Archivos para 10 julio, 2013


PRONUNCIAMIENTO

POR LA DEFENSA DEL RÍO MARAÑÓN Y NUESTROS DERECHOS

 

A la comunidad internacional y nacional

Durante los últimos meses, la empresa AC Energía SA, de capitales de la brasilera Odebrecht, ha venido realizando talleres informativos sobre el proyecto hidroeléctrico Chadín 2 en las regiones de Amazonas y Cajamarca, como parte de los requisitos de aprobación de su Estudio de Impacto Ambiental (EIA), requerido por el Ministerio de Energía y Minas (MEM).

Sin embargo, a pesar de ser un paso fundamental en este proceso, los talleres y posteriores audiencias públicas se han venido realizando de manera irregular y en clara violación de los derechos de las poblaciones afectadas por este megaproyecto.

Por tal motivo,

1.  Exigimos el respeto a los procesos de consulta popular, libre e informado, por constituir un derecho de las poblaciones indígenas y comunidades campesinas, quiénes tienen un sistema propio de justicia y desarrollo económico, político y social. La empresa AC Energía SA,  no puede pasar por encima de las leyes peruanas y convenios internacionales firmados por el estado peruano y mucho menos por encima de los derechos de los pobladores de las provincia de Celendín, en Cajamarca, y Luya y Chachapoyas en Amazonas, herederos de los pueblos originarios Chachapoyas, Caxamarcas y Coremarcas.  Asimismo, exigimos al gobierno que respete y haga respetar nuestros derechos como peruanos.

2.  Denunciamos las malas prácticas empresariales y sociales que ha venido utilizando la empresa AC Energía SA, quien para la realización de los talleres informativos y audiencias públicas en los distritos de Cortegana y Chumuch, Celendín, ha movilizado gente de otras zonas, presumiblemente pagadas o condicionadas, para firmar las actas de asistencia, así como agentes de la División de Operaciones Especiales (DINOES) de la Policía Nacional del Perú para “custodiar” sus eventos, reprimiendo a la población  y evitando así el ingreso libre. De igual manera, denunciamos las presiones a los pobladores de las zonas afectadas, así como la campaña de desinformación que viene desarrollando la empresa.

3.  Rechazamos la criminalización de los dirigentes y líderes indígenas y campesinos que se viene realizando como represalia a su oposición al megaproyecto Chadín 2, así como la complicidad de algunas autoridades estatales funcionales a la empresa AC. Energía SA.

4.  Pedimos al Ministerio de Energía y Minas que considere INVÁLIDOS los talleres y audiencias llevadas a cabo por AC Energía SA, por haberse realizado mediante el uso de prácticas deshonestas y en zonas alejadas a las de las poblaciones principalmente afectadas tales como Mendán, Tupén, Mushca, Yajén, Choropampa, entre otros pueblos originarios. Dejamos en constancia que los propietarios de los terrenos aledaños al río Marañón no han sido informados sobre el proyecto y tampoco han dado su consentimiento para su construcción debido a que se pretende desplazarlos de sus territorios ancestrales, poniendo en riesgo su subsistencia. Por lo tanto, Chadín 2 no cuenta con licencia social.  

5.  Afirmamos la necesidad de los procesos informativos y de diálogo como instrumentos para la toma de decisiones por las poblaciones afectadas, así como para evitar el inicio de nuevos conflictos sociales.

6.  Consideramos necesario evaluar la viabilidad ambiental y social del proyecto Chadín 2, así como del resto de centrales hidroeléctricas que se pretenden construir en el río Marañón, a través de una Evaluación Ambiental Estratégica que revise los impactos integrados de las inversiones proyectadas. Nuestra vida, cultura e integridad están en peligro.

7.  Pedimos al Gobierno del presidente OIlanta Humala que inicie  una discusión nacional sobre el modelo energético en el Perú y la demanda nacional, anteponiendo los intereses nacionales y de las grandes mayorías a los de empresas extranjeras y grandes industrias extractivas.  Es imprescindible priorizar la eficiencia energética y la búsqueda de alternativas a grandes represas que hoy en día son tecnología obsoleta.

8.  Hacemos un llamado al Perú y el mundo a solidarizarse con la lucha y resistencia de los pueblos de Cortegana, Chumuch, Celendín, Cocabamba, entre otros. Nuestra defensa del río Marañón, y por ende de la Amazonía, se da en el marco de la protección de nuestra historia y de la herencia cultural y ancestral que queremos dejar a futuras generaciones.  

Celendín, julio del 2013

  

Plataforma Interinstitucional de Celendina – PIC

Rondas Campesinas Unitarias de Celendín

Central Única Nacional de Rondas Campesinas del Perú – CUNARP

 

Organizaciones adherentes

Forum Solidaridad Perú – FSP

 


Servindi, 9 de julio, 2013.- Las audiencias públicas celebradas en los distritos cajamarquinos de Cortegana y Chumuch para aprobar el proyecto hidroeléctrico Chadín II de la empresa Odebrecht, que represará 32 kilómetros del río Marañón, fueron cuestionadas no solo por la violencia ejercida en contra de sus opositores sino por una serie de irregularidades identificadas en el desarrollo de ambas.

Según informaron ronderos presentes en los citados distritos, hasta las sedes municipales, donde se llevaron a cabo las audiencia, fueron trasladados pobladores de localidades ajenas al proyecto, a los cuales se les pagó además 50 soles.

Según Raquel Neyra, miembro de Tierra y Libertad, se llegó a contar hasta catorce vehículos que trasladaban gente de otras zonas a Cortegana. De esta audiencia, explica, formaron parte alrededor de cincuenta personas.

Mientras la misma se desarrollaba, en las afueras de la sede municipal se encontraban cerca de doscientas personas entre ronderos, ronderas y pobladores de la misma Cortegana que se oponen al proyecto hidroenergético.

La represión policial, explicó Neyra, se inició cuando se hizo presente en el lugar una representante del programa social Juntos, que ante las expresiones de desaprobación de las ronderas, acusó a un rondero de promover acciones en su contra.

Fue en ese momento que la policía procedió a desalojar la plaza de armas para dar inicio a un enfrentamiento que dejó nueve personas heridas, incluida una menor de cinco años.

En esas circunstancias resultó herido por impacto de bomba lacrimógena el ciudadano Víctor Pastor. Por su parte Nicanor Alvarado, dirigente rondero y representante de la Plataforma Interinstitucional Celendina (PIC), sufrió, en su afán de defender a una pareja, un golpe en la cabeza propinado por un efectivo de la policía.

Momentos después el dirigente denunció a Odebrecht y al propio gobierno de montar una falsa consulta previa en el distrito de Cortegana.

Como se recuerda, los ronderos que intentaron participar de la audiencia pública, celebrada el pasado 5 de julio, en este distrito no pudieron ingresar a la sede municipal.

Algo parecido ocurrió en Chumuch el sábado 6 de julio donde no se registraron enfrentamientos pero donde tampoco se quiso recibir un acta firmada por los ronderos que llegaron hasta el lugar.

Según la representante de Tierra y Libertad, hasta Chumuch se traslado pobladores de otras localidades para que se expresen a favor de Chadin II. Si bien es cierto, existe población local que si quiere la ejecución del proyecto, existe una gran mayoría que ha expresado su negativa a la misma, precisó Neyra.

Argumentó que los ronderos y ronderas, como ciudadanos de la provincia de Celendín afectada por el proyecto, sí debieron ser parte de las audiencias públicas que servirán como requisito para la aprobación del estudio de impacto ambiental del proyecto.

Dirigente Nicanor Alvarado tras ser golpeado por la policía

Secuencia de la agresión contra el dirigente rondero / Tomado del la cuenta de facebook de Martín Peregrino


Millones de personas luchan en todo el mundo contra las represas, pero en el Perú la construcción de centrales hidroeléctricas está en boga: el Ministerio de Energía y Minas ha confirmado que está “estudiando el marco legal de la ley de concesiones eléctricas para impulsar la promoción de hidroeléctricas”, así como el planeamiento de la matriz energética -que se estima con un potencial total de generación de hasta setenta mil megavatios- con el objetivo promover la exportación de electricidad a países vecinos.
El Perú viene incrementando su demanda energética aproximadamente en un ocho por ciento cada año. Esta demanda ha generado la puesta en marcha de grandes proyectos de inversión en infraestructura hidroeléctrica bajo la amenaza de “evitar una crisis energética” en el futuro. Pero, ¿es esa la solución?
El río Marañón amenazado
El río Marañón es una importantísima cuenca de la Amazonía peruana, afluente directo del Amazonas. Recorre seis regiones en diversos pisos altitudinales, creando  a su paso una gran diversidad de ecosistemas, algunos de ellos únicos en la región y el mundo.
Durante el último año del gobierno de Alan García se promulgó el Decreto Supremo 020-MEM en el que se declara de necesidad e interés público la construcción de veinte centrales hidroeléctricas en la cuenca del Marañón, teniendo como principales proyectos a Cumba (cuatrocientos megavatios), Rentema (mil quinientos megavatios), Escurrebraga (mil ochocientos megavatios) y Manseriche (cuatro mil quinientos megavatios). A éstos se le suman otros cuatro, no incluidos en el decreto, de importante magnitud: Chadín 2 (seiscientos megavatios), Marañón (noventa y seis megavatios), CH del Norte (seiscientos megavatios) y Veracruz (setecientos megavatios).
Las veinticuatro centrales hidroeléctricas que se construirían en el Marañón tendrían una capacidad energética de hasta catorce mil novecientos cincuenta y un megavatios; es decir, diecisiete veces más que la de Mantaro (ochocientos cincuenta y tres megavatios), la central hidroeléctrica más grande existente en el país.
A pesar de lo positivo que puede parecer este escenario para la economía peruana, la verdad es que estos proyectos afectarían definitiva e irreversiblemente a nuestra Amazonía.
Represas en el mundo
Hasta hace algunos años, las represas hidroeléctricas eran consideradas fuentes de energía limpia y renovable. Sin embargo, tras las miles de experiencias en todo el mundo analizadas en el informe Represas y Desarrollo (2000) de la Comisión Mundial de Represas, podemos afirmar que esto no es cierto.
Las represas son muros construidos para cortar el flujo de los ríos y crear lagunas artificiales llamadas embalses. El agua de los embalses se usa para hacer girar las aspas de las turbinas en las centrales hidroeléctricas, generando electricidad. Para que tenga fuerza suficiente para hacerlas girar es necesario almacenar inmensas cantidades de agua, por lo que los embalses inundan cientos o miles de hectáreas en donde se construyen.
Energía eléctrica, ¿para qué y para quiénes?
Los verdaderos beneficiados de los proyectos hidroeléctricos suelen ser el sector minero que demanda cada vez más energía eléctrica barata, calculada en el Perú en tres mil setecientos sesenta y un megavatios, y las empresas que quieren exportar energía.
Según el Acuerdo Energético Perú-Brasil, que se encuentra aún en revisión en el Congreso peruano, el Perú tendrá que instalar un potencial energético de hasta siete mil doscientos megavatios y asumir los costos ambientales que esto genera. Los precios calculados para la  generación eléctrica no consideran los impactos socioambientales, por lo que es necesario generar discusión no solo alrededor de sus impactos, sino también de temas más importantes como el modelo de desarrollo y la sociedad que queremos.
Consecuencias irreversibles
Los ríos no son sólo corrientes de agua, sino complejos ecosistemas que cumplen diversas funciones en la naturaleza. Su flujo contribuye al ciclo del agua, son fuentes de vida y alimento, rutas de transporte, reguladores de la temperatura, etc.
El río Marañón presenta entre sus diversos ecosistemas uno especialmente particular en la región y en el mundo: el Bosque Seco del Marañón. Este ecosistema, que se encuentra en peligro crítico, contiene además numerosas especies endémicas, es decir, que no se encuentran en ningún otro sitio. Esto las hace extremadamente vulnerables a los cambios.
De concretarse la construcción de centrales hidroeléctricas en el Marañón las siguientes posibles consecuencias podrían ser irreversibles:
  • Inundación. Los embases inundarían grandes áreas de terreno, arrasando con viviendas, campos de cultivo, bosques y hábitat naturales.
  • Desplazamientos. Las poblaciones ribereñas, comunidades campesinas e indígenas de toda la cuenca del Marañón se verían seriamente afectadas en su cultura y lazos.
  • Economía. Actividades tradicionales como la pesca y la agricultura desaparecerían puesto que los peces no podrían transportarse por el río debido a las represas, mientras que los sedimentos se empozarían.
  • Contaminación. Los sedimentos, nutrientes y agua estancada de los embalses contaminarían el río, generando enormes cantidades de gases de efecto invernadero, emisiones de metano veintiuna veces más poderosas que el dióxido de carbono (CO2).
  • Aumento de enfermedades. Como el dengue y la malaria, por el agua estancada en los embalses, así como la modificación de la temperatura.
  • Colonización. Durante la construcción de las represas, cientos de trabajadores se asentarían en la zona, generando depredación de bosques y contaminación. De la misma manera, como ha ocurrido en diversas partes del mundo, se generarían negocios ilegales alrededor de estas zonas, como la minería ilegal, la prostitución y la trata de personas, además de incrementarse el alcoholismo.
Avances
Chadín 2 es uno de los proyectos más avanzados en su implementación en la cuenca del Marañón. A pesar de no estar considerado dentro del paquete del Decreto Supremo 020-2011, es uno de los proyectos de mayor interés para el gobierno peruano, que espera la incorporación de los seiscientos megavatios de generación eléctrica al Sistema Interconectado Nacional (SEIN).
El último viernes, la policia al igual que a las mineras atacó brutalmente a los propietarios de los terrenos del Marañón que no les permitieron ingresar a la pseudo audiencia pública enCortegana.
Uno de los heridos por las balas de la policía nacional al servicio de las transnacionales.
Otra de las vícitmas de las balas asesinas de Ollanta Humala y las transnacionales en el distrito de Cortegana provincia de Celendín en Cajamarca.
Las protestas en contra del proyecto Chadin 2 vienen desde hace varios meses




Su construcción, a cargo de la empresa AC Energía (Odebrecht), se desarrollaría entre las provincias de Luya y Chachapoyas (departamento de Amazonas) y Celendín (departamento de Cajamarca), a un costo total de 819 millones de dólares.
La empresa brasilera pagó 20 soles por firma a los asistentes a la audiencia que no eran de la zona.
Sin embargo, y a pesar de la gran publicidad desplegada en estas provincias, las organizaciones sociales de ambos departamentos han manifestado su oposición al proyecto. En Amazonas, las organizaciones awajún wampis han pedido el respeto a su territorio. En Cajamarca, las rondas campesinas y pobladores de Cortegana han denunciado las malas prácticas de la empresa en la realización de los talleres informativos: fuertes contingentes policiales, presencia de personas extrañas a la región, chantajes y presiones para firmar las actas de conformidad.
De construirse esta represa hidroeléctrica se inundarán tres mil doscientas cincuenta hectáreas, afectando directamente a veintiuna comunidades en ambos lados del río Marañón. Asimismo, arrasará con ochenta y tres especies de flora y cientos de animales entre mamíferos, aves, insectos, anfibios, reptiles y peces, muchos de los cuales son endémicos, como el colibrí maravilloso o las aves del género Incaspiza.
La empresa constructora, por su parte, ha anunciado la creación de puestos de trabajo para la construcción de la represa y programas de capacitación para los lugareños. Pero no ha dicho que en los cinco años en los que se prevé realizar su construcción, la cantidad de obreros no calificados que se contratarán asciende apenas a unos seiscientos (doscientos ochenta y ocho en el primer año y ciento ochenta y cuatro en el último), mientras que para su operación solo se necesitarán doce. Lo mismo sucede con la mano de obra calificada: de los mil cuarenta y dos puestos de trabajo anunciados, el primer año se contratarán trescientos cincuenta y cuatro, el último doscientos cuarenta y ocho, y para su funcionamiento solo se necesitarán veinticuatro.
Resulta claro que en el caso de Chadín 2 el perjuicio es mucho mayor que los supuestos beneficios. No obstante, sin un Estado que asegure el cumplimiento de altos estándares ecológicos y sociales, los megaproyectos ocasionarán daños mayores de los que podremos prever hasta el momento.
Alternativas
De acuerdo a un último estudio encomendado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la dotación de recursos de energía renovable, geotérmica, eólica, solar y de biomasa disponibles en la región pueden cubrir hasta veintidós veces la demanda energética proyectada para el 2050. Por este motivo, en el Perú urge discutir y repensar el modelo de desarrollo que queremos y comenzar a invertir en nuevas tecnologías para la generación eléctrica responsable con nuestra Amazonía. Actualmente el país malgasta el cincuenta por ciento de su energía eléctrica debido a tecnología vieja e ineficiente. Por último, debemos desarrollar una matriz energética sostenible, en defensa de los intereses del país y sus pueblos.
Romina Rivera Bravo es comunicadora del Área de Integración Solidaria de Forum Solidaridad Perú (FSP).