamá, la constitución mexicana no reconoce la legalidad de su forma de organización, pero dichas comunidades de comunidades, dirigidas por las denominadas “Juntas de Buen Gobierno”, están resguardadas por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) que las defiende contra el llamado “mal gobierno” de México.

Ahí no gobierna, como se cree, el EZLN. Las “Juntas de Buen Gobierno” son completamente civiles. Si un miembro del EZLN quiere participar de ellas, previamente debe renunciar al EZLN.

La tierra es cultivada colectivamente. Los miembros de las Juntas de Buen Gobierno no ganan sueldo ni lo necesitan, pues les toca su parte de la cosecha. Cuando terminan su período vuelven a trabajar la tierra y otro campesino ocupa su lugar.

El 21 de diciembre, señalado por sus antepasados mayas como el comienzo de una nueva época y por los comercializadores como el fin del mundo, más de 40,000 personas marcharon en silencio bajo la lluvia mostrando que existen.

Éstos son ejemplos locales de gobiernos ecosocialistas.

En alguna parte leí que felicitaban a los indígenas por su defensa de la naturaleza y que sólo nos falta enseñarles socialismo. Creo que en eso es mucho lo que tenemos que aprender de ellos.

Sin embargo en Sudamérica no podemos usar el término “ecosocialista” por lo siguiente:

Es indudable que en la lucha de liberación de los países sudamericanos, ha significado un gran paso el ascenso de los gobiernos  de Venezuela, Bolivia y Ecuador, que han desafiado el poder del imperialismo norteamericano y de las oligarquías nativas. Sin embargo dichos gobierno todavía no han podido desprenderse de la lógica de producción del sistema que ha colocado a nuestros países en el rol de extractores de materias primas al servicio de ellos, ni de la lógica del denominado “desarrollo” que está llevando al abismo a la humanidad. Éstas y otras razones les llevan a enfrentarse contra las poblaciones indígenas.

Estos gobiernos se llaman a sí mismos los del  “Socialismo del Siglo XXI”.

Por lo tanto, si le digo ecosocialista a un indígena venezolano, ecuatoriano o boliviano, me contestarán que están luchando contra el “Socialismo del Siglo XXI”: El indígena Yukpa de Venezuela defendiendo sus tierras ancestrales contra el ataque de ganaderos y el ejército gubernamental. El indígena yurakaré de Bolivia me dirá que Evo Morales quiere favorecer  a una empresa brasileña para construir la vía del Tipnis que destruirá su tierra que a la vez es parque nacional de reserva. El indígena ecuatoriano me contestará que está en una férrea lucha contra Correa que favorece la depredación de su tierra por las petroleras transnacionales.

Por otra parte, si le digo a un Mapuche de Chile que es ecosocialista me contestará que él ha luchado contra el gobierno “socialista” de Bachelet que aplicó la ley de represión anti- mapuche de Pinochet.

Represión

Las represiones más terribles que ha vivido la humanidad han sido las dirigidas por la “civilización” contra las poblaciones indígenas.

En América se realizaron innumerables masacres.

En el Perú y Bolivia los españoles entregaban anualmente a los explotadores de las minas, una determinada cantidad de indígenas, al año siguiente volvían a entregarle la misma cantidad. De modo que se estableció un sistema peor que el esclavismo, puesto que al dueño del esclavo no le convenía que su esclavo muriera, del mismo modo que no le convenía que su burro muriera.

En el sistema de encomiendas y repartimientos no importaba cuántos indígenas murieran, ya que, si por ejemplo el dueño de la mina recibía 100 indígenas por año y morían 50, al año siguiente le repondrían los 50 que murieron y volvería a recibir 100. De modo que quienes entraban en la mina no volvían a salir sino ya muertos. Por esta razón los indígenas preferían suicidarse antes que entrar a la mina y las madres mataban a sus hijos para evitarles el sufrimiento.

Esa fue una de las razones del levantamiento de Tupac Amaru, a quien se le castigó haciéndole presenciar las mutilaciones a su esposa y luego se le descuartizó vivo.

Ya en la época republicana en Uruguay se invitó amistosamente a los charrúas para masacrarles en la matanza de Salsipuedes.

En Estados Unidos fue fuerte la resistencia contra los invasores que adornaron sus atropellos en las películas de cowboy.

En Argentina continuó la guerra contra los nativos aún bajo el presidente Sarmiento que es calificado como “maestro de las Américas”. Hay un monumento al gran asesino de indígenas, el general Roca.

Los mapuches en Chile que consiguieron firmar un pacto con los españoles, en el que éstos tuvieron que reconocer el derecho a su territorio, fueron confrontados con la negativa del gobierno republicano chileno que desconoció ese tratado. Por eso la lucha continúa y los mapuches no se reconocen a sí mismos como chilenos sino como mapuches atacados por los chilenos.

En Cuba la rebeldía de los indígenas hizo que los exterminaran y usaran esclavos africanos para sustituirlos.

El esclavismo al que fueron sometidos los nativos africanos, las matanzas en Asia y Oceanía, son parte de esa represión “civilizada”.

A los indígenas de América se les aplastó, pero por lo menos continuaron viviendo y muriendo en la tierra de nuestros ancestros, mientras que a los indígenas africanos se les arrancó de su tierra y se les mezcló con otros esclavos de modo que ni siquiera pudiesen mantener su lengua.

Los esclavos africanos realizaron cientos de rebeliones en América. En Haití se realizó la primera revolución de independencia en América Latina. Los opresores de todo el mundo, incluyendo quienes luchaban por la independencia de sus países,  aislaron y/o atacaron Haití.  Ni Bolívar, quien había recibido ayuda de Haití, le retribuyó esa ayuda. Hoy día, por orden de los amos del mundo, Haití está invadida por ejércitos coloniales de la ONU, de los que vergonzosamente forman parte tropas enviadas por el gobernante indígena de Bolivia.

Los esclavos que escapaban formaban colectividades que son ejemplo de democracia y solidaridad humana.

No hay espacio para continuar enumerando los atropellos de la “civilización” antigua y actual contra los indígenas.

Personalmente también sufrí esa represión anti-indígena: Por haber participado en la lucha que abolió la servidumbre feudal a que estaban sometidos los indígenas peruanos fui encarcelado y pidieron dos veces la pena de muerte para mí. Fue sólo gracias a la activa solidaridad internacional que no aplicaron la pena de muerte y posteriormente me liberaron.

En Estados Unidos Leonard Peltier (“Yo soy toda esa voz india y grito desde millones de tumbas con almas inquietas”) está condenado a dos cadenas perpetuas consecutivas, espero que los ecosocialistas de ese país tomen como una de sus tareas luchar por la liberación de ese ecosocialista indígena.

La lucha contra el sistema se extiende

En muchos países de América Latina, las poblaciones indígenas y no indígenas luchan fuertemente contra la opresión extractivista de las empresas transnacionales, quienes, apoyados por sus gobiernos sirvientes, atacan la naturaleza en las formas señaladas arriba.

Afortunadamente, también en las ciudades hay surgimiento de sociedad colectivista, como es el caso de las fábricas tomadas por sus trabajadores en Argentina, donde en muchas partes y desde hace muchos años los trabajadores se hicieron dueños de empresas que quebraron sin pagarles. En muchos de los casos la legalidad del sistema ha tenido que reconocer su derecho a convertirse en los propietarios. Ahí los trabajadores funcionan en forma estrictamente horizontal, absoluta y verdaderamente democrática.

Como son los obreros quienes administran, la fábrica crece, se necesitan nuevos obreros, éstos no son empleados de los fundadores, tienen los mismos derechos que ellos.

Hay muchas otras manifestaciones de rebeldía ante las imposiciones inhumanas del sistema.

Por ejemplo, contra la imposición de la alimentación humana en función del beneficio de la llamada “industria alimentaria” que sacrifica la salud de la población para satisfacer la voracidad de ganancia de las empresas, surgen convenios entre  cooperativas campesinas que producen en forma ecológica y grupos de poblaciones urbanas que son conscientes de que deben alimentarse en forma sana.

En Grecia un grupo de jóvenes organizó la venta directa de los campesinos a los consumidores, sin pasar por los supermercados.

Hay poblaciones en México que tienen una moneda propia usada para el intercambio interno.

Continúa la explosión de los pueblos árabes contra los regímenes despóticos.

Como el sistema también está atacando a las poblaciones de los países  desarrollados, principalmente para servir a la banca y a las compañías financieras, las poblaciones de ellos también protestan, manifestaciones democráticas de este tipo son “l@s indignad@s” de España y “Ocupa Wall Street” en Estados Unidos, así como la batalla internacional europea en varios países el 14 de noviembre pasado.

También en esos países vemos luchas en defensa de la naturaleza, como el movimiento  “no al Tav” en el norte de Italia, la cadena humana contra la energía atómica en Alemaia, el triunfo del referendo en Italia contra la energía atómica y la privatización del agua, la resistencia contra el fracking en Estados Unidos.

En Canadá hay procesos muy importantes: Organizaciones ecologistas de ese país impulsaron una movilización internacional contra la minería canadiense el día de Pachamama, 1º de agosto. En diciembre último se inició la movilización de miles de indígenas y quienes les apoyan. Los indígenas se desplegaron por varias ciudades canadienses bajo el lema “Nunca Más Inactivos” (Idle No More). Su lucha es contra la opresión colonial que sufren y en defensa del medio ambiente.

 

Volver a nuestras raíces éticas

 

La humanidad está en un dilema: O retorna a su ética primitiva que sobrevive en los pueblos indígenas del mundo o fenece.

Retornar a su ética primitiva es volver a la sociedad ecosocialista de amor y respeto a la Madre Naturaleza y de organización horizontal donde todos manden. En ella se extinguirá la sociedad de consumo, que identifica felicidad con acumulación egoísta de dinero. Volverá a sentirse la profunda solidaridad humana, en la que el “otro” deja de ser un competidor para convertirse en “otro yo”. Seremos diferentes respetando las diferencias. Desaparecerá el machismo, el racismo y todo tipo de discriminación.

La “industria alimentaria” actual tiene el objetivo de lograr que las empresas ganen la mayor cantidad posible de dinero, no importando si sus productos benefician o no a nuestra salud. Cuando ya no sea el capital el que gobierne, la producción de alimentos tendrá el objetivo de nutrirnos en forma saludable.

Ahora, por la compulsión de la búsqueda de ganancia se gasta gran energía humana en la “publicidad”, el apremio de “compre, compre, compre”.  Cuando deje de producirse para la venta, cuando se produzca para el uso, cesará ese desperdicio de energía.

El apremio de “vender” lo más posible también hace que las empresas gasten gran energía humana en lograr que los productos sean rápidamente perecibles, para que el usuario se vea obligado a tirar lo que compró y dejó de ser útil y comprar nuevamente. Esto tiene como resultado por una parte el desperdicio  de energía humana y por otra la acumulación de basura contaminante del medio ambiente. Cuando el incentivo deje de ser la ganancia, se buscará que los productos duren lo más posible, que haya la menor cantidad de basura posible y que ésta no atente contra la salud de la naturaleza.

Retornar a la ética primitiva no significa volver a  la vida primitiva.

Los científicos y los técnicos, ahora al servicio de las empresas en búsqueda de ganancia, pasarán a estar al servicio de la humanidad. Ellos nos indicarán  de qué ventajas de la civilización podremos seguir disfrutando sin poner en peligro la continuidad de la especie y de cuáles no.

Esperamos que la humanidad derrote a los amos del mundo que conducen aceleradamente a la extinción de la especie, que tome en sus manos la conducción de sí misma, se reintegre armoniosamente a la naturaleza y consiga  salvarse.


*Hugo Blanco Galdós es dirigente histórico de la izquierda y de la Confederación Campesina del Perú (CCP). Integró la Asamblea Constituyente de 1979 por la agrupación Frente de Izquierda Revolucionaria y fue candidato al Parlamento Andino por el Partido Socialista. Actualmente es editar del periódico mensual “Lucha Indígena”. El presente artículo fue escrito para la revista ecosocialista de Estados Unidos “Capitalism Nature Socialism”.

 

http://servindi.org


– Los auténticos representantes de la resistencia de los pequeños campesinos que defienden el agua y la vida, vinieron a Lima a denunciar que el proyecto Conga no está detenido y que continúa matando la vida.

Por Lucha Indígena*

05 de diciembre, 2012.- La prensa del sistema no los ve, ella muestra al presidente regional como dueño de un grupo de personas engañadas que no ven las maravillosas ventajas del proyecto minero y cuando quiere dividir, dicha prensa entrevista a Wilfredo Saavedra.

En noviembre estuvieron en Lima los guardianes de las lagunas, los comuneros que serían directamente afectados y quienes junto a ellos, a 4 mil metros de altura, desafían la lluvia, el fuerte viento, el acoso armado y los insultos de los asesinos de Humala, sirvientes como él de la voraz empresa dirigida por la norteamericana Newmont, gran depredadora internacional del medio ambiente.

Los guardianes denunciaron en voz alta que Newmont y el gobierno a su servicio mienten al decir que Conga está paralizada. Ellos ven cada día como la maquinaria de la empresa ataca la laguna El Perol, ven que la policía «nacional» dirigida por el gobierno del partido “nacionalista” (ambos sirvientes de la empresa) impiden que alguien se acerque a tomar fotografías del crimen. Ven cómo la empresa ya robó agua de El Perol para un reservorio para uso de la minera, no para la agricultura.

Están asesinando hermosas lagunas amplias y profundas, están matando infinidad de pequeñas lagunas de múltiples dimensiones, están acabando con los aguajales que son pasto con agua limpia, con los pantanos de barro y agua estancada. En esa viviente jalca (que es como se denomina esa peculiar puna acuífera del norte del país), los guardianes comparten la lluvia, el fuerte viento que ha arrancado a girones la bandera verde «Conga no va», las nubes viajeras que vuelan por debajo, por encima y por el costado de ellos. Constatan a diario que los asesinos de Humala impiden la circulación de vehículos por carreteras peruanas, cuidan que solamente las use la empresa depredadora y en las noches son enfocados con un potente reflector.

Cerca del campamento de los celendinos se encuentra la vivienda de la familia Chaupe que fue atropellada por la empresa. Se puede ver por dónde pretendió ingresar la maquinaria, una niña de 15 años se arrodilló para impedirle avanzar, fue arrastrada de los cabellos por los asesinos de Humala quienes le golpearon la cabeza con un culatazo. Los guardianes de las lagunas son fundamentalmente miembros de las comunidades de altura que serán las directamente afectadas, más algunos de los habitantes de los 5 valles de las cuencas del Pacífico y del Atlántico, que morirán al ser envenenada el agua de las lagunas, lagunitas, aguajales y pantanos que subterráneamente vierten el líquido en 600 manantiales (todo este complejo sistema de irrigación natural no puede ser sustituido por estanques de cemento).


Veamos algunas cifras:

El proyecto Conga depredará 3,600 Has. Usará 692 Has. como depósitos de deshechos venenosos. Afectará a 413,652 pobladores. A 210 comunidades.
Declaraciones de Humala en Europa:

«Conga es mediáticamente magnificado pero en realidad no tiene la importancia que se le quiere dar» Dejar sin agua para el uso directo, para la agricultura y la ganadería a 413,652, no es importante para Humala. «Lo que venimos haciendo … es establecer una nueva relación con la minería, que nos hace poner el agua por delante del oro». Ha mandado asesinar peruanos defendiendo el oro contra el agua. 

«Hemos hecho la ley de la consulta previa.

Somos el primer país de Latinoamérica que lo hace y tal vez no me equivoco si digo que también a nivel mundial.» No ha habido consulta a los 413,652 pobladores (Desgraciadamente también el presidente regional y Wilfredo Saavedra se oponen al referendo). «Estamos haciendo una reforma constitucional para crear el derecho al acceso al agua» Hace asesinar a los defensores del agua. «Perú tiene una minería moderna del siglo XXI, frente a actividades renovables arcaicas, muy artesanales, del siglo XIX como la agricultura y la ganadería. Esta convivencia genera tensiones que tenemos que resolver desde el Estado con infraestructuras, servicios básicos, solucionando el estrés hídrico de estas poblaciones» La minería «del siglo XXI» sirve a la voracidad económica de las empresas matando la vida. Desgraciadamente en el Perú hay «agricultura del siglo XXI», la agroindustria, que como la minería, mata el suelo cultivable con agroquímicos para satisfacer la voracidad de las transnacionales Las tensiones las resuelve haciendo asesinar a los sedientos y obligando al poder judicial a atropellar la ley enviando los procesos de Cajamarca a Chiclayo para impedir que las viudas pobres de los asesinados atiendan los procesos.


Solidaridad

Es justa, necesaria y urgente la solidaridad con los acosados guardianes: En primer lugar es obligación de los más de 400 mil habitantes de los ricos valles que serían afectados, reforzar personalmente la vigilancia de las lagunas, ya que de continuar el proyecto no serán solamente los habitantes de las alturas los perjudicados, sino también los habitantes de los cinco ricos valles regados por el agua que desciende subterráneamente.

No sólo ellos, todos los peruanos (especialmente los jóvenes) tenemos la obligación de ir y conocer personalmente el sufrimiento de los guardianes y los atropellos de la empresa y sus sirvientes. También debemos impulsar que defensores de la Madre Tierra de otros países constaten la riqueza acuífera que pretende destruir Newmont y la prepotencia terrorista del gobierno de Humala, su sirviente. A veces la comida es sólo fideos agua y sal. Es necesaria la solidaridad económica, para comida, para plásticos, para frazadas. Así como la «Solidaridad Suecia América Latina» contribuyó económicamente, todos debemos hacerlo, a nivel de organizaciones o individualmente. El dinero, por muy poco que sea, será bien aprovechado.

Para eso pueden contactar: Con los guardianes de Celendín mediante «Milton Sánchez Cubas»milton.celendin@gmail.com Con los guardianes de Bambamarca, Hualgayoc, mediante «Edy Leon Benavides Ruíz» edy_leon99@hotmail.com
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*Editorial del periódico Lucha Indígena, núm. 76. Recibido por cortesía de su director: Hugo Blanco Galdós. Sitio web: http://www.luchaindigena.com/


Servindi, 12 de noviembre, 2012.- Compartimos con ustedes el editorial “!Agua! del último número de la publicación Lucha Indígena N° 75 que tiene como director a Hugo Blanco Galdós. Quienes deseen acceder a la edición pueden dar un clic en la imagen.
¡Agua!

Por Hugo Blanco*

El agua de las lagunas, pantanos y aguajales de las alturas, desciende subterráneamente y brota a diferentes alturas en 600 manantiales que dan agua para beber y nutren la agricultura y ganadería de miles de familias que trabajan con ella. Esa agua origina ríos de cinco valles y termina su recorrido en dos océanos, Pacífico y Atlántico. El gobierno sirviente de la empresa quiere que creamos la estupidez de que todo ese rico sistema hidráulico de Pachamama puede ser sustituido por grandes tinas de cemento que está comenzando a fabricar la empresa para recoger el agua de lluvia.

No nos dicen si pondrán 600 cañerías a diferentes alturas para sustituir los manantiales. Continúa la lucha por la vida: Por un lado: Humildes campesinos peruanos que necesitan el agua para vivir, para continuar trabajando la tierra y criando animales. Por el otro: Una gran empresa transnacional encabezada por la poderosa norteamericana Newmont, especialista en ganar millones de dólares matando poblaciones en América Latina y África. Le sirve de rodillas el presidente que subió con los votos de quienes lo eligieron por haber prometido en forma enérgica defender el agua contra el oro.

Otros sirvientes son: El ejército, la policía, los grandes medios de comunicación, el Poder Judicial, la mayoría parlamentaria. Los poderosos del país están a favor del atropello, pues saben que aplastando Cajamarca será fácil aplastar a quienes se defienden contra todo tipo de abusos. Desgraciadamente gran parte del pueblo peruano, especialmente la población capitalina que, obedeciendo las órdenes de los medios de comunicación de los patrones, todavía cree que los cajamarquinos están equivocados porque la mina «les traerá el progreso». Es la guerra de los millones de dólares contra la sed y el hambre de un pueblo.

La desesperación de los sedientos ha dado un gran paso adelante con la subida de los hermanos y hermanas de Celendín al borde de la laguna Azul, que es una de las maravillas naturales que sería asesinada por la empresa y su gobierno sirviente. La policía «peruana» les enfrenta en forma amenazante, sirviendo, como siempre, a los millones de los gringos contra la sed y el hambre peruanos.

El Poder Judicial acaba de lanzarse contra una familia humilde que fue golpeada y maltratada por no arrodillarse ante la empresa extranjera criminal. Desgraciadamente parte del ataque viene de quienes dicen dirigir la lucha del pueblo: Wilfredo Saavedra ha difundido por la prensa capitalina su sentencia: «El Comando Unitario de Lucha ya no es el organismo dirigente, ahora lo son quienes cuidan las lagunas». Lo que no dice es que precisamente dos de los tres miembros del Comando Unitario de Lucha (Milton Sánchez de Celendín y Edy Benavides de Bambamarca- Hualgayoc) estaban cuidando las lagunas mientras él estaba tranquilamente en la ciudad.

Los combatientes también se preocupan de la probabilidad de un acercamiento entre el partido Patria Roja y el gobierno, muestran los siguientes indicios: La provincia de Cajamarca, que sería una de las tres más afectadas por el proyecto junto con Celendín y Hualgayoc, no va a las lagunas. A pesar de haberlo ofrecido, hasta ahora el gobierno regional no convoca a referéndum para que el pueblo muestre que está contra Conga.

Este método de lucha fue iniciado en el mundo por Tambogrande, Piura y seguido exitosamente en otros países por combatientes antimineros. También lo aplicaron triunfalmente Ayavaca y Huancabamba en Piura. El referendo serviría para mostrar al pueblo peruano y al mundo, que Cajamarca NO QUIERE MINA. A ese pueblo a quien engañan los grandes medios de comunicación, los que nos dicen que «el movimiento anti-Conga son sólo algunos, impulsados por Santos que quiere ser candidato». Otro indicio que les alarmó fue el prematuro levantamiento de la huelga del SUTEP por su dirección.

Por encima de todas sus preocupaciones y contratiempos, los combatientes del agua prefieren morir de un balazo que de sed. Las comunidades que serían directamente afectadas por el proyecto, que son las que principalmente están cuidando las lagunas, organizan una marcha a Lima, encabezada por el alcalde de su distrito, los dirigentes de las rondas campesinas y frentes de defensa, los tenientes gobernadores. Llegando a Lima darán una conferencia de prensa en la que mostrarán la dramática situación que les espera de continuar desarrollándose el proyecto Conga.

Esperamos que el pueblo peruano ofrezca su solidaridad comprendiendo que el aplastamiento de la lucha por la vida en Cajamarca afectaría a toda la población peruana que sería aplastada por la voracidad del gran capital transnacional y sus sirvientes peruanos: Gobierno, Parlamento, Poder Judicial, Fuerzas Armadas, Policía, Medios de Comunicación, etc.

* Hugo Blanco Galdós es dirigente histórico de la izquierda y de la Confederación Campesina del Perú (CCP). Integró la Asamblea Constituyente de 1979 por la agrupación Frente de Izquierda Revolucionaria y fue candidato al Parlamento Andino por el Partido Socialista.





Hugo Blanco

He enviado informes exhaustivos, concluyo con unos comentarios.

Los cálculos de de la asistencia fluctúan de 1000 asistentes para arriba. Estuvieron presentes 11 de las 13 provincias del departamento de Cajamarca.

Era fuerte el espíritu anti-Conga y la voluntad de lucha.

Los visitantes quedaron impresionados por la abundancia de enormes pintas en las fachadas de las casas: “CONGA NO VA”, “AGUA SÍ ORO NO”.

Destacó la conducción del encuentro por los organizadores: La Plataforma Interinstitucional de Celendín y Hualgayoc-Bambamarca. No es casual, Serían las dos provincias más afectadas de ejecutarse el proyecto Conga.

Fue notoria la presencia de Marco Arana, el Presidente Regional Gregorio Santos y el Alcalde de Hualgayoc-Bambamarca.

Se notó la ausencia de Wilfredo Saavedra, quien había ofrecido ir el segundo día.

Un informe de gran importancia fue la exposición del estudio del hidrólogo norteamericano Robert Morán sobre el peligro para la vida en Cajamarca que significa el proyecto Conga.

Otro fue la medida cautelar solicitada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra el proyecto Minas Conga.

Hay que destacar la presencia combativa de Marino Rodríguez Castañeda, quien perdió la visión de un ojo por la represión policial pro-Conga.

Entre los acuerdos importantes figuran:

1.    La ratificación del paro del 11 de abril, previa movilización el día 9.

2.    Establecer turnos entre los diferentes distritos para el cuidado de las lagunas.

3.    La denuncia a la empresa Yanacocha por los diferentes delitos cometidos contra la población. 

4.    La realización del referendo departamental el 5 de junio (día mundial del Medio Ambiente que fue escogido por Alan García para asesinar a los defensores amazónicos del medio ambiente), sobre quiénes están de acuerdo quiénes no con el proyecto Conga.

Esta última medida es fundamental. Recordemos que e22 de junio del 2002, en Tambo Grande, Piura, Perú, se realizó el primer referendo comunal sobre minería en el mundo. Los votantes debían marcar “no” en la boleta si estaban en contra de la mina y “sí” si estaban a favor. Ese ejemplo fue tomado por Argentina y otros países, en el Perú se realizó en Ayavaca y Huancabamba. No entendemos por qué recién ahora se prepara en Cajamarca.


Hugo Blanco

“Es un orgullo para mí inaugurar esta reunión en la que están entre otros valientes luchadores por el agua, los compañeros de Hualgayoc-Bambamarca que tantas batallas libraron, inclusive al borde de las lagunas. Están también los compañeros de Celendín, donde 32 organizaciones se unieron en defensa del agua, lo que es un ejemplo de lo que se debe hacer en el país. Están los hermanos de San Marcos procesados por defender el agua.”

“La marcha por el agua y por la vida, impulsada por los frentes de defensa y las rondas campesinas, marcó un importante hito en la historia del país. Nos muestra que ése es el método correcto no sólo para la lucha en defensa del agua, sino para cualquier conquista popular: La movilización unitaria de la gran mayoría de la población.”

“La gran fortaleza fue la unidad, por eso debemos cuidarla. Podemos pertenecer o no a un grupo o partido político, pero esto no debe llevarnos a dividir la herramienta unitaria y por lo tanto fuerte, que nos da la unidad de todas las fuerzas anti-Conga. La división favorece al enemigo, no a la causa anti-Conga.”

“En el Perú no sólo Cajamarca está amenazada por el robo del agua, principalmente al pequeño campesino  fundamentalmente por la gran minería a cielo abierto, y también por la agroindustria y la construcción de hidroeléctricas. Las concesiones mineras amenazan prácticamente a todo el país. En la marcha del agua de Cajamarca a Lima hemos recibido denuncias en todo el trayecto de atropellos semejantes. Al llegar a Lima nos esperaron delegaciones de diversos lugares del país con denuncias parecidas. Las organizaciones de base de todo el país que luchamos en defensa del agua debemos coordinarnos en una red nacional por el agua y la vida.”

“El movimiento popular de Cajamarca sólidamente unido es el llamado a conducir a la construcción de esa red.”

“La red que nos servirá para luchar y triunfar en defensa del agua, paulatinamente pasará a servirnos para luchar por otras reivindicaciones populares.”

Hasta aquí reflejé el pensamiento común del encuentro.

Terminé mencionando mi visión del futuro del movimiento:

“Vi que en Brasil un dirigente obrero combativo cuando llegó a presidente se puso al servicio de las transnacionales depredadoras. Vi que en Bolivia un dirigente cocalero consecuente, que por no traicionar a sus hermanos fue expulsado del parlamento acusado de narcotraficante, cuando fue elegido presidente pretende abrir una vía rápita arrasando una reserva natural y atropellando pueblos indígenas. Por eso ya no confío en que una persona o un partido han de solucionar los problemas del país. En mi opinión será la red de organizaciones populares, cuando mande en el país, quien gobierne al servicio de nuestro pueblo, defendiendo el agua, defendiendo la vida, impulsando la actividad agropecuaria y turística sin dañar la naturaleza.”

“No creo que el aparato político actual, organizado para mantenernos como colonia al servicio de nuestros amos de turno, pueda servirnos para nuestra liberación. Sólo destruyendo ese aparato y erigiendo el gobierno de todo el pueblo organizado podremos reconstruir el país al servicio de toda la población.”

“Declaro inaugurado el encuentro.”


Por: Hugo Blanco

He enviado informes exhaustivos al respecto. Concluyo con unos comentarios y mi intervención inicial al inaugurar el encuentro.

Los cálculos de de la asistencia fluctúan de 1000 asistentes para arriba. Estuvieron presentes 11 de las 13 provincias del departamento de Cajamarca. Era fuerte el espíritu anti-Conga y la voluntad de lucha.
Los visitantes quedaron impresionados por la abundancia de enormes pintas en las fachadas de las casas: “CONGA NO VA”, “AGUA SÍ ORO NO”. Destacó la conducción del encuentro por los organizadores: La Plataforma Interinstitucional de Celendín y Hualgayoc-Bambamarca. No es casual, Serían las dos provincias más afectadas de ejecutarse el proyecto Conga.

Fue notoria la presencia de Marco Arana, el Presidente Regional Gregorio Santos y el Alcalde de Hualgayoc-Bambamarca. Se notó la ausencia de Wilfredo Saavedra, quien había ofrecido ir el segundo día. Un informe de gran importancia fue la exposición del estudio del hidrólogo norteamericano Robert Morán sobre el peligro para la vida en Cajamarca que significa el proyecto Conga. Otro fue la medida cautelar solicitada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra el proyecto Minas Conga. Hay que destacar la presencia combativa de Marino Rodríguez Castañeda, quien perdió la visión de un ojo por la represión policial pro-Conga.
 

Entre los acuerdos importantes figuran:
 
1.- La ratificación del paro del 11 de abril, previa movilización el día 9.
2.- Establecer turnos entre los diferentes distritos para el cuidado de las lagunas.
3.- La denuncia a la empresa Yanacocha por los diferentes delitos cometidos contra la población.
4,- La realización del referendo departamental el 5 de junio (día mundial del Medio Ambiente que fue escogido por Alan García para asesinar a los defensores amazónicos del medio ambiente), sobre quiénes están de acuerdo quiénes no con el proyecto Conga.
 
Esta última medida es fundamental. Recordemos que el 22 de junio del 2002, en Tambo Grande, Piura, Perú, se realizó el primer referendo comunal sobre minería en el mundo. Los votantes debían marcar “no” en la boleta si estaban en contra de la mina y “sí” si estaban a favor. Ese ejemplo fue tomado por Argentina y otros países, en el Perú se realizó en Ayavaca y Huancabamba. No entendemos por qué recién ahora se prepara en Cajamarca.

Finalizo transcribiendo lo que manifesté en la inauguración del evento:

“Es un orgullo para mí inaugurar esta reunión en la que están entre otros valientes luchadores por el agua, los compañeros de Hualgayoc-Bambamarca que tantas batallas libraron, inclusive al borde de las lagunas. Están también los compañeros de Celendín, donde 32 organizaciones se unieron en defensa del agua, lo que es un ejemplo de lo que se debe hacer en el país. Están los hermanos de San Marcos procesados por defender el agua.” “La marcha por el agua y por la vida, impulsada por los frentes de defensa y las rondas campesinas, marcó un importante hito en la historia del país. Nos muestra que ése es el método correcto no sólo para la lucha en defensa del agua, sino para cualquier conquista popular: La movilización unitaria de la gran mayoría de la población.” 

“La gran fortaleza fue la unidad, por eso debemos cuidarla. Podemos pertenecer o no a un grupo o partido político, pero esto no debe llevarnos a dividir la herramienta unitaria y por lo tanto fuerte, que nos da la unidad de todas las fuerzas anti-Conga. La división favorece al enemigo, no a la causa anti-Conga.”
“En el Perú no sólo Cajamarca está amenazada por el robo del agua, principalmente al pequeño campesino  fundamentalmente por la gran minería a cielo abierto, y también por la agroindustria y la construcción de hidroeléctricas. Las concesiones mineras amenazan prácticamente a todo el país. En la marcha del agua de Cajamarca a Lima hemos recibido denuncias en todo el trayecto de atropellos semejantes. Al llegar a Lima nos esperaron delegaciones de diversos lugares del país con denuncias parecidas. Las organizaciones de base de todo el país que luchamos en defensa del agua debemos coordinarnos en una red nacional por el agua y la vida.”
 
“El movimiento popular de Cajamarca sólidamente unido es el llamado a conducir a la construcción de esa red.” “La red que nos servirá para luchar y triunfar en defensa del agua, paulatinamente pasará a servirnos para luchar por otras reivindicaciones populares.”
 
Hasta aquí reflejé el pensamiento común del encuentro.
Terminé mencionando mi visión del futuro del movimiento:
 
“Vi que en Brasil un dirigente obrero combativo cuando llegó a presidente se puso al servicio de las transnacionales depredadoras. Vi que en Bolivia un dirigente cocalero consecuente, que por no traicionar a sus hermanos fue expulsado del parlamento acusado de narcotraficante, cuando fue elegido presidente pretende abrir una vía rápita arrasando una reserva natural y atropellando pueblos indígenas. Por eso ya no confío en que una persona o un partido han de solucionar los problemas del país. En mi opinión será la red de organizaciones populares, cuando mande en el país, quien gobierne al servicio de nuestro pueblo, defendiendo el agua, defendiendo la vida, impulsando la actividad agropecuaria y turística sin dañar la naturaleza.”
“No creo que el aparato político actual, organizado para mantenernos como colonia al servicio de nuestros amos de turno, pueda servirnos para nuestra liberación. Sólo destruyendo ese aparato y erigiendo el gobierno de todo el pueblo organizado podremos reconstruir el país al servicio de toda la población.” 

“Declaro inaugurado el encuentro.”


Fue acusado de matar a tres policías y estuvo a punto de ser condenado a muerte. La solidaridad internacional lo libró del paredón. Más tarde, en el exilio, fue el candidato a la Constituyente más votado por la izquierda. Llegaría a ser diputado y senador. Hoy ya no cree en el marxismo ni en sus pequeños partidos, se declara ecologista y partidario del movimiento indígena. Vive en el Cusco y los sábados compra cañihua en el mercado de San Jerónimo.
 
Por Flor Huilca

Era el 24 de noviembre del 2011. La Confederación Campesina del Perú (CCP) esperaba al presidente Ollanta Humala para la clausura de su último congreso sindical. Días antes Humala había declarado en emergencia Cajamarca para frenar las protestas contra el proyecto Conga. El presidente ingresó al local por la misma puerta por donde un minuto antes Hugo Blanco había salido de prisa y molesto con la presencia del jefe del Estado. “No puedo estar al lado del presidente que manda tropas a enfrentar la lucha por el agua”, explicó el líder campesino ante el auditorio. Su protesta fue más allá y renunció a la presidencia del congreso campesino.

“No soy estúpido”, dice ahora el histórico líder campesino, recordando ese incidente. Estamos en la sala de reuniones de la CCP, en la Plaza Bolognesi, y Hugo se ha quitado el enorme sombrero que deja ver el blanco de sus cabellos. Recuerda que ese no fue el único gesto de solidaridad con los campesinos. Dos días antes el ministro de Agricultura, Luis Ginocchio, llegó para inaugurar el mismo congreso y Blanco también se fue. “No puedo compartir la mesa con el representante de un gobierno represivo”, protestó y se bajó de la mesa de honor.

“He sido consecuente con lo que pienso”, explica ahora mientras muestra su polo con el lema: ‘Perú no es minero’. “Claro que un ministro puede asistir a un congreso de la CCP, pero no cuando los hermanos de Cajamarca estaban en plena lucha”, argumenta.

Ese tipo de gestos abundan en la vida de este hombre que a sus 77 años ha sabido reinventarse y persistir. Hace más de una década dejó de predicar el marxismo. Hoy se define como un indígena quechua y un defensor del medio ambiente. “Antes luchaba por la justicia social, ahora lucho por la supervivencia de nuestra especie amenazada por la explotación indiscriminada de la naturaleza”, dice.

Salvado de la muerte

A Hugo Blanco hay que hablarle fuerte para que escuche claro. No recuerda cuántos años pasó en prisión, pero sí el periodo más largo y duro; fue a raíz de la toma de tierras en La Convención (Cusco) en 1960, lo que casi le cuesta la vida. Entonces lideró una revuelta contra los hacendados que terminó con tres policías muertos, la detención de los levantiscos y el reparto de tierras solo para el Cusco, en lo que fue un ensayo de reforma agraria.

Dice que llegó a La Convención por una “afortunada casualidad”. Militaba en el trotskista Partido Obrero Revolucionario (POR) y sus dirigentes lo enviaron al Cusco tras una protesta por la visita de Richard Nixon al Perú. Blanco pensaba que la clase obrera era el motor del cambio social. Tanto lo creía que fue obrero en las fábricas donde se debía fortalecer los sindicatos. En el Cusco, Blanco fue detenido cuando hacía colectas para carnetizar a los niños canillitas y fue confinado en una celda al lado de Andrés Gonzales, dirigente campesino de Chaupimayo, la convulsionada zona donde se inició la toma de tierras. “Me dijo: ‘a ti te soltarán en tres días pero a mí me mandarán a la cárcel; ya somos tres los dirigentes presos y tememos que retrocedan en la lucha’. Yo me voy, les dije, y preparamos mi partida”, cuenta.

Con sus dirigentes presos, los campesinos se declararon en huelga durante nueve meses para negociar con los hacendados nuevas condiciones de arriendo de las tierras. Algunos aceptaban pero otros amenazaban a los huelguistas con armas de fuego. Estos formaron autodefensas armadas para protegerse. La revuelta se desató luego de que un niño perdiera la vida de un balazo. La policía, recuerda Blanco, nada hizo frente al ataque de los hacendados. El sindicato le ordenó a la autodefensa ir a pedir cuentas. En el camino tomaron una comisaría para apoderarse de las armas pero se encontraron con un policía que resistió el ataque. “Aun cuando le dijimos que no le iba a pasar nada, él sacó su arma y tuve que disparar. Él también me disparó; un segundo más y el muerto era yo”, dice.

Los otros dos policías murieron en una emboscada posterior. Hugo Blanco no disparó, pero se atribuyó la responsabilidad. Por estas muertes fue procesado en Tacna. Cuenta que el gobierno le envió un emisario con el mensaje: “Usted se declara enfermo, nosotros constatamos que está enfermo y lo enviamos al país que usted elija”. La respuesta fue: “No, gracias. Estoy muy bien de salud”.

Uno de los magistrados del tribunal militar pidió pena de muerte para él. El país entero vivió pendiente del caso. “Dije que si la lucha por la tierra merece la muerte aceptaba la condena, pero que sea este –señalando al magistrado que pidió su ejecución– quien me dispare”, respondió. Jean Paul Sartre se solidarizó con él. La presión internacional fue tan intensa que lo salvó de la muerte. Fue sentenciado a 25 años de cárcel. En 1969, tras el golpe militar, Blanco fue liberado y expulsado a México.

La izquierda
La toma de tierras proyectó el liderazgo de Blanco en la izquierda peruana. Con Morales Bermúdez en el gobierno, participó en las elecciones para la Asamblea Constituyente de 1978 y obtuvo la votación más alta del electorado de izquierda, sólo que no podía asumir su curul porque estaba en el exilio. Blanco volvió al país tras una campaña internacional. Fue Constituyente sin brillo, al igual que sus camaradas de izquierda. En 1980 fue uno de los protagonistas de las disputas internas que terminaron con la ruptura de la Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARI), una suerte de frente electoral de izquierda. Hugo fue uno de los cinco candidatos presidenciales (postuló por el Partido Revolucionario de los Trabajadores) y sacó apenas el 4% de votos.

Hugo Blanco habla poco de esta parte de su vida. Dice que el verticalismo y los reacomodos son hasta ahora los defectos más comunes de la izquierda y cita como ejemplo a la ex ministra de la Mujer Aída García Naranjo (Partido Socialista), hoy embajadora del Perú en Uruguay. Reconoce que fue un error la ruptura del ARI. Será por eso que ahora no le entusiasma mucho la recomposición de la izquierda. “No tengo relación con ellos. Creo que por allí ya no pasan las cosas; a mí me interesan los movimientos sociales”, argumenta.

Con los zapatistas

En su tránsito de troskista a indígena ecologista, fue fundamental su visita a los zapatistas en Chiapas. Cuando habla de esta visita, otra vez el brillo de la convicción vuelve a su voz y a su mirada. Cuenta que tuvo una reunión con el subcomandante Marcos y vio de cerca la experiencia de autogestión de los indígenas en su territorio. “Allí, dice, hay un gobierno profundamente democrático, donde manda el pueblo”. En la CCP ya son las siete de la noche y la secretaria dice que debe retirarse pero Blanco está lleno de optimismo contando su participación en la Marcha Nacional del Agua. Esa es ahora la bandera que enarbola Hugo Blanco en su camino. Ya no es troskista, aunque el fondo, admite, le ha quedado como aprendizaje “escuchar a la gente y participar en sus luchas”. Su única filosofía ahora es el buen vivir, el allin kausay en el idioma de los suyos, los indios.

Vivencias cusqueñas

Todos los sábados Hugo Blanco hace sus compras en las ferias de San Jerónimo, en el Cusco, donde vive con una de sus hijos. Compra sólo alimentos que traen los campesinos como harina de cañihua, harina de kiwicha y tarwi, porque no son transgénicos. Desde el 2006 es director del periódico Lucha Indígena, que se distribuye a nivel nacional. El resto de su tiempo lo dedica a la edición de folletos, a responder el correo electrónico y a revisar páginas web. Cinco de sus seis hijos viven fuera del país. Su última pareja, una activista del movimiento campesino, está en México y vendrá en mayo. “Como no me gusta tener cachos, hemos acordado que cada uno es dueño de su cuerpo”, dice.

 
Fuente: La Republica
Foto: Jonas Hulsens – CATAPA

Fue propuesta por el padre Marco Arana y aprobada por los Frentes de Defensa y Rondas Campesinas de Cajamarca.

El padre Arana fue nombrado como presidente de la comisión coordinadora.

Sus reivindicaciones fueron:

          Conga no va.

          Que se declare al agua como un derecho humano.

          No a la minería en cabeceras de cuenca.

          Prohibición del uso del mercurio y cianuro.


Partió el 1 de febrero de las lagunas amenazadas por el proyecto Conga y culminó en Lima el 9 de Febrero de 2012

Los días 9, 10 y 11 hubo exposiciones sobre el problema de la minería y el agua de representantes de varios lugares del país, ya que es una amenaza nacional. Naturalmente los principales expositores fueron losmrepresentantes de las organizaciones populares de Cajamarca.

La marcha cerró sus actividades con un gran mitin en la Plaza San Martín.

Una característica fundamental es que no fue dirigida por ningún partido ni por ninguna organización  campesina nacional sino por los frentes de defensa y las rondas campesinas de Cajamarca.

Partíamos a pie de las ciudades y pueblos durante varios kilómetros, desfilábamos por las calles del poblado, entrábamos a pie desde kilómetros antes de los centros poblados. Cuando los poblados eran relativamente cercanos, todo el trayecto lo hacíamos a pie.

Un aspecto notorio fue el caluroso recibimiento que tuvimos en ciudades y pueblos del trayecto. En muchos lugares los alcaldes encabezaron el recibimiento. Recibimos alojamiento y alimentación de quienes nos acogían.Se realizaron mítines en los centros poblados, iniciados pos los los anfitriones.

En Trujillo, capital de La libertad, se incorporó un fuerte contingente, especialmente de Santiago de Chuco, que sufre la amenaza del proyecto Laguna Sur.

Se gritó: “¡Conga no va, Laguna Sur tampoco”. 

En el trayecto, además de aplaudirnos, la gente nos obsequiaba agua y víveres.

Otro hecho notable fue que cada lugar del trayecto tenía  “su propia Conga”, su propia amenaza al agua: Por la minería establecida en su zona. Por recibir agua contaminada, y en el caso del distrito de San Pedro de Lloc, por servir de depósito de basura minera por una compañía encargada de esa tarea. Otro poblado sufría el robo del agua por una empresa agroindustrial que absorbía el agua subterránea dejando sin ella a los campesinos pobres de los alrededores. 

Siguiente paso.- El compañero Edy Benavides, representante del Frente de Defensa de Hualgayoc, Bambamaca, propuso la ocupación de las lagunas. Me parece acertada dicha propuesta, me imagino que consistirá en que grupos de cajamarquinos, especialmente de las provincias de Hualgayoc y Celendín, las más afectadas por el proyecto, vayan por turno a cuidar las lagunas. Como ya se ha visto, el proyecto Conga atañe a todo el país, por lo tanto creo que lo coherente sería invitarnos al resto de los peruanos a participar en esa tarea. Son los hermanos cajamarquinos quienes deben decidir.          

Al respecto de la marcha me entrevistó el canal N. Ver en youtube:

vbHsYS9ap5M


 

Dirigentes fijan 1º de febrero como inicio de la Marcha Nacional por el Agua

Apoyo. Milton Sánchez y Marco Arana logran respaldo.
Apoyo. Milton Sánchez y Marco Arana logran respaldo.

 

 

Cajamarca. Está previsto arribo a Lima el 11 de febrero. Entre los organizadores figura el líder agrario Hugo Blanco.

Elízabeth Prado

Cerca de un centenar de dirigentes de organizaciones sociales del país fijaron el 1º de febrero como la fecha en que se iniciará la Marcha por el Agua hacia Lima en apoyo a la demanda cajamarquina de no ejecutar el proyecto minero Conga en cabecera de cuenca.

En la reunión presidida  por el sacerdote ambientalista Marco Arana, también eligieron un comité organizador integrado por once personas, entre ellas el legendario líder agrario Hugo Blanco Galdós.
La movilización nacional tardará diez días en arribar a Lima y en el trayecto los marchantes realizarán actividades de concientización sobre la inviabilidad del proyecto Conga.

Hugo Blanco informó a los dirigentes que las poblaciones cusqueñas de Canchis y Espinar tienen pensado realizar un mitin el próximo 21 de enero. Este hecho se replicaría en cada región.

A su arribo a Lima, el 9 de febrero, el comité organizador de la Marcha por el Agua tiene previsto entregar un grupo de propuestas legislativas al Congreso de la República. También realizarán el Foro Nacional de Justicia Hídrica, el 11 de febrero, en el que debatirán técnicos y también políticos.

Esta marcha contará con una ambulancia y personal médico ofrecido por una iglesia evangélica, según dijeron.

Periplo cajamarquino

Marco Arana refirió que los pobladores de Cajamarca se concentrarán en la laguna Cortada para luego emprender  la marcha de sacrificio hacia  Lima.

De allí se dirigirán hacia Choropampa, lugar donde en el 2000 se produjo un derrame de mercurio, propiedad de minera Yanacocha. Luego partirán hacia Ciudad de Dios  para unirse al grupo de la Junta de Riego de Chancay y Jequetepeque, con el que avanzarán hacia Trujillo.

 

Fuente: La República