Archivos para 11 julio, 2014


Varios aspectos del proyecto Conga serían evaluados la próxima semana, según explicó José Miguel Morales, gerente de Asuntos Legales de Buenaventura.

La declaración se dio luego de que el ejecutivo se negara a revelar detalles sobre la viabilidad económica del proyecto y prefiriese no opinar respecto a las declaraciones que dio Rafael Fernández Rubio, expresidente de la Comisión Evaluadora para el caso Conga.

“Lo que pasa es que recién va a haber una reunión el día 17 de la próxima semana para evaluar todo esto”, explicó Morales.

Además, comentó que durante la reunión se determinará si el proyecto procede en varios aspectos, entre los que estarán comprendidos el plano político y jurídico.

La pronunciación del ejecutivo de Buenaventura se produjo siete semanas después de que el presidente de la misma compañía, Roque Benavides, declarase a RPP estar evaluando alternativas para “sacar adelante un proyecto más chico de lo que inicialmente se pensó”.

Viabilidad

 Según Fernández Rubio, que estuvo presente en el lanzamiento oficial del décimo Congreso Nacional de Minería (Conamin) 2014, el proyecto Conga sería factible a nivel técnico y económico, aunque en el último caso en menor medida.

“Desde el punto de vista económico, no hay las mismas condiciones que las que hubo hace dos años. A lo mejor una escala más pequeña”, afirmó Fernández al hablar sobre la actual viabilidad del proyecto minero.

Además, señaló que el proyecto también es factible a nivel ambiental y social, aunque resaltando que, debido a la situación por la que atraviesan los precios de metales como el oro y el cobre, “habría que hacer una minería a la misma escala”.

Fuente: Diario Correo


Por:

Juan Arribasplata

El día de ayer, el gobierno regional de Cajamarca, con el apoyo de la ONG GRUFIDES, presentó el estudio denominado: “Revisión de Evaluaciones Hidrogeológicas del proyecto Conga”, que cuestiona la parte hídrica del proyecto. Para este estudio se incluyeron las tres cuencas que se verían afectadas por las actividades mineras: Alto Chirimayo, Chailhuagon y Alto Jadibamba. Así como la laguna Namococha en la cuenca Toromacho y parte de la cuenca Chugurmayo.

En el informe se sostiene que habrá un impacto en el flujo base y se reducirán los caudales naturales de las cuencas Alto Jadibamba, Alto Chirimayo y Chailhuagon. El almacenamiento de aguas subterráneas disminuirá por la creación de los diferentes reservorios y la construcción de los componentes de la mina. Se menciona que dentro de los informes que presenta el EIA de Conga no se han detallado los trayectos de flujo de filtraciones para los botaderos de desmonte.

El especialista en Hidrogeología, Ing. Saúl Montoya Heredia,  afirmó que los bofedales y los manantiales están correlacionados porque ambos son descargas de aguas subterráneas, que son afectados por el tajo más no por las perforaciones. “Los mayores impactos en realidad están al final de vida de la mina. No se espera tantos impactos durante la mina”, dijo.

En su participación, el catedrático Wilder Sánchez Sánchez, dijo que no es tan cierto lo que se dice ya que el tajo el Perol va a tener 1950 metros de largo, 1500 de ancho, 600 de profundidad y 224 hectáreas de extensión: “El tajo el Perol destruye totalmente la laguna el Perol, incluso destruye toda la pampa de bofedales que es de 103 hectáreas y según estudios va a ser retirado incluso antes de que abran el tajo. En varias partes este bofedal tiene hasta 20 metros de profundidad y se van a retirar  de allí 6 millones de toneladas de bofedales antes de que salga el tajo y una vez que se retira eso recién va a venir la perforación”, dijo.

Por su parte la Gerente General del Gobierno Regional de Cajamarca, María Esther, dijo que tiene la sensación de que el estudio Hidrogeológico del EIA de Conga no está bien formulado ya que existen diversas recomendaciones en la presentación y no han utilizado todos los instrumentos recomendados. Así mismo el asesor en temas ambientales, del gobierno regional de Cajamarca, Efraín Olarte, explicó que este estudio va a ser presentado a todas las instituciones encargadas de fiscalizar el medio ambiente, buscando una respuesta de estos organismos. “Necesitamos compararlo no con lo que nos diga la empresa Yanacocha, no con lo que nos diga el Ministerio de Energía y Minas, sino con lo que nos digan los entes rectores de este estudio”, dijo. Señaló que este estudio fue financiado en su totalidad por la ONG GRUFIDES.

Publicado el 09/07/2014, por Noticias Ser


Por más formal que sea una mina, es muy difícil controlar el impacto que genera sobre el ambiente, los ecosistemas y las comunidades que viven cerca a sus instalaciones. La idea es reducir al mínimos esos impactos, a través del cumplimiento de normas y estándares internacionales, para poder maximizar los beneficios.

Vista panorámica de la Minera Yanacocha en Cajamarca. Fuente: Wikipedia.

Mina a tajo abierto, muy comunes en el país. Fuente: Wikimedia Commons.

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A 40 kilómetros de la ciudad de Cajamarca se encuentra la mina de oro más grande de Sudamérica (ya saben a cual me refiero). Esta minera cuenta con dos diques, uno en el Río Grande y otro en el Río Rejo, los cuales fueron construidos originalmente para controlar los sedimentos producidos por los relaves de la mina. Actualmente, los diques sirven como reservorios de agua para las temporadas secas, permitiendo regar los campos de cultivo de la zona.

Existen evidencias [aquí y aquí] de que los ríos cercanos a la mina —que, a su vez, son afluentes de otros ríos más importantes como el Jequetepeque— presentan niveles elevados de ciertos metales pesados como el cadmio (Cd), arsénico (As) y plomo (Pb), los cuales podrían acumularse en los productos alimenticios de la zona y poner en riesgo la salud de los pobladores. El problema es que nadie ha estimado ese riesgo.

Fue así que un grupo de investigadores de la Universidad de Barcelona (España) y la Universidad Nacional de Cajamarca, liderados por la Dra. Marta Barenys, fueron en busca de la información necesaria para poder estimarlo.

El primer paso fue determinar cuál era la dieta básica de estas personas. Este es un dato muy importante porque en función a lo que comen uno puede estimar el riesgo de estar expuestos a determinados compuestos tóxicos. No es lo mismo la dieta de un amazónico (rica en pescado) que de un andino (rica en granos y tubérculos). Los peces acumulan más mercurio que las papas, por lo que los amazónicos estarán más expuestos a este elemento dependiendo del nivel de contaminación de los ríos.

Los investigadores seleccionaron once comunidades ubicadas entre la mina y la ciudad de Cajamarca [ver los puntos negros (•) en la figura]. En cada comunidad entrevistaron a unos cuantos pobladores con el fin de determinar detalladamente qué es lo que comían y en qué cantidades. Incluso calcularon la proporción de cada ingrediente —a partir de las recetas locales— para determinar su contribución en la dieta total.

Zonas de muestreo. Puntos negros: Encuestas sobre dieta. Puntos blancos: Colecta de muestras alimenticias.

Zonas de muestreo. Puntos negros (•): Encuestas sobre dieta. Puntos blancos (ο): Colecta de muestras de agua y alimentos.

En total se entrevistaron a 36 individuos (28 hombres y 8 mujeres). El bajo número de encuestados —especialmente de mujeres— se debe a la desconfianza de los pobladores hacia los investigadores y porque son los hombres quienes actúan como mediadores entre la familia o la comunidad con el mundo exterior.

El siguiente paso fue colectar muestras de agua y alimentos en cuatro puntos diferentes [ver los puntos blancos (ο) del mapa], de acuerdo a la composición de la dieta básica de los pobladores locales [ver la Tabla]. Para aquellos productos que no son propios de la zona, por ejemplo, el arroz y ciertos vegetales, las muestras fueron colectadas de un mercado de la ciudad de Cajamarca. Un total de 145 muestras (130 de alimentos y 15 de agua) fueron enviadas al laboratorio de toxicología de la Universidad de Barcelona para su análisis.

Productos más consumidos en las comunidades cercanas a la mina respecto a los datos del INEI.

Productos más consumidos en las comunidades cercanas a la mina comparados con los datos del INEI.

Una vez determinada la concentración de metales pesados en las muestras de agua y alimentos, y de acuerdo a la cantidad consumida de estos productos en gramos por día [ver la tabla], Barenys y su equipo observaron que los niveles de cadmio, arsénico y plomo que ingerían los pobladores locales diariamente excedían los límites establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los resultados fueron publicados la semana pasada en Food and Chemical Toxicology.

La principal fuente de arsénico fue el agua y el arroz alcanzando niveles de consumo diario promedio de 0,5 μg/Kg, cuando la EFSA establece que entre 0,3 y 8 μg/Kg hay riesgo de lesiones de piel y cáncer en humanos. También se determinó que las poblaciones que viven más cerca a la mina están más expuestas al arsénico a través del agua.

Respecto al cadmio, los principales contribuidores son las papas y el arroz. Los investigadores estimaron un consumo diario de 0,36 a 0,42 μg/Kg, cuando el límite establecido es de 0,35 μg/Kg diarios (2,5 μg/Kg por semana, según la EFSA). En este caso, no hay diferencia si la población se encuentra más cerca o lejos de la mina ya que el arroz se compra en el mercado de la cuidad de Cajamarca. Los investigadores no lograron determinar de donde viene el arroz, aunque lo más probable es que sea del valle del Río Jequetepeque, que está más cerca a la zona. Respecto a la papa, el tubérculo es producido en la misma zona por lo que la presencia de cadmio se puede deber al agua con la que se riega.

En cuanto al plomo, la principal fuente de exposición fue el agua, por lo que las poblaciones más cercanas a la mina presentaron niveles de consumo diario mayores —de 1,5 a 1,9 μg/Kg. Según la EFSA, los niveles superiores a 0,63 μg/Kg y 1,5 μg/Kg diarios aumenta el riesgo de toxicidad renal y problemas cardiovasculares, respectivamente.

Si bien es cierto el número de participantes que formaron parte del estudio no es muy grande y estuvo compuesto principalmente por varones jóvenes (de 12 a 17 años), los resultados son importantes para poder establecermedidas que permitan reducir el riesgo al que están expuestos las comunidades rurales que habitan cerca a las instalaciones mineras.

También es importante establecer normas, estándares o niveles máximos permisibles de metales pesados en el agua basado en evidencias y de acuerdo a los patrones alimenticios y la dieta de cada región, porque dependerá de ella el nivel de exposición a determinados compuestos nocivos para la salud.

Referencia:

Barenys, M., et al. Heavy metal and metalloids intake risk assessment in the diet of a rural population living near a gold mine in the Peruvian Andes (Cajamarca). Food Chem. Toxicol. (2014), DOI: 10.1016/j.fct.2014.06.018

Fuente: http://elcomercio.pe/blog/expresiongenetica/2014/07/metales-pesados-dieta-cajamarca?ref=nota_ciencias&ft=contenido

Publicado el 10.07.2014 por: David Castro @davidzote