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Hace algunos años la minera Yanacocha, con el afán de convencer a los celendinos para ejecutar el proyecto Conga, llevaba de pasantía a comuneros, autoridades, alumnos, profesores, etc. para mostrar experiencias exitosas de minería en el Perú. Claro, el lector juicioso coincidirá que Yanacocha en Cajamarca sólo sirve para mostrar un excelente ejemplo de minería, más que irresponsable, de una actividad criminal. Pero vaya que grande es el destino, los llevaba a Espinar y desde este sufrido, pero digno pueblo nos envían la siguiente nota con video incluido. Juzgue usted amable lector.

Treinta años de minería en Espinar

Después de 30 años de actividad minera el pueblo de Espinar puede dar fe de que la minería es absolutamente destructiva.

  • Contamina el agua, el aire y la tierra.
  • Los ganados mueren o nacen con mutaciones.
  • Los campos de cultivo y el pasto quedan infértiles.
  • Ha destruido el tejido social y enfrentado a la población en cada comunidad.

Con la mesa de diálogo establecida después de la jornada histórica de lucha del 2012, Espinar ha comprobado también quizá lo más importante para decidir su futuro: El Estado está al servicio de las empresa, la protege, le brinda seguridad e impunidad. “La empresa y el gobierno están casados… no creo que se divorcien”, dice Melchora Surco.
Espinar está en pie de lucha por el establecimiento del convenio marco, no solo en su parte económica, sino en lo referente al medio ambiente, la salud y el impulso de la agricultura y la ganadería para recuperar su soberanía alimentaria y su potencial productor.


Por:

Patricia Wiesse Directora de la Revista Ideele

Se han cumplido 21 años. El 7 de agosto de 1993 la Minera Yanacocha produjo su primera barra de oro en Cajamarca. Luego de catorce años se ha llevado 32 millones de onzas de oro. Para conseguirlo se instaló en la cabecera  de dos ríos, cavó un tajo abierto y utilizó cianuro. Cinco años después comenzaron a sonar con fuerza las denuncias de contaminación de las aguas. Debería ser un tema trillado, pero no lo es. Ideele ha estado en la zona varias veces y la situación es prácticamente la misma, las denuncias son similares, las dudas y las preocupaciones se mantienen. El agravante es que se ha abierto un nuevo foco de resistencia en la provincia de Celendín donde se ubica el proyecto Conga.

Llegar a la antes apacible capital del departamento supone encontrarse  con varios tipos de contaminación, siendo las más estruendosas la sonora y la visual.  Las pintas “agua sí oro no” están escritas con letra corrida, y empapelan el centro de la ciudad. Para los limeños puede ser un simple estribillo, pero que para un importante sector de cajachos es la síntesis de su malestar.

A los cinco años de iniciadas las operaciones de la mina, salen a la luz las primeras denuncias sobre la contaminación de las aguas. Un año después empiezan las protestas. En el año 2000 ocurre la muerte por arsénico de 12 mil truchas en la piscifactoría de la Granja Porcón.  En junio de ese mismo año se produce el derrame de mercurio en el centro poblado de Choropampa. En el 2001 se encuentran metales pesados y pH ácido en aguas a cuatro kilómetros de la ciudad de Cajamarca. En ese año, también, el laboratorio CEPIS-Lima constata que en una muestra de agua de la planta de tratamiento El Milagro hubo valores superiores a los permitidos en arsénico. Además, en las muestras de agua de cinco estaciones  del río Grande se observó la presencia de plomo con concentraciones  entre 24 y 29 ug/L (el límite máximo propuesto por la OMS es de 10 ug/L).  En el 2002 mueren 26.500 truchas, nuevamente en Porcón. En el 2005 el Banco Mundial, accionista minoritario de Yanacocha, publica los resultados de 302 muestras de análisis de aguas, y acepta que la presencia de metales pesados excede los límites máximos permisibles. En el 2007 más de 300 campesinos se enfrentan a la policía por escasez de agua. En el 2008 se intoxican nueve trabajadores al limpiar el derrame de hidrocarburos  en la laguna Totoracocha. (Dos años después esa laguna estaría completamente contaminada.) En el 2010, se denuncia el derrame de sustancias tóxicas en el canal de riego de Tual.

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Ideele aumenta un ítem más a esta cronología:

Año 2013: Mueren 18 ovejas en La Pajuela. La pastora Elvia Calhua Flores, de 16 años, cuenta que el 8 de setiembre salió, como de costumbre, a pastear sus ovejas. Pero algo muy extraño ocurrió. “Yo iba por atrasito. Las ovejitas tomaron agua allá arriba y ahí nomás las vi que saltaban y que se pateaban sus barriguitas. Se golpeaban sus cabezas contra el suelo y botaban espumas blancas por sus narices y por sus bocas”, asegura. Las 18 ovejas murieron de un solo golpe en menos de cinco minutos. Elvia se asustó y llamó a su tío Felipe. Este tomó un taxi, acudió al lugar y reportó lo ocurrido a Radio Líder. Felipe ya había visto morir a seis de sus vacas. Comenta fastidiado: “No pueden continuar estas muertes masivas de nuestros animales. Los de la minera nos pagan por los animales, pero eso no es suficiente. Esto no es normal. Algo serio está pasando por acá”.

El geólogo Elqui Cruz, de Cooperación, sugiere que se trataría de una reacción química. “Para descartar a ciencia abierta qué fue lo que ocasionó la repentina muerte de las ovejas, debió haberse analizado la espuma. Eso no se hizo. Pero tomando en cuenta que [La Pajuela] es una  zona de botadero cerca de un tajo abierto, se trataría de una fuerte reacción a un proceso de toxicidad química”. afirma.

Para el biólogo Michael Gilbertson, es muy probable que la muerte de las ovejas tenga que ver con un derrame de cianuro de un estanque de relaves. Comenta: “El cianuro se usa extensamente para separar el oro de los minerales. Es muy tóxico y debe usarse con mucho cuidado. Cincuenta miligramos de cianuro resulta fatal”.  (Solo para tener una idea: un sobrecito de azúcar de los que sirven en los cafés contiene 10 gramos.)
Los veterinarios del SENASA Cajamarca, Jesús Rodríguez y Renato Ramírez, llegaron a La Pajuela, acompañados de trabajadores de Yanacocha. Mal indicio. Ellos revisaron a las ovejas muertas y se comprometieron a entregar un informe. Ideele  contactó al primero en la entrada de Baños del Inca donde funciona esa institución. Según Rodríguez, el mayor problema de sanidad en las ovejas de la región es causado por la distomatosis hepática o alicuya, que transmite un parásito que vive en el pasto.

La función de las inspecciones sanitarias es detectar las enfermedades en los animales, y analizar las muertes causadas por agentes patógenos como virus, bacterias y hongos.  El funcionario sostiene: “No diagnosticamos presencia de metales pesados porque no es nuestra función. Para eso se tendría que hacer un análisis”.  (¿Por qué el servicio de sanidad del Estado no hace necropsias, no toma muestras de tejidos, no revisa el contenido de los estómagos de los animales muertos, sobre todo si trabaja en una zona minera?)

(Contaminación del agua en San José)

Rodríguez asegura que no ha tenido reportes de campesinos sobre muertes masivas de animales por contaminación con plomo, arsénico o mercurio. Es extraño porque en este corto recorrido hemos escuchado quejas continuas. “Hay casos de campesinos que vienen y me piden que diga que la muerte ha sido por contaminación, para que la mina les reconozca. Yo le digo: ‘Pero señor, ¿por qué le vamos a decir eso si se ha muerto por enfermedad?’. En esos juegos el Estado no puede entrar”, afirma el veterinario.

Así como no se debe aceptar la viveza, tampoco se debería permitir la impunidad. La pita suele romperse por el lado más débil: por eso al campesino que se le ha muerto la vaca por tomar agua contaminada y quiere demostrarlo, no le será nada fácil. Deberá  llevar su muestra a un laboratorio, acercarse a la Fiscalía Ambiental para hacer su denuncia y presentar el resultado ante el fiscal. En ese momento entrará a tallar el abogado de la contraparte que objetará el procedimiento. “¿Quién tomó la muestra? ¿Fue una persona capacitada? ¿Cuánto tiempo pasó entre que tomaron la muestra y la llevaron al laboratorio?” Fin de la investigación.

A media cuadra de la plaza
En el mero centro de la ciudad de Cajamarca un personaje con pinta de predicador reparte unos volantes afuera de su tienda, que ha empapelado con mensajes anti Conga, a favor del agua y de la ecología. Ha decorado la parte alta del local saturado de productos lácteos, con una sucesión de imágenes de Máxima Acuña, la campesina que se ha convertido en el símbolo de la resistencia anti Conga. Uno de los mensajes que rescatamos de su folleto dice así:

Para recordar a la humanidad que los metales que están dentro de la tierra regulan la temperatura del planeta.

Se trata de Romel Figueroa, un importante comerciante local, propietario de varias tiendas y pequeño productor de quesos y manjar blanco. Más allá de su discurso de tintes febriles, precisa alguna información que se debe tomar en cuenta. Por ejemplo, asegura que hay ausencia de lluvias en la parte alta donde antes se obtenía el quesillo de la jalca. Por lo tanto, hay menos pasto y las vacas producen menos leche.  Señala: “Antes vendía 3 toneladas de quesillo en mi cadena de tiendas.  Ahora si llego a los100 kilos es mucho”. Sostiene que la contaminación no solo está en el terreno sino en el aire y en el agua, y que ha afectado a la leche, cuya calidad ha  disminuido.  Cuando le pedimos alguna prueba, el empresario, responde: “Yo tengo una agroindustria de manjar blanco, y la leche se corta siempre. Antes duraba más. Compraba 500 litros y a las 10 de la noche seguíamos haciendo manjar blanco. Ahora  la segunda perolada, la de las 11 de la mañana, se está cortando”.  Figueroa compra la leche a los acopiadores de la campiña. Para elaborar sus productos no utiliza el agua potable de la ciudad. “No utilizo agua del caño sino la subterránea de un terreno que tengo, pero no todos los productores tienen esta suerte. Eso mantiene la calidad de mis productos”, enfatiza.

(Señora vendiendo quesos en la ciudad de Cajamarca)

Los Negritos

En la comunidad de San José de Negritos, los comuneros de fe de que en 2008, la empresa Nestlé y Gloria les dijeron que no les comprarían más la leche que producían sus vacas debido a que la misma no era apta para el consumo humano. La población se alarmó y se quejó ante Yanacocha por la posible contaminación. Cuentan que semanas después regresaron los mismos representantes de las empresas lecheras y les informaron que había habido un malentendido y que continuarían comprándoles la leche. En vista de que nadie en la comunidad ha visto los análisis de la leche , nos preguntamos por qué Nestlé y Gloria cambiaron su decisión y qué han estado haciendo con ésta.

José Luis Valera, de la ONG Cedepas Cajamarca, tiene a su cargo un proyecto en el que participan pequeños productores de ganadería lechera que producen quesos en Hualgayoc. Esta es una antigua zona minera. El río Mairasbamba está muerto, sus aguas son de color naranja. Hoy operan dos empresas en esta provincia: Tantahuatay  y Gold Fields. “Nuestro proyecto está en el área de influencia indirecta, no está pegado a las minas. Hacemos análisis microbiológico para que la leche y el queso reúnan las condiciones para el consumo humano y tenemos registro sanitario”, manifiesta.  El ganado toma el agua de los manantiales o de las quebradas de la zona. La ONG no ha mandado analizar esas aguas, ni la leche ni los quesos. Valera no sabe dónde se realizan esas pruebas.

En Cajamarca no hay laboratorios implementados para este fin. Las muestras hay que enviarlas a Lima, y se recomienda  que sean laboratorios certificados por INDECOPI, como CGCA o ENVIROLAB.

El líder ambientalista Milton Sánchez señala: “Los análisis son caros. Las autoridades deberían hacerlos. Los productores podrían hacer convenios con las instituciones del Estado, pero ninguna está interesada”.  Sánchez refiere que la Municipalidad Provincial de Cajamarca siempre ha estado controlada por la minera, y que por eso nunca le ha interesado demostrar que su población está siendo afectada. “Si dices algo, la prensa de Cajamarca  sale a decir que quieres malograr la industria”, añade.  Igual sorprende que ninguna organización ambientalista cajamarquina haya tomado la iniciativa en este terreno.

Nilton Deza, director de la Escuela de Post Grado de la Universidad Nacional de Cajamarca, sostiene que la leche de la que se abastecen Nestlé y Gloria se acopia en todo el departamento, e incluso llega desde Leymebamba, Chachapoyas. “También compran leche de las zonas cercanas a las minas, pero yo no me aventuraría a decir que toda la leche de Cajamarca esté contaminada. Obviamente debe haber lugares donde los pastos se están regando con aguas de la actividad minera”, puntualiza.  Sobre los rumores de metales pesados en los quesos, precisa que en el primer estudio de impacto ambiental que presentó Yanacocha, se especificó que había 16 veces más arsénico que mercurio en la roca de la que extraerían el oro. El arsénico en forma natural es cuatro veces más tóxico. Habría que analizar qué aguas tienen  arsénico, qué pastos se riegan con esas aguas, qué leche se produce con esos pastos.

(Máxima Acuña, el símbolo de la resistencia contra Conga)

Estudio de la Universidad de Barcelona
Un reciente estudio de la Universidad de Barcelona – en colaboración con la Universidad de Cajamarca –, halló niveles elevados de metales pesados en la dieta de los pobladores rurales que viven cerca de la polémica Yanacocha. (Además de los residentes de la ciudad de Cajamarca, participaron en el estudio los pobladores de Quilshuar Corral, Quilish, Cisne Las Vizcachas, La Apalina, Tual, Hualipampa Baja, La Ramada, Manzana Altos, Porcón Bajo, Huambo Cancha y Combayo La Florida.)
Según el equipo de investigación, los pobladores de las once comunidades cajamarquinas en estudio, cuya dieta es rica en granos y tubérculos, ingiere diariamente niveles de arsénico, cadmio y plomo que exceden los límites establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). La principal fuente de arsénico proviene del agua y del arroz; la principal exposición de cadmio proviene de las papas y el arroz; mientras que la de plomo proviene del agua. La ingesta de arsénico y plomo resulta ser mucho más alta en las poblaciones más cercanas a la mina.

En cuanto al acumulado de arsénico en las muestras de agua y productos alimenticios analizados, se observó mayor incidencia de contaminación en La Pajuela, el lugar donde murieron repentinamente las 18 ovejas. Cabe mencionar que este es el primer estudio que se enfoca en la dieta y riesgo de  acumulación de metales pesados en los productos alimenticios de la zona. Antes nadie se había preocupado en evaluar ese riesgo.

Nilton Deza es uno de los autores de este informe. “Ha sido un trabajo metódico. Primero vimos cuáles eran los ítems de alimentación. Cuánto come una persona de arroz, de fideos, de zanahoria, agua. Se recogieron los alimentos que consume esa población rural y los llevamos a Barcelona. Se ha analizado con espectrofotometría de emisión atómica especial para el análisis de metales pesados. El área investigada comprende las comunidades cercanas a Yanacocha”, relata.

Anteriormente, este profesor había realizado un estudio sobre la presencia de arsénico en las uñas y cabellos de pobladores de tres comunidades cercanas a la zona de explotación minera Yanacocha: la ciudad de Cajamarca, La Ramada y Tual. El estudio en sí reveló bajos niveles de arsénico, aunque estos resultaron ser mayores en los pobladores de la ciudad de Cajamarca, lo cual posiblemente se deba al consumo de agua proveniente de la planta El Milagro, y de productos alimenticios provenientes de la agricultura y la ganadería.

Deza vive en Santa Apolonia, en la parte alta de la ciudad. Se mudó para no tomar el agua que llega de la Planta El Milagro, directamente de la mina, y que abastece a toda la parte baja de Cajamarca. “No tomo los desagües de Yanacocha. Acá arriba tenemos una planta que trata el agua que viene de una cuenca muy pequeña. Solo el 25% de la población toma esta agua”, concluye.

(Máxima Acuña delante de la tienda del comerciante Romel Figueroa)

Hace poco entró a la zona de Chonta con un equipo de la Universidad de Lovaina, Bélgica, pero la población no quiere que se realicen estudios porque dicen que los han engañado de manera reiterada. El río de la zona es el Azufre, que Yanacocha se encarga de bombear desde 500 metros de profundidad. El agua llega contaminada y la usan solo para regar los pastos, pero no las papas. Las niñas pastoras se quejan porque sus ovejas toman agua, les da diarrea, se deshidratan y mueren. “Las  aguas que salen de la mina contaminan las corrientes de agua superficial y, si son profundas, contaminan los  acuíferos. Los peces y los sapos en ese río han desaparecido”, añade Deza.

Hay que tener en cuenta que Yanacocha construyó dos diques de control de sedimentos de relaves en el Río Grande y en el Río Rejo. Hoy esos diques sirven como reservorios de agua en época de sequedad, y sus aguas se usan para regar los campos de cultivo. Asimismo, se han reportado niveles elevados de cadmio, arsénico y plomo en los ríos que se encuentran en las inmediaciones de la mina y que desembocan en otros ríos, como el Jequetepeque.

Pobre San José
Después de veinte años, la mina le ha dicho adiós. Finalizó el proyecto de Yanacocha en San José. ¿Y qué les dejó? Un botadero recubierto por un maquillaje superficial de tierra y plantas. Aguas cobrizas, verdes, rojas; espumas putrefactas; animales muertos. Los campesinos de San José compran el agua en Quinua Mayo.

Este lugar está ubicado en la cuenca del río Chonta, dentro del área de operación minera, al costado de una laguna y un río, cuyas aguas ya eran de dudosa calidad desde que la filtración de ácido comenzó a drenar  del botadero. (Estamos hablando del año 2003.) Ya entonces, la minera le echaba cal a la laguna para subir el pH del agua recogida de la filtración. Según un informe de STRATUS, realizado a fines de ese año, “todo indica que pueden haber vías de agua subterráneas de filtración ácida que nunca se recogieron”. A lo largo de estos años, alarman los reportes de animales muertos a los que se les ha encontrado cal en la panza.

Allí ha ocurrido lo previsible: La lluvia se ha filtrado a través de los geotextiles. La calidad del agua que sale de ese botadero es de última y degrada el agua de la laguna y la subterránea. Hay filtraciones ácidas con drenaje que contienen metales pesados tóxicos. (Malhaya la suerte del caserío al que le tocó la desgracia de estar debajo de este basurero donde  enterraban las medicinas sobrantes, botas, agujas del tópico, comida, aceites, grasas y petróleo.)

Según Nilton Deza, ese es el problema de la minería con cianuro: Dejan todo bien tapado, pero la procesión va por dentro. Estados Unidos y la Comunidad Europea han vetado en muchos de sus territorios la minería con cianuro. “Cuando son botaderos se genera acidez y drenajes con metales pesados tóxicos. Si es un PAD de cianuración que fue cubierto con plásticos, tierrita y plantas encima, el efecto del cianuro en la oscuridad continúa durante años, y sigue liberando metales pesados, tal como lo hacía cuando sacaban el oro”, sostiene.

Agua que has de beber…déjala correr
Un contrincante de polendas al que Yanacocha no ha podido doblegar, a pesar de haberlo empapelado con una veintena de procesos legales, es un alemán que ha vivido en una Cajamarca lechera y campesina, de paisaje idílico a fines de los años 70, bastante antes de que llegara la minería.  Se llama Reinhard Seifert y  acaba de publicar el segundo tomo de Yanacocha ¿el sueño dorado? , que presentó en la ciudad de Celendín. Es un libro que merece una edición masiva y más cuidada por lo valioso de su contenido, que aporta a la discusión sobre la tecnología minera. Minucioso y metódico, este ingeniero, experto en recursos hídricos, ha recopilado y estudiado a lo largo de los años, un cerro de documentos, informes, estudios y comunicados de la minera y de las consultoras que han realizado los estudios de los impactos, y  los utiliza para rebatir una serie de argumentos técnicos sostenidos por la empresa. En todos estos años, Yanacocha ha querido aparecer como la abanderada de una minería moderna que produce leves impactos en el medio ambiente, pero que no contamina. “En el trabajo científico que presento yo digo que hay contaminación por encima de los niveles máximos permisibles, y destrucción de las fuentes de agua. Han desaparecido manantiales y lagunas. Busco probar que este método de tajo abierto, que usa el cianuro para atrapar el oro, contamina el agua y destruye la mismas fuentes”, afirma Seifert. Además, sostiene que la empresa ha vendido el concepto de “tecnología limpia” a sus accionistas en Estados Unidos, a los que trata de convencer de que la presunta responsabilidad social de Newmont (accionista mayoritaria de Yanacocha) ha traído el desarrollo a Cajamarca.

Tal es el nivel de desarrollo que la Universidad de Cajamarca no tiene un laboratorio.  Es lo que manifiesta Manuel Roncal, profesor del Programa de Ingeniería Ambiental. Él conoce el trabajo de Yanacocha porque hizo su tesis en el área de revegetación de minas. Estuvo un par de años trabajando para la empresa.

El ingeniero sostiene: “Hay monitoreos que arrojan como resultado la presencia de sólidos suspendidos en el agua en la ciudad de Cajamarca, aguas contaminadas y evacuación de sedimentos a las pozas donde criaban truchas en las partes altas de Cajamarca”. Sostiene que están investigando la relación entre la calidad de agua y la presencia de macro invertebrados, anfibios y reptiles, pero que, hasta ahora, la  universidad no ha investigado la presencia de metales pesados en las aguas.  “Nos faltan muchos equipos. El Estado nos tiene abandonados. No tenemos un laboratorio ambiental, a pesar de que nuestro proyecto está con código hace varios años. Falta apoyo de la comunidad científica, por eso no se le puede enfrentar a la empresa”, añade.

El laboratorio NKAP, que funciona en Cajamarca, monitorea la calidad de agua. “No es imparcial. Tiene conexiones con la empresa”, afirma Roncal.

Para demostrar que las aguas que distribuye SEDACAJ tienen metales pesados es indispensable analizarlas. Según Seifert, una muestra de agua es como una fotografía que se toma en un día y en una hora determinada. La presencia de contaminantes sube y baja, no se mantiene constante. “Acá en Cajamarca, los estudios que hizo el MINSA de las aguas del río Grande y Porcón  – que son los principales abastecedores de la planta El Milagro – antes de que llegara la mina, indicaban que no había metales pesados. A partir del 93, la calidad del agua cambia sustancialmente. Ahora nace de cuatro tubos”. El especialista sostiene que la mina usa el agua para su proceso de lixivización con cianuro. Después la recicla, la saca por tuberías que descargan en la cuenca del río Grande, llega a la planta El Milagro y termina en los caños de la ciudad. “Aunque hiervas esa agua los metales pesados permanecen”, afirma con seguridad.

Durante varios años las aguas recicladas de la mina no fueron tratadas, hasta que se registraron las denuncias sobre presencia de mercurio en el agua potable que consumía la población de la ciudad, en el año 2003. Según Nilton Deza, SEDACAJ debe poner un exceso de químicos en el agua para mejorar su calidad y para ello incrementa sus tarifas. “Yanacocha implementó un laboratorio por la presión que hubo. Nunca sabemos qué analizan, ni cuáles son los resultados”. El  biólogo manifiesta que la mina se vio obligada a hacer ciertas mejoras: construyó reservorios para detener los sedimentos y una planta de ósmosis reversa para mejorar la calidad del agua.  Manifiesta: “Pero es una planta muy limitada para la cantidad de aguas que ellos manejan. Yanacocha tiene tres veces el área de la ciudad de Cajamarca. Solamente les dan tratamiento a los canales y las lagunas cuyas aguas salen al río, pero el resto es inmanejable. Por ejemplo, no pueden con el agua de la lluvia”.

La ley establece un límite a la contaminación, en un momento en el que los excesos han llevado el problema al campo médico. Se habla de un aumento alarmante de cáncer de estómago en Cajamarca. ¿Por qué no interviene el Ministerio de Salud? Los responsables del control y monitoreo de las fuentes de agua son, además de dicho ministerio, el de Agricultura y Energía y Minas. Hay una Ley General de Aguas que parece estar pintada sobre la campiña cajamarquina.

(Señora vendiendo quesos en la ciudad de Cajamarca)

Conga
Con una inversión inicial de 4.800 millones de dólares, Minas Conga es la mayor inversión minera en la historia del Perú. Se estima que el proyecto minero producirá 680.000 onzas de oro y 235.000 libras de cobre durante un periodo de 19 años.

Pero los daños que el proyecto causará al ecosistema de la región de Cajamarca exceden cualquier beneficio económico. Según el estudio de impacto ambiental de la propia empresa, al igual que el de varios estudios independientes, el proyecto minero Conga destruirá cuatro lagunas. Dos de ellas serán vaciadas para explotar oro, mientras que las otras dos se convertirían en botaderos. Además, Conga afectara negativamente a más de 680 manantiales.

Una vez desaguadas las lagunas, se excavarán las cimas de las montañas y del paisaje de los alrededores. Durante esta fase, se removerán millones de toneladas de roca, dejando al descubierto una enorme cantidad de minerales tóxicos, incluyendo arsénico, cadmio, cromo, plomo, manganeso, mercurio, níquel, selenio, talio, vanadio, aparte de elementos radioactivos como el uranio, torio y potasio-40.

Luego, para extraer las diminutas partículas de oro, se vertirá una solución de cianuro sobre la roca triturada para separar el metal precioso del mineral. (Según la empresa, se usan 50 gramos de cianuro por cada mil litros de agua. Se tiene que lixiviar 1,8 toneladas de mineral para obtener un gramo de oro.) El proceso de lixiviación es el método más barato – por lo tanto más rentable – de extraer el oro. Una mina de oro de grandes dimensiones usa más de 1.900 toneladas de cianuro al año, cantidad más que suficiente para envenenar no solo a toda la población del Perú, sino hasta a la de las Américas, China e India juntas.

Y, ¿qué pasa una vez que se cierra la mina? Según el hidrogeólogo norteamericano Robert Morán, “los depósitos de desechos de la mina, o sea los desmontes y relaves (y los tajos) permanecerán en la zona durante generaciones. Las descargas de los efluentes de los desmontes y relaves de Conga tendrán que ser colectadas y tratadas. Por lo tanto, el área de Conga requerirá un mantenimiento activo de las instalaciones que queden, así como la operación de plantas de tratamiento activas de las aguas y no simplemente por 50 o 100 años después del cierre, sino a perpetuidad.”

¿Asumirá la minera esta responsabilidad? Los cajamarquinos, que solo han visto un incremento del índice de pobreza en el departamento como corolario de los grandes proyectos mineros de las últimas décadas, ya no creen en el cuento chino del desarrollo que supuestamente pretenden aportar estas empresas. Ante el expolio, prefieren ahora concentrarse en buscar medios para preservar aunque sea las pocas fuentes de agua pura que les quedan.

Encabezando el movimiento “Conga no va”se encuentra Máxima Acuña, una figura diminuta con un sombrero de paja que es más grande que ella, a la que llaman la guardiana de las lagunas. A media hora de su casa está la Laguna Azul, que suele estar cubierta por una espesa niebla y a la que ella lleva a pastar a sus ovejas. Esta campesina cuya vida consistía en criar a sus cuatro hijos, vigilar a sus animales y sembrar sus cultivos, prefirió enfrentarse a la minera Yanacocha antes que venderle sus tierras para su nuevo proyecto. Pese a ello, la minera se empecinó en incorporarlas en sus planes, confabulándose para que docenas de DIROES se encargaran de desalojarla. Estos llegaron a su casa, golpearon brutalmente a su familia, pero no pudieron con ella. Qué iban a poder con una mujer que ha parido a sus cuatro hijos sola, y al último lo tuvo una madrugada después de cruzar un río que casi se la lleva si no fuera porque se prendió de una roca. Máxima  sigue en su trece sitiada por las fuerzas del orden, y desde allí continúa su defensa del agua y urdiendo humildemente su leyenda.

Pero ella no está sola. El movimiento ambientalista ha crecido y las lagunas tienen cientos de guardianes. Después de 21 años los cajamarquinos no son los mismos. Conocen al monstruo por dentro.

 

 

 


Por más formal que sea una mina, es muy difícil controlar el impacto que genera sobre el ambiente, los ecosistemas y las comunidades que viven cerca a sus instalaciones. La idea es reducir al mínimos esos impactos, a través del cumplimiento de normas y estándares internacionales, para poder maximizar los beneficios.

Vista panorámica de la Minera Yanacocha en Cajamarca. Fuente: Wikipedia.

Mina a tajo abierto, muy comunes en el país. Fuente: Wikimedia Commons.

***

A 40 kilómetros de la ciudad de Cajamarca se encuentra la mina de oro más grande de Sudamérica (ya saben a cual me refiero). Esta minera cuenta con dos diques, uno en el Río Grande y otro en el Río Rejo, los cuales fueron construidos originalmente para controlar los sedimentos producidos por los relaves de la mina. Actualmente, los diques sirven como reservorios de agua para las temporadas secas, permitiendo regar los campos de cultivo de la zona.

Existen evidencias [aquí y aquí] de que los ríos cercanos a la mina —que, a su vez, son afluentes de otros ríos más importantes como el Jequetepeque— presentan niveles elevados de ciertos metales pesados como el cadmio (Cd), arsénico (As) y plomo (Pb), los cuales podrían acumularse en los productos alimenticios de la zona y poner en riesgo la salud de los pobladores. El problema es que nadie ha estimado ese riesgo.

Fue así que un grupo de investigadores de la Universidad de Barcelona (España) y la Universidad Nacional de Cajamarca, liderados por la Dra. Marta Barenys, fueron en busca de la información necesaria para poder estimarlo.

El primer paso fue determinar cuál era la dieta básica de estas personas. Este es un dato muy importante porque en función a lo que comen uno puede estimar el riesgo de estar expuestos a determinados compuestos tóxicos. No es lo mismo la dieta de un amazónico (rica en pescado) que de un andino (rica en granos y tubérculos). Los peces acumulan más mercurio que las papas, por lo que los amazónicos estarán más expuestos a este elemento dependiendo del nivel de contaminación de los ríos.

Los investigadores seleccionaron once comunidades ubicadas entre la mina y la ciudad de Cajamarca [ver los puntos negros (•) en la figura]. En cada comunidad entrevistaron a unos cuantos pobladores con el fin de determinar detalladamente qué es lo que comían y en qué cantidades. Incluso calcularon la proporción de cada ingrediente —a partir de las recetas locales— para determinar su contribución en la dieta total.

Zonas de muestreo. Puntos negros: Encuestas sobre dieta. Puntos blancos: Colecta de muestras alimenticias.

Zonas de muestreo. Puntos negros (•): Encuestas sobre dieta. Puntos blancos (ο): Colecta de muestras de agua y alimentos.

En total se entrevistaron a 36 individuos (28 hombres y 8 mujeres). El bajo número de encuestados —especialmente de mujeres— se debe a la desconfianza de los pobladores hacia los investigadores y porque son los hombres quienes actúan como mediadores entre la familia o la comunidad con el mundo exterior.

El siguiente paso fue colectar muestras de agua y alimentos en cuatro puntos diferentes [ver los puntos blancos (ο) del mapa], de acuerdo a la composición de la dieta básica de los pobladores locales [ver la Tabla]. Para aquellos productos que no son propios de la zona, por ejemplo, el arroz y ciertos vegetales, las muestras fueron colectadas de un mercado de la ciudad de Cajamarca. Un total de 145 muestras (130 de alimentos y 15 de agua) fueron enviadas al laboratorio de toxicología de la Universidad de Barcelona para su análisis.

Productos más consumidos en las comunidades cercanas a la mina respecto a los datos del INEI.

Productos más consumidos en las comunidades cercanas a la mina comparados con los datos del INEI.

Una vez determinada la concentración de metales pesados en las muestras de agua y alimentos, y de acuerdo a la cantidad consumida de estos productos en gramos por día [ver la tabla], Barenys y su equipo observaron que los niveles de cadmio, arsénico y plomo que ingerían los pobladores locales diariamente excedían los límites establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los resultados fueron publicados la semana pasada en Food and Chemical Toxicology.

La principal fuente de arsénico fue el agua y el arroz alcanzando niveles de consumo diario promedio de 0,5 μg/Kg, cuando la EFSA establece que entre 0,3 y 8 μg/Kg hay riesgo de lesiones de piel y cáncer en humanos. También se determinó que las poblaciones que viven más cerca a la mina están más expuestas al arsénico a través del agua.

Respecto al cadmio, los principales contribuidores son las papas y el arroz. Los investigadores estimaron un consumo diario de 0,36 a 0,42 μg/Kg, cuando el límite establecido es de 0,35 μg/Kg diarios (2,5 μg/Kg por semana, según la EFSA). En este caso, no hay diferencia si la población se encuentra más cerca o lejos de la mina ya que el arroz se compra en el mercado de la cuidad de Cajamarca. Los investigadores no lograron determinar de donde viene el arroz, aunque lo más probable es que sea del valle del Río Jequetepeque, que está más cerca a la zona. Respecto a la papa, el tubérculo es producido en la misma zona por lo que la presencia de cadmio se puede deber al agua con la que se riega.

En cuanto al plomo, la principal fuente de exposición fue el agua, por lo que las poblaciones más cercanas a la mina presentaron niveles de consumo diario mayores —de 1,5 a 1,9 μg/Kg. Según la EFSA, los niveles superiores a 0,63 μg/Kg y 1,5 μg/Kg diarios aumenta el riesgo de toxicidad renal y problemas cardiovasculares, respectivamente.

Si bien es cierto el número de participantes que formaron parte del estudio no es muy grande y estuvo compuesto principalmente por varones jóvenes (de 12 a 17 años), los resultados son importantes para poder establecermedidas que permitan reducir el riesgo al que están expuestos las comunidades rurales que habitan cerca a las instalaciones mineras.

También es importante establecer normas, estándares o niveles máximos permisibles de metales pesados en el agua basado en evidencias y de acuerdo a los patrones alimenticios y la dieta de cada región, porque dependerá de ella el nivel de exposición a determinados compuestos nocivos para la salud.

Referencia:

Barenys, M., et al. Heavy metal and metalloids intake risk assessment in the diet of a rural population living near a gold mine in the Peruvian Andes (Cajamarca). Food Chem. Toxicol. (2014), DOI: 10.1016/j.fct.2014.06.018

Fuente: http://elcomercio.pe/blog/expresiongenetica/2014/07/metales-pesados-dieta-cajamarca?ref=nota_ciencias&ft=contenido

Publicado el 10.07.2014 por: David Castro @davidzote


Aguas contaminadas y encima palos!!!

Cuando comenzó la Bienal Latinoamericana de Cerámica Condorhuasi, en Santa María (Catamarca), año 2002, dijimos: “…cuando la minera se haya ido, dentro de 30 años… dejarán un enorme pozo con tóxicos espantosos, toda la zona convertida en desierto, sin cultivos, sin agua potable… y cáncer por todas partes…” Han pasado más de diez años desde entonces… y el tiempo nos ha dado la razón.

Cuando comenzó la Bienal Latinoamericana de Cerámica Condorhuasi, en Santa María (Catamarca), año 2002, al inaugurarse, ante 650 asistentes, senadores y diputados provinciales, funcionarios, intendente, director de Incultura, dijimos: “…cuando la minera se haya ido, dentro de 30 años… dejarán un enorme pozo con tóxicos espantosos, toda la zona convertida en desierto, sin cultivos, sin agua potable… y cáncer por todas partes…” El Intendente (pese a ser médico) no nos perdonó y nos crearon dificultades de todo tipo, sólo por decir VERDADES! Lo mismo el Concejo Deliberante, la iglesia, los hoteleros (temerosos de perder turismo…).

Han pasado más de diez años desde entonces… y el tiempo nos ha dado la razón: (Chiti no estaba loco…). Ya entonces desde Belén a Santa María sólo veíamos tumoraciones, taras genéticas, leucemia y cáncer por todas partes. Por la mañana… las explosiones a cielo abierto (prohibidas en todo el mundo civilizado) con su maléfica nube gris lanzaban a 10 mil metros de altura (o algo más) partículas coloidales cancerígenas de vanadio, molibdeno, cadmio, niobio… además de plomo, arsénico, mercurio, bario, fluoruros… uranio… los que son inhalados (según desde donde provenga el viento) por la desprevenida población. Dichos tóxicos y cancerígenos pasan por el tracto respiratorio a la sangre y en lapso mayor o menor ejercerán sus maléficos efectos, en forma implacable…

Estos venenos pasan desapercibidos por la población, al ser de partícula coloidal. Además, se mezclan con el agua, la que mediante regadío contamina frutas y verduras, animales y toda la cadena alimentaria. A todo ello se suma la succión del agua por las empresas mineras: el río Santa María, otrora una bendición del cielo, hoy es un arenal pues sufre el desvío y absorción de sus aguas robadas mediante poderosas bombas por la minería criminal y perversa. Las napas han descendido de nivel en forma alarmante y sus aguas se tornan cada vez más tóxicas al concentrarse los venenos! Una vez trituradas muchas toneladas de roca cada día, son reducidas a polvo, el que es tratado en enormes piletones mediante ácidos (sulfúrico y otros) para separar cobre, plomo, etc. Y con sales de arsénico para separar plata… La perla del postre cadavérico es el cianuro, empleado para separar partículas coloidales de oro, que se llevan enmascarado en cientos de vagones a los puertos de Santa Fe y Rosario. Muchas otras sustancias minerales saquean las mineras, pero son secretas (empleadas para reactores nucleares, misilística, etc.). Nada de eso se dice, ya que se trata de secretos militares del eje USA-OTAN-Israel (la derecha neofascista mundial, dueña de las empresas mineras que han causado enormes estragos en Nueva Guinea, Oceanía, África, toda Sudamérica… con la complicidad venal de los gobiernos locales).

No sólo Catamarca es la Provincia más saqueada y contaminada. Maestros de Abra Pampa (Jujuy) nos han mandado a analizar sus aguas y contenían PLOMO en cantidades pocas veces vista… (los Municipios afirmaban que el agua era “potable…”). En toda la Quebrada, Tilcara, Jujuy… utilizan aguas cloacales (desechos de hoteles para gringos), y además contaminadas por explotaciones más o menos disimuladas de oro, uranio, cromo, bario, y decenas de otros venenos. San Juan es el “paraíso de las mineras”. Las Universidades reciben subsidios para falsear análisis, lo mismo que en todas las provincias con minería, incluso Córdoba (jefes de departamentos de minería y geología de Universidades son a la vez jefes de laboratorio de empresas mineras, o asesores); sin hablar del soborno a nivel “autoridades”. Ningún laboratorio se atreve a analizar aguas, o deben falsear los análisis para no sufrir represalias… En el centro de la ciudad de Córdoba existe una planta de tratamiento de uranio… que extraen de sus sierras (pero en sus festivales de pseudo folklore y castración mental se censura el tema: ¡qué triste y cobarde papel han hecho los más conocidos cantantes de folklore este año, salvo dos santos santiagueños que se atrevieron a hablar y no los llamarán más..!). (No hablo más de San Juan por riesgo de la vida…). Santiago del Estero: Las Termas, el lago y el río Dulce son cloacas y tanque de agua al mismo tiempo. El Lago San Roque es el lago más contaminado del mundo (equivale a un “infierno hídrico: tiene desde arsénico y plomo, hasta nitrato de uranio… y todos los agrotóxicos mezclados).

Lo mismo sucede con La Rioja: la resistencia de Famatina y Chilecito ha sido admirable… y es un ejemplo de cómo sólo la acción común ciudadana podrá salvarnos. Y de hasta qué punto la corrupción del Poder entrega y vende a los mismos habitantes que los votaron.

Salta, Tucumán, Mendoza, Neuquén, Río Negro (sospechosas muertes con olor a cianuro…..) sufren las mismas atrocidades, al igual que las provincias del Sur patagónico (cerro Vanguardia en Sta. Cruz). Han vendido nuestro país a las transnacionales del oro, niobio, germanio, y otros minerales estratégicos, que buscan afanosamente en Argentina. Están creando cuerpos armados de choque para acallar voces y apalear a honestos ciudadanos que defienden su tierra y modo de vida tradicional.

Sospechamos que la geopolítica y el plan internacional incluyen el saqueo de los recursos y aguas de Argentina, y la eliminación física de sus ciudadanos de piel morena (de ascendencia indígena). El indigenismo y la ecología han pasado a ser “hipótesis de conflicto” para EEUU. Y la Ley antiterrorismo aprobada en Argentina, se halla en consonancia al servicio de dicho plan dirigido por el eje del poder perverso internacional.

No hemos visto a Quebracho, ni a la FUA, ni a la “izquierda lacaya” argentina, ni a los defensores de “derechos humanos” ni en Chilecito, ni en Tinogasta, ni en Amaicha, ni en Andalgalá, ni en Belén… Ni tampoco los hemos visto en lucha contra las aguas putrefactas del Gran Buenos Aires, el Riachuelo, el Reconquista, el Delta, y de casi todo nuestro país cuyos balnearios veraniegos reciben sin tratar las deyecciones cloacales de millones de turistas que, sin saberlo, se bañan en aguas excrementicias arrojadas directamente al mar (según de qué lado venga el viento… así serán más negras o más grises las aguas marinas…). De “eso” no se ocupan los “roqueros” de hoy… (¡Hay Patria en pedazos… engañada y mutilada: cuánto me dueles…!).

Esta mañana he visto por TV la lucha de humildes habitantes de Tinogasta (Catamarca). Los palos, balas de goma, gases, mordidas con perros…, recuerdan el peor genocidio de épocas pasadas… Fuerzas de seguridad pertrechadas para el combate, algunas mandadas desde Buenos Aires por el Poder cómplice, atacaron en forma cobarde a honestos ciudadanos que ejercían su derecho a defender sus tierras y aguas, su salud y aire, cultivos y familias!!! ¿Adónde está la voz de la Iglesia? ¿Y la del periodismo oficialista??? ¿No se avergüenzan los legisladores corruptos que aprobaron una ley “antiterrorista” cuyo destino se sabía era “acallar a palos o con la cárcel” a maestras, a jóvenes y adultos, a quienes he visto apalear esta mañana por “grupos de tareas” que creíamos nunca más volverían a la Argentina a silenciar voces, golpear a bastonazos, encarcelar… Sangre de argentinos, inocente y pura, derramada por policías o cuerpos armados para defender el capital cipayo… Hombres y mujeres abofeteados, arrastrados y pateados en el suelo… Mujeres mordidas por canes… ¿Adónde está la Justicia independiente? ¿Ningún juez se presentó para detener esa represión bárbara? He visto a mujeres criollas en el suelo recibir patadas por el director de minería (un rubio gordo de anteojos), en la ruta de Famatina… y no se lo ha denunciado penalmente… ¿Esta es la “nueva Argentina” que votamos? ¿Estamos a las puertas de una neocolonización y reemplazo étnico?

Nosotros hemos creado el “Filtro cerámico Condorhuasi descontaminante de aguas” que precisamente hemos presentado en aquella memorable Bienal… pero también lo han prohibido, plagiado y silenciado… en vez de fabricarlo y distribuirlo a la población en talleres municipales o escuelas de cerámica (cápsulas de acomodados políticos y lameculos del poder de turno… disfrazados de pseudoizquierda). A los “ceramistas de arte” o de exposición, que siempre han trabajado con la revista norteamericana bajo el brazo… de donde han copiado piezas y estilos desde hace décadas, y han deformado nuestra cerámica por 50 años sometiéndola a las modas más ñoñas europeas o norteamericanas; al horno de fibra cancerígena y al Ra-Kú para tontos y tilingas… ya sabemos que no podemos pedirles compromiso (nacieron y morirán capones, y necrofílicos: asesinaron a la cerámica nacional neoindigenista latinoamericana en ciernes; al humilde horno ecológico y de llama!).


 

El oro de su anillo y la salud pública

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Viendo y escuchando a la distancia el levantamiento comunitario en Cajamarca, me nació la curiosidad de leer acerca del modo en que funcionan las minas de oro y su impacto sobre la salud pública en el área geográfica en que operan. La verdad es que he aprendido muchas cosas, y este post tiene como objetivo compartir algunos de esos conceptos con ustedes.

Quiero aclarar que cuando digo que “veo y escucho a la distancia” es porque yo vivo en Washington DC, y para fines prácticos, estoy convencido de que aquellos que viven en Lima o en cualquier otro lugar del Perú que no sea cercano a las minas de Yanacocha, también están “viendo y escuchando” de esas manifestaciones a la distancia.

En la época de los Incas, el oro se encontraba en lugares en que los que el preciado mineral estaba en enormes filones superficiales, prácticamente a la vista de los que lo buscaban, o se encontraba en forma de enormes pepitas a orillas de los ríos.

Don Raúl Porras Barrenechea escribe en su ensayo “Oro y Leyenda del Perú”: “el cronista oficial Pedro Sancho habla, en 1534, de las minas de Huayna Cápac en el Collao, que entran cuarenta brazas en la tierra, las que estaban custodiadas por guardas del Inca”.

En otro pasaje relata que “América precolombina desconoció el hierro, pero tuvo el oro… En toda América hubo, en la época lítica y premetalúrgica, oro nativo o puro que no necesitaba fundirse ni beneficiarse con azogue, en polvo o en pepitas o granos que se recogían en los lavaderos de los ríos o en las acequias; pero se desconoció, por lo general, el arte de beneficiar las minas. “La mayor cantidad que se saca de oro en toda la América –dice el Padre Cobo– es de lavaderos“.

Pero esa maravilla natural se acabó hace mucho tiempo, los colonizadores españoles arrasaron con todas esas minas “a flor de piel” y explotaron además decenas de minas de oro, contaminando comunidades enteras con el mercurio (azogue) que se usaba sin ningún control.

En la actualidad, el oro se encuentra como un polvillo invisible, escondido y mezclado con muchos otros minerales en la tierra.

Para extraer ese polvillo invisible de oro en cantidades suficientes para que usted se pueda comprar un anillo o una cadenita de oro, se necesita excavar, remover y procesar toneladas y toneladas de tierra y minerales y usar miles y miles de galones de agua del subsuelo.

Se calcula que para obtener el oro necesario para hacer un aro de matrimonio, se tienen que procesar 2,8 toneladas (2.800 kilos) de tierra y minerales…

El problema que tienen los mineros es entonces cómo hacer para obtener y procesar toda esa tierra y minerales en la que se encuentra el oro.

Existen dos métodos:

1. Hacer enormes y profundos túneles debajo de la tierra (socavones) y sacar la tierra en trencitos (o como se hacía antes, a lomo humano con esclavos o indígenas)

2. Colocar poderosos explosivos en la profundidad y provocar gigantescas explosiones para ablandar y exponer la tierra y los minerales y luego fabricar un sistema de carreteras que lleve esa tierra desde el fondo de esos enormes huecos a la superficie, a las plantas procesadoras.

El primer método es muy caro, peligroso y casi no se usa. El segundo es el preferido en la minería moderna.

Una vez extraída de la profundidad, esa tierra es químicamente procesada para extraer el oro que contiene, y es aquí en donde empieza el problema con la salud pública… no hay mejor sustancia química para extraer el oro de esa tierra que el cianuro, uno de los venenos más potentes que existen en la naturaleza.

Sin llegar a los detalles técnicos, el proceso de obtención del oro implica mezclar esas toneladas de tierra que se obtuvieron de las explosiones con agua y cianuro (¿se imaginan las enormes cantidades de barro venenoso que se producen?). En este proceso, el cianuro se pega al polvillo de oro, por lo que luego hay que separarlos usando otros materiales químicos.

Gracias a esos otros químicos, el oro puro es separado del cianuro y es luego purificado en otros pasos. El producto final son esos famosos lingotes de oro puro que a veces vemos en la televisión.

El problema es que este tipo de procedimiento de extracción del oro es muy pero muy poco eficiente. Hay necesidad de procesar toneladas y toneladas de tierra para poder sacar un poco de oro.

Dependiendo de la fuente, y me he dado cuenta que en este asunto de la minería del oro las opiniones son muy encontradas y las pasiones muy fuertes, no se a quién creerle en el cálculo de cuánta tierra hay que procesar para obtener un gramo de oro.

Este sitio (de la industria química del cianuro) dice que hay que procesar una tonelada de tierra para obtener 10 gramos de oro.

Este otro sitio nos dice que para hacer un anillo de matrimonio se necesita procesar 2,8 toneladas, mientras que este otro sitio (auspiciado por un grupo que dice que el oro es “suciamente obtenido”) dice que en la obtención del oro que se necesita para fabricar un anillo, se generan 20 toneladas de materiales de desperdicio.

Creo que los números van por ahí porque todos hablan de toneladas, tanto de tierra por procesar como de desperdicios contaminados, y esto nos lleva nuevamente al asunto de la salud pública.

¿Qué hacen las minas con todas esas toneladas de barro mezclado con cianuro y otros químicos? ¿Cómo la procesan? ¿Cuánto tiempo duran en el medio ambiente esos residuos? ¿Hay peligro de que esos químicos almacenados en grandes lagunas se filtren al subsuelo y contaminen las fuentes de agua? ¿Pueden producirse evaporaciones de materiales tóxicos al aire cercano?, ¿Pueden esos vapores tóxicos viajar a lugares más lejanos? ¿Qué cambios ambientales se producen al hacer esas enormes excavaciones y cómo se afecta la salud de humanos, plantas y animales?

Obviamente los Estudios de Impacto Ambiental hechos por la industria de la minería ponen siempre las cosas de color de rosa, pero la experiencia indica que en cada mina se han producido siempre accidentes que han ocasionado severos daños al medio ambiente y que han amenazado la salud de los pobladores de lugares aledaños. En 1998 se produjo un derrame de aguas con cianuro en una mina de propiedad canadiense en Kirguistán y miles de personas río abajo tuvieron que ser evacuadas. Para una lista más amplia de accidentes por contaminación visite este sitio.

Se sabe por ejemplo que la industria minera canadiense genera un millón de toneladas de rocas de desperdicio y 950.000 toneladas de barro por día, lo cual produce 650 millones de toneladas de residuos por año, calculándose que esa es la principal causa de polución del medio ambiente por metales en la Columbia Británica.

Al respecto, se han documentado cuatro tipos de problemas en el agua por la minería: drenaje de ácidos, contaminación por metales pesados (plomo, cadmio, arsénico, cobalto, cobre y zinc entre otros), polución por los químicos agregados para separar el oro y erosión y sedimentación de partículas.

Lamentablemente no hemos encontrado documentación específica sobre enfermedades causadas por la contaminación del medio ambiente en los pobladores cercanos a las minas. Quizás esto sea porque casi no existen poblados cercanos a las minas. Las minas están ubicadas en lugares inhóspitos, muy poco poblados. Obviamente, las comunidades tienen muchos casos anecdóticos de enfermedades entre sus pobladores, casos que lamentablemente no han sido sistemáticamente estudiados. Interesantemente, los principales problemas de salud se presentan entre los trabajadores de las minas, que tienen menor expectativa de vida y altos índices de infección por el virus VIH.

El segundo gran problema con la minería del oro: el consumo de agua

Y así como dijimos que la extracción del oro es muy ineficiente y que se necesitan procesar toneladas y toneladas de tierra para obtener un poco de oro, hay otro enorme problema de salud pública con este método de minería: la gigantesca cantidad de agua que se necesita para mezclar las toneladas de tierra con el cianuro. Al respecto, se ha dicho que el agua es la principal víctima de la minería, y eso porque el agua de la mina debe obtenerse del subsuelo, y se ha documentado que esa enorme extracción de agua puede mermar la disponibilidad del líquido elemento en zonas aledañas.

Ciertas minas en el noreste del estado de Nevada, por ejemplo, bombearon 580 mil millones de galones de agua del subsuelo entre 1986 y el 2001. Esa cantidad de agua es suficiente para alimentar a toda la ciudad de Nueva York durante un año.

Se calcula que la minería del oro en el estado de Nevada usa más agua que toda la gente del estado y que el agua del subsuelo ha disminuido en más de 300 metros. Una de esas minas consume 100 millones de galones de agua por día, lo cual es más agua de la que consume diariamente la ciudad de Austin en el estado de Texas.

Este problema con el agua origina entonces preguntas con respecto al agua de las zonas aledañas a las minas de Yanacocha en Cajamarca. ¿Se afectarán las cabeceras de agua? ¿Se podrá contaminar el agua de los pueblos río abajo? ¿Disminuirá el agua en los pueblos río abajo?

En resumen, la minería del oro es una de las actividades humanas más destructoras del medio ambiente, especialmente sobre las fuentes de agua, pero se sigue haciendo porque genera una enorme cantidad de riqueza, tanto para los dueños de las minas como para las regiones geográficas que lo permiten.

La extracción del oro permite además que los seres humanos luzcan orgullosamente sus joyas de oro (80% del oro del mundo se usa en joyería) y que los gobiernos mantengan el valor de sus reservas económicas (Hugo Chávez acaba de movilizar sus reservas de oro…).

Así es que la próxima vez que mire su anillo de oro, piense que se necesitaron procesar casi 3 toneladas de tierra y miles de galones de agua para satisfacer su vanidad.

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Y si usted tiene la curiosidad de explorar un ejemplo de la relación entre política y minería en el Perú, le recomiendo estos videos. Son del programa Frontline, uno de los programas mas serios de la Televisión Pública de Estados Unidos (PBS). Fueron emitidos en octubre del año 2005.

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Pobladores atribuyen a rebalse  de río contaminado

Cerca de un millar de truchas aparecieron muertas ésta mañana en el criadero artesanal de propiedad de los señores Esteban Castejón Pompa y Eriberto Ventura Castrejón en el caserío Cince Las Vizcachas, comprensión del Centro Poblado Tual a solamente 25 kilómetros de la ciudad de Cajamarca y a 100 metros de la presa Río Grande que provee de agua a la planta de tratamiento El Milagro.
Esteban Castrejón, narró que  cuando se aprestaba a dar alimentos a las truchas se percató que la mayoría de alevinos estaban muertos, en ese momento llamó a su socio Eriberto Ventura quien inmediatamente dio parte a las autoridades como la Fiscalía de Medio Ambiente, la DESA, Frente de Defensa Ambiental y Grufides, quienes de inmediato hicieron las coordinaciones y partieron al promediar el medio a la zona.
El Fiscal de Medio Ambiente Roger Hurtado, la doctora Amparo Abanto de Grufides, los representantes de la Dirección Ejecutiva de salud Ambiental DESA representado por el ingeniero Hugo Echeverri se constituyeron al lugar, comprobando la denuncia formulada por Ventura Castrejón.
Luego de hacer un breve recorrido por las nacientes del agua que alimenta al criadero artesanal llegaron al canal Salvador Coremayo, donde captan el agua para dicho criadero, según manifestación de los afectados, hace dos días se produjo torrenciales lluvias en la parte alta, aduciendo que las aguas ácidas llegaron al canal río colorado San Martín Túpac Amaru, éste se desbordó y llegaron las aguas hasta el canal Salvador Coremayo  aproximadamente 2 kilómetros llegando hasta el criadero de truchas.
De acuerdo al protocolo de la DESA se tomó muestras  de aguas PH, Conductividad, Temperatura, sólidos totales, turbidez, entre otros, las mismas que serán enviadas a la ciudad de Lima a los laboratorios de la DIGESA y los resultados se conocerán antes de30 días, se informó.
A su turno el fiscal del Medio Ambiente ordenó extraer todas las truchas para el conteo respectivo, resultado un total de 851 truchas muertas equivalente a 3.900 Kg. Y cuando se terminaba el conteo milagrosamente aparecieron una decena de truchas con vida las mismas que fueron auxiliadas por los presentes.
Finalmente, se conoció que del canal San Martin Túpac Amaru se tiene antecedentes, pues existe una denuncia penal en la Fiscalía de Cajamarca de hace varios años por contaminación ambiental atribuyendo a Minera Yanacocha toda vez que el canal viene de la Pajuela donde la transnacional minera realiza sus operaciones.


Por: Wilder A. Sánchez Sánchez

CONTUNDENTE RECHAZO A YANACOCHA.

En el marco del Paro de 24 horas convocado por el Congreso Provincial del SUTEC en defensa del agua, el miércoles 21 de setiembre miles de pobladores de Cajamarca y algunos distritos manifestaron su contundente rechazo a la actividad destructiva de Minera Yanacocha (filial de Newmont) en las cabeceras de cuenca y a sus pretensiones de explotar el cerro Quilish.  Al Paro de 24 horas del SUTEC se sumaron el Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca, la Confederación General de Trabajadores (CGTP), la Federación Universitaria de Cajamarca, los obreros de Construcción Civil, las Rondas Urbanas, la Federación Provincial de Rondas Campesinas, la Federación de Estudiantes Secundarios y otros gremios e instituciones.  Asimismo, contó con la adhesión y las masivas participaciones de la Municipalidad Provincial de Cajamarca, encabezada por Ramiro Bardales, y del Gobierno Regional de Cajamarca, liderada por el Presidente Gregorio Santos Guerrero y una delegación de la Municipalidad Distrital de La Encañada.

El SUTEC había convocado el paro ante las evidencias presentadas por el Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca luego de la inspección al cerro Quilish y al Río Grande, efectuada el domingo 11 de setiembre, donde alrededor de 1,000 pobladores pudieron comprobar que muchos manantiales del Quilish surten de abundantes aguas cristalinas a varios canales de riego, a la vez que la comitiva que logró pasar el cerco policial en el asiento minero La Quinua pudo verificar con sus propios ojos las denuncias que desde hace tiempo venían haciendo varios ecologistas: que el Río Grande, del cual capta la planta El Milagro para el consumo humano de la ciudad de Cajamarca, ahora nace de 4 gruesas mangueras que Minera Yanacocha descarga desde sus instalaciones.

En la gigantesca movilización por las calles del centro histórico de Cajamarca, que abarcaba al menos 10 cuadras seguidas, trabajadores, estudiantes y pobladores de todas edades coreaban consignas en defensa del agua y de clarísimo repudio a Minera Yanacoha, como: “¡EL AGUA ES DEL PUEBLO Y NO DE YANACOCHA!”, “¡EL QUILISH NO SE VENDE, EL QUILISH SE DEFIENDE!, “¡AGUA SÍ, ORO NO!”, “EL AGUA ES UN TESORO QUE VALE MÁS QUE EL ORO”, “¡QUEREMOS AGUA LIMPIA Y NO CONTAMINADA!”, “EL PUEBLO INTELIGENTE DEFIENDE EL MEDIO AMBIENTE”, “POR CULPA DE LA MINA EL AGUA DEL MILAGRO TAMBIÉN SE CONTAMINA”, “¡CAJAMARCA SE DEFIENDE CON CORAJE Y DIGNIDAD!”, ¡EL AGUA YA SE ACABA POR CULPA DE LA MINA!”, “¡ABAJO YANACOCHA!”, “ESCUCHA YANACOCHA: ¡EL PUEBLO TE REPUDIA!”. A estas consignas se agregaba la que coreaban los estudiantes de la UNC: “¡SI NO HAY SOLUCION, HABRA REVOCATORIA!”, en clara alusión a que las autoridades del Gobierno Regional y de la Municipalidad deben cumplir con sus responsabilidades.

Finalizada la movilización, miles de asistentes se concentraron en la Plaza de Armas, y en una tribuna improvisada hicieron uso de la palabra el Secretario Provincial del SUTEC, el Presidente de la Federación
MITIN COMBATIVO.
 Universitaria de Cajamarca, el Secretario General de la CGTP, dos alumnas de la Federación de Estudiantes Secundarios de Cajamarca, el Secretario General del Gremio de Construcción Civil, el Presidente del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca, el Alcalde Provincial y el Presidente del Gobierno Regional.  Todos ellos expresaron palabras en defensa de los recursos hídricos y, algunos también repudiaron la actitud de la Policía por haber agredido a los estudiantes que luchaban contra el alza de los pasajes urbanos.

PACTO PARA LA CONTAMINACION IMPUNE.

En su disertación, el Presidente del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca denunció que el 20 de agosto del 2002, Minera Yanacocha y SEDACAJ, representadas entonces por sus Gerentes Generales Federico Schwalb Helguero y Víctor Sánchez Albán, respectivamente, suscribieron un convenio mediante el cual se comprometieron a mantener en secreto la información relacionada con el agua, a no revelar a terceros la información técnica y otros datos, sin la previa comunicación a la otra parte.  Este “convenio de la vergüenza”, como lo calificó el Presidente del FDAC, implica, pues, que Yanacocha y Sedacaj han estado ocultando sistemáticamente a toda la población y a las autoridades, durante todos estos años, los verdaderos registros acerca de la calidad del agua captada por la Planta El Milagro y, posiblemente también, los datos sobre la calidad del agua potable entregada por dicha planta para el consumo humano.  En esto consiste la tan cacareada “responsabilidad social” de Minera Yanacocha, y se revela, una vez más, su accionar soterrado y corrupto.

 
LAGUNA Y HUMEDALES DE EL PEROL A PUNTO DE DESAPARECER.

El Dr. Saavedra Marreros hizo pública también otra grave denuncia en contra de Yanacocha: que su Proyecto Minas Conga constituye una grave amenaza para alrededor  de 20 lagunas que son cabeceras de tres cuencas: del Río Jadibamba, del Río Chonta y del Río Llaucano, y que en estos días está operando con 20 perforadoras al costado de la laguna El Perol, disponiéndose a dejarla sin agua.  Indudablemente otro crimen ambiental, otro hidrocidio y, por tanto, otro golpe mortal a las posibilidades de desarrollo sostenible o sustentable de las Provincias de Celendín, Cajamarca y Hualgayoc.

MENSAJES DE LAS AUTORIDADES.

Para no hacer más extenso esta crónica, van en archivo adjunto las declaraciones y medidas anunciadas por el Alcalde y el Presidente Regional, tal como lo dieron a conocer algunos medios de prensa locales y las correspondientes oficinas de imagen institucional del Gobierno Regional de Cajamarca y de la Municipalidad Provincial de Cajamarca.


NO MAS CONTAMINACIÓN Y SAQUEO MINERO EN CAJAMARCA

 

Cansado de tanta injusticia y el silencio cómplice de las autoridades tanto locales como regionales y luego de enterarse que Cajamarca consume agua consume aguas residuales de las mineras, el ciudadano Roberto Portal Silva, no le quedó otra que iniciar una acción de sacrificio hasta que la transnacional Newmont Mining Corporation dueña mayoritaria de Minera Yanacocha que amenaza dejar sin agua a Cajamarca y también a Celendín con su proyecto Conga con la desaparición de cerca de una veintena de lagunas con lo cual dejaría son agua absoluta a varios pueblos.
La medida de sacrificio se inició las seis de la  tarde de ayer una hora antes del inicio de una vigilia que ha programado el Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca en el marco de las celebraciojes por los 7 años de resistencia en defensa de dicho acuífero, cuando repicaban las campanas de la Iglesia San Francisco, pareciera anunciando el clamor de los cajamarquinos que quieren ser escuchados, acompañado por varios de sus familiares como una muestra de valor y dignidad, Portal se aceró a la puerta prinicipal de la histórica Iglesia Catedral de Cajamarca y se encadenó exigiendo a las mineras en el caso de Yanacocha se retire definitivamente de sus preteneciones de explotar el cerro Quilish, que cada día que pasa emite menos agua para los cajamarquinos y como éste representa la última reserva hídrica para la ciudad del cumben no hubo otra forma de expresarlo,
En declaraciones para diferentes medios de comunicación Roberto Portal, hizo un llamado a las autoridades para que tomen conciencia del futuro que queremos dejar para nuestros hijos y dijo que no declinará hasta que la Minera yanacocha firme una acta con las autoridades y el pueblo de Cajamarca retirádnose definitivamente del Cerro y Quilish y comprometiéndose a no tocar un pedacito más de tierra donde nacen las aguas para los pueblos.
Recordó que era un ex trabajador de la saqueadora empresa minera y que en carne propia ha sufrido y observado como saquean, destruyen nuestras fuentes naturales de agua solamente pensando en llevarse el preciado oro sin interesarle que pueblo se muera de sed por la falta de agua que cada día se agudiza en ésta bella ciudad andina.
La policía nacional al servicio de las empresas minera no tardó en reaccionar y aproximadamente a las 7 de la noche intentó cortar la cadena, son embargo la organización del pueblo impidió que ésto suceda y se retire del lugar.
Posteriormete cenetnares de cajamarquinos se congregaron para acompañar al sacroficado ciudadano y empezaron una vigilia que duró hasta cerca de la media noche, a esa hora se tomó el acuerdo de acompañar toda la noche al encadenado formando piquites, también se adelantó que el dia de hoy se plegarán a la medida de sacrificio otros ciudadanos y hasta amenazaron con iniciar una huelga de hambre.
Por su parte el presidente de la Federación universitaria anunció que consultará al estudiantado esta mañana respaladar al encadenada e iniciar paros escalonaos hasta que se haga justicia.
El presidente del Frente de Defensa ambiental de Cajamarca, se retiró un momento ha implementarse con abrigo y a las 1 de la mañana aproximadamente regresó para acompañar hasta el amanecer a Portal Silva, mientras tanto el padre Marco Arana también hizo lo propio acompañó la media noche, simultaneamente hacía gestiones ante las altas esferas del gobierno para que respalde dicha medida, tal es así que en comunicación con el congresista Jorge Rimarachín Cabrera del Partido Nacionalista Peruano se logró comunicar con el propio Ministero del Interior quien ordenó el retiro de la policía y que la defensa de las aguas de Cajamarca continúe.

 

Ever Hernandez

Hoy decidimos ir a comprobar de dónde nacían las aguas que SEDACAJ distribuye a nuestros hogares, esto fue lo que encontramos.

Los campesinos nos dijeron que “es agua tratada de la Yanacocha“.

La pregunta es: ¿dónde están los manantiales naturales? ¿quieren hacer los mismo en el Quilish? ¿este es el futuro de nuestras fuentes de agua? ¿qué va a pasar con la salud de la población?

¿por qué los pinches de SEDACAJ nos han ocultado esto?