Archivos para 2 julio, 2013



Por José De Echave 

Los editoriales de los principales periódicos a nivel mundial se preguntan por qué en países que atraviesan por uno de sus mejores momentos de crecimiento y estabilidad económica se producen las movilizaciones sociales más importantes de las últimas décadas.

En Turquía la indignación y el rechazo al avance destructivo de proyectos inmobiliarios y grandes centros comerciales y la consiguiente defensa de parques y áreas protegidas, ha desatado una amplia movilización. En la plaza de Taksim, en Estambul, los manifestantes protestan en contra del gobierno turco por temas tan variados como la ecología, la corrupción y la impunidad de los que comparten el poder político y económico.

En Brasil las protestas se iniciaron en las ciudades en las que se aumentaron el precio de los pasajes. A los pocos días, ya se habían extendido a cien ciudades, pese a que las autoridades retrocedieron en la medida. Ya no sólo se cuestiona el alza de los pasajes, sino también los más de 26 mil millones de dólares que se piensan gastar en el próximo mundial de futbol y en las olimpiadas y la agenda se ha ampliado a temas de educación, corrupción y violencia.

Como ocurriera en Chile, en Brasil y Turquía, los jóvenes han tomado las calles y sus demandas se conectan con los movimientos de indignados de otros países. En este contexto cabe preguntar si algo similar podría ocurrir en nuestro país.

No es sencillo dar una respuesta definitiva. Lo cierto es que cada país presenta características propias. En los últimos años, en el Perú se ha registrado movilizaciones importantes que responden a agendas más específicas: desde el capítulo doloroso de Bagua, pasando a la movilización por la defensa del agua, los numerosos conflictos mineros y la marcha de los cuatro suyos que se trajo abajo a la dictadura fujimorista. Si bien es cierto que la conflictividad en los últimos años, ha ido en ascenso y todo indica que la tendencia continuará, por el momento todas estas luchas no se expresan necesariamente en grandes movilizaciones nacionales.

Sin embargo, la terca lucha de las comunidades de Bambamarca y Celendín por defender sus lagunas es una expresión a la peruana de las luchas de los indignados en todo el planeta. El crecimiento económico de los últimos años en nuestro país tampoco se expresa como algunos quisieran en paz social. ¿Qué pasará más adelante? Difícil de pronosticar.

Sin embargo, no hay que perder de vista el creciente malestar que se percibe en diversos sectores sociales del país y que está a la base de la próxima jornada de lucha del 4 de julio. Un gobierno que sigue cediendo a las presiones de los grandes grupos económicos, que anuncia nuevos paquetes para facilitar aún más las inversiones sin equilibrios sociales y ambientales, está generando las condiciones para que la indignación aumente cada vez más.


Por: Rocio Silva Santisteban Manrique – @pavese


En las últimas semanas, a propósito de los miedos en torno al mito de la caída del precio de los metales y pasando piola, el Poder Ejecutivo junto con el Legislativo han producido una serie de leyes y ajustes que profundizan mucho más el modelo neoliberal extractivista. Se trata de una maquinaria de aceleración de aprobación de proyectos, flexibilización de normas laborales y facilitación de excepciones de intangibilidad de restos arqueológicos (CIRAs), de tal suerte que, tanto espacios ecodiversos, monumentos arqueológicos como trabajadores estatales y privados pueden verse seriamente afectados. Por eso, una serie de organizaciones y movimientos sociales, así como partidos políticos, están llamando a una Jornada de Lucha este 4 de julio en el que, lamentablemente, también se recuerda un año de la muerte de 5 personas por las balas Galil del Ejército en el marco de las luchas contra el Proyecto Minero Conga.

No se trata, obviamente, de una simple casualidad: la criminalización de la protesta es la estrategia colateral para que el neoliberalismo extractivista garantice la mayor concentración de riqueza en manos de unos pocos y continúe dando ingresos a las arcas estatales en el corto plazo sin tener en consideración lo que sucederá en esas lagunas y bofedales destruidos y en esos ríos que serán contaminados. Esto no significa que la jornada de lucha del 4 de julio sea de los “antimineros” como tan fácilmente califican algunos periodistas malinformados —¿quién se acuerda ahora de que Ollanta Humala es presidente del calificativo “anti-sistema” de hace pocos años?— sino de los que sentimos indignación ante la sensación de que el Perú crece solo para algunos, pero no se amplían los derechos para todos.

¿Qué queremos? Una Ley General de Trabajo que permita trabajos dignos, con plenos derechos, que se deroguen las leyes de “regímenes de excepción” que tienen casi 50 años “excepcionales” recortando derechos a trabajadores textiles. Una Ley de Consulta Previa sin recortes ni reacomodos que han surgido en el camino de su implementación y un reconocimiento real de las comunidades indígenas, tanto de la sierra como de la Amazonía, haciendo transparente la base de datos, así como un proceso claro y decidido de zonificación territorial que evite la depredación de nuestros ecosistemas. Una Ley de Vivienda Popular que permita que este boom inmobiliario pueda ser disfrutado por los sectores menos favorecidos con préstamos y subsidios para los más pobres. Que no se anule la educación sexual en la escuela, que se promulgue el protocolo del aborto terapéutico y se despenalice el aborto en casos de violación sexual, queremos el reconocimiento de los derechos sexuales de los más vulnerables y el respeto a la diversidad de orientación sexual sin discriminación de ningún tipo. Una Ley Universitaria que NO vea a la universidad como un simple “servicio a la productividad del país” sino como el espacio en el que se debe de crear pensamiento crítico y propuestas tecnológicas alternativas, así como un monitoreo educativo para propiciar procesos cognitivos y de abstracción en nuestros escolares.

Nos indignamos porque creemos en la urgencia de un cambio del modelo productivo neoliberal hacia un modelo económico solidario, socialmente justo, ecológicamente sostenible basado en nuestra mega-biodiversidad que fortalezca la democracia, el respeto a los derechos humanos y el acceso pleno a la educación, vivienda y salud. Por eso, como los indignados en muchas partes del mundo, este 4 de julio, que es la Jornada Nacional de Lucha, debemos salir a las calles.

Publicado en el diario La República, 02/07/2013


A tajo abierto. Así realizan las labores de explotación de los recursos naturales en Antamina, un complejo minero polimetálico que produce concentrados de cobre en la región Áncash.
Buena cifra. Estudio de Peru Top Publications revela que existen 17 proyectos aprobados que deberían salir en los próximos meses. Eva Arias, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), afirma que las medidas dadas por el Ejecutivo destrabarán el portafolio de proyectos, que alcanza los US$ 56.500 millones.

Por Luis Felipe Gamarra.

Desde las primeras crónicas del siglo XV –narradas por los españoles Gonzalo Fernández de Oviedo, Francisco López de Gomara, José de Acosta y Porres, Pedro Sánchez de La Hoz y Marcos Jiménez de La Espada–, hasta el último reporte del Departamento de Estudios Geológicos de Estados Unidos (U.S. Geological Survey) de 2012, está claro que el Perú, donde yace una de las reservas más importantes de metales en el mundo, posee la capacidad para convertirse en una potencia global en minería. Además de ser el sexto país más atractivo para las empresas exploradoras, conocidas en el sector como ‘juniors’, cuya inversión alcanzó el 2012 los US$ 1.025 millones, el Perú ocupa el octavo lugar en el ranking global en inversión minera, que al final del 2013 sumará la cifra récord de US$ 9.920 millones, 15% más que el año pasado.

Portafolio de proyectos

Según Magaly Arellano, investigadora principal de Peru Top Publications, que acaba de editar el libro Proyectos y prospectos mineros 2013-2016, hay un portafolio de 54 proyectos por US$ 56.540 millones hasta el 2020. De esta cartera, 17 poseen Estudios de Impacto Ambiental (EIA) aprobados, por US$ 22.580 millones, que podrían ejecutarse en el periodo 2013-2016. En cobre, el más importante es Toromocho, de Chinalco, cuya inversión será US$ 1.520 millones más al cálculo inicial, hasta alcanzar los US$ 4.820 millones.

Con Toromocho, el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, estima que el Perú estaría a un 50% de alcanzar la producción chilena, escalando hasta el segundo lugar en producción del metal rojo, por encima de China, recuperando el lugar que ocupó el país desde 1999. Le siguen Cuajone (US$ 300 millones), Toquepala (US$ 640 millones), Constancia (US$ 1.546 millones), Las Bambas (US$ 5.200 millones), Mina Justa (US$ 745 millones), Cerro Verde (US$ 4.400 millones) y Quellaveco (US$ 3.300 millones), proyecto en manos de Anglo American, que podría tener luz verde en agosto.

En esta lista de 17 proyectos, destacan en plata Inmaculada (US$ 370 millones), Alpamarca (US$ 120 millones) y Óxidos AG (US$ 140 millones). En hierro están Marcona (US$ 1.200 millones), en zinc Colquijirca (US$ 305 millones) y Santander (US$ 73 millones), y en fosfatos Bayóvar (US$ 520 millones).

Para Arellano, estos proyectos no se ejecutaron hasta la fecha debido a la falta de liderazgo de la administración Humala, cuya política para reducir la conflictividad aún no alcanza los objetivos trazados. Por ese motivo, hasta el 2012, el Perú cayó en los rankings más importantes en competitividad minera. En el índice Fraser el Perú cayó del puesto 27 al 58 en solo cinco años. En el reporte de Behre Dolbear, el Perú ha retrocedido tres puntos desde 2010, facilitando el ascenso de Colombia. No obstante, según Eva Arias, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), las medidas lanzadas por el Ejecutivo revelan un interés genuino por revertir este escenario.

“El presidente Humala no ha expresado que está a favor de la gran inversión minera. Nosotros le hemos dicho que nos preocupan dos cosas: la ‘permisología’, así como los conflictos sociales. Si el gobierno logra enfrentar con éxito estos dos factores, tal como se ha comprometido, el Perú no solo podría sumar una cartera por encima de los US$ 100 mil millones, sino recuperar posiciones en los índices de competitividad”, afirma Arias con optimismo.

En un escenario global en el que los precios de los metales caen, arrastrando hasta el fondo la exportación de minerales, Arellano cree que el Ejecutivo debe concentrar su mira en sacar adelante los proyectos más avanzados, para compensar la caída en la canasta exportadora. Pero no será fácil.

Según Alberto Benavides de la Quintana, ex presidente de Buenaventura, con más de sesenta años en el sector, sacar adelante los proyectos mineros nunca ha sido fácil en el Perú. Para Benavides, el siglo pasado, los años con más actividad han sido solo dos. En 1950, el año en el que se aprobó el Código de Minería, cuyo texto lo preparó el ingeniero Mario Samamé Boggio. Este facilitó el ingreso de empresas como Southern Copper Corporation, Cerro de Pasco Corporation y Marcona Mining Company. Más tarde, en 1993, en el que la nueva Constitución posibilitó la ejecución de depósitos como Yanacocha, así como el hallazgo de Conga.

Proyectos de clase mundial, como Antamina, existen desde el siglo XVIII, pero pasaron siglos para que entraran en operación.

Conga, ¿va o no va?

Paradójicamente, en el listado de Perú Top Publications con proyectos con más probabilidades de entrar en operación hasta el 2016 Conga no figura. Se trata del más emblemático de la cartera de 54 proyectos, no solo por los conflictos que desató desde fines del 2011, año en el que debería haber entrado en ejecución, sino por sus reservas.

Según el ranking Top 50 de depósitos sin ejecutar 2012 realizado por Natural Resources Holding, Conga posee reservas probadas hasta por 17,5 millones de onzas, cifra que hace de Conga el depósito N°18 en el ranking global. Pese a que su producción podría generar alrededor de US$ 3.000 millones entre tributos, regalías y canon, Arellano estima que este proyecto se podría encarpetar más allá del 2017 debido a los conflictos en Cajamarca.

Para este 2013, Newmont Mining redujo en el Perú en 66% su inversión programada. “La empresa comunicó el despido de 50 trabajadores. El proyecto tenía alrededor de 250 personas contratadas, pero, como las cosas no caminan, no tenía sentido mantener al personal. El costo promedio por trabajador en un proyecto de este tamaño es entre S/. 8.000 y S/. 9.000. Es bastante caro sostener la planilla de una obra que no se ejecuta”, explica Arellano.

Para algunos analistas, la postergación de este proyecto se debe al desplome del precio del oro, que cayó a US$ 1.380 la onza. Según Nouriel Roubini, conocido como Dr. Doom por sus pronósticos fatales pero certeros, el precio de este metal, en vez de recuperarse, seguiría cayendo hasta alcanzar al 2015 los US$ 1.000 por onza, provocando que más empresas en el mundo reevalúen sus emprendimientos. No obstante, para Arellano, que ha entrevistado a muchos CEO del sector, estos proyectos son de largo plazo, por lo que los precios actuales, que quizá afectan los costos versus la rentabilidad proyectada, no son clave a la hora de definir la ejecución. “La cantidad de oro que va a producir Conga al año, del orden de las 680.000 onzas al año, amerita la inversión. En tanto Newmont y Buenaventura explican que se trata de un proyecto clave, porque reemplazaría la producción de Yanacocha, cuyas reservas ya se están agotando. No es un tema de precios”.

Roque Benavides, gerente general de Buenaventura, confirma este enfoque. “La producción de oro viene cayendo hace ocho años, esto es un reflejo de la paralización de los proyectos y las ampliaciones”, asegura Benavides. Según Arellano, si Conga no se ejecuta, no se generará un efecto dominó en el resto de la cartera, pero sí confirmará que la parálisis en la actividad no es solo percepción. “No debemos ser alarmistas. Conga entró a la congeladora el 2011, pero la cartera está parada hace ocho años. Debemos preocuparnos no solo por Conga, sino por el resto del portafolio. Las empresas siguen sumando proyectos pero ninguno se ejecuta”, aclara Arellano.

Falta Energía

Existe un factor que le preocupa a Eva Arias, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería (SNMPE), entrevistada para este estudio. La representante del gremio minero señala que se necesita un impulso en inversión en energía eléctrica, clave para sostener el crecimiento de la cartera de proyectos al 2020. “No estamos preocupados, por lo menos hasta el 2018. Pero, si no comenzamos a sembrar proyectos en energía, en gas, para centrales de ciclo combinado, habrá problemas para todo el aparato productivo”, expresa Arias.

Según el libro de Perú Top Publications, el 63% del portafolio de proyectos estimados al 2020 se ejecutarán en el sur, los cuales demandarán alrededor de 1.590 MW, que en este momento el Perú no posee. En el norte se necesitarán otros 750 MW, y en el sur otros 245MW, cifras que establecen la necesidad de incrementar la oferta energética en un 40%.

El Estudio Laub & Quijandría precisa que se necesitará invertir alrededor de US$ 26.530 millones en proyectos de energía hasta el 2020, para duplicar la oferta energética, no solo para atender la demanda minera, sino la del resto del país.

Poner el hombro

Según Arellano, las medidas que ha lanzado el Ejecutivo para recuperar la confianza son parte de una solución a largo plazo. Estas medidas, que buscan agilizar los trámites como el CIRA, vinculado a los restos arqueológicos, o el EIA, podrían acelerar proyectos por US$ 15.000 millones. Sin embargo, dice esta experta, para que se agilice el sector no solo se necesitará el compromiso del Ejecutivo, sino el del mismo sector privado.

Arellano destaca tres modelos que contribuyen con reducir el clima de conflictividad. Por un lado, Quellaveco (Anglo American) dispuso un capital social por US$ 1.000 millones, para los 36 años de vida del proyecto, para obras de infraestructura social. Por otro, la exploración de la mina Ollachea (Minera IRL), en la que la empresa ha incorporado como accionistas a la comunidad con el 5% de participación. Por último, el caso de Magistral (Milpo), que pagará cada año el 2% de sus ingresos por ventas netas a la comunidad. “Las empresas deben comunicarse mejor, si no lo hacen, el Estado tampoco lo podrá hacer”.

Claves

Plata. El Perú posee 3.858 millones de onzas de plata, el 22% de la reserva mundial, la más importante del mundo.

Impacto. Según la Asociación de Proveedores de minas, el 2012 las mineras ejecutaron compras por US$ 9.000 millones, de los que el 80% se hizo a proveedores locales.

Los datos

El libro de Peru Top Publications identifica 440 proyectos mineros, así como 360 prospectos de exploración, en 20 regiones, que ocupan alrededor del 20% del territorio nacional, cuyo monto en inversión es difícil de ponderar, pero revela, una vez más, el carácter minero del Perú.

13% son las reservas de cobre en el ámbito global.

4% del oro del mundo se encuentra en el Perú.

8,3% del total del PBI peruano representa la minería.

10 mil mills de US$ de inversión al año se estima en minería.

Fuente: La Republica – http://www.larepublica.pe/27-06-2013/inversion-en-mineria-sera-mas-de-us-22580-millones-hasta-el-2016


Este proyecto comunicacional se ha realizado dentro del contexto de lucha en defensa del agua que está viviendo la región de Cajamarca, Perú. La imposición del megaproyecto minero Conga en las cabeceras de cuenca de las provincias de Celendín, Hualgayoc y la misma Cajamarca, ha generado desde el 2011 un fuerte rechazo por parte del pueblo. La respuesta represiva del Estado cuenta ya con 5 muertos y centenares de personas heridas, entre otras consecuencias.

Blanca nos presenta la vida campesina en Cajamarca desde su comunidad, desde su ser rondera y amante de su territorio, bañándose con Aguas de Libertad. Amalia, desde la ciudad, nos trae Memorias de Fuego caminando por los recuerdos de la lucha que unió a diferentes provincias alrededor de las ollas comunes en defensa de sus lagunas. Keyth se levanta por una Tierra que clama Justicia recorriendo las calles de Celendín, rastreando respuestas, combatiendo la impunidad.

Todas ellas tejiendo memorias, tejiendo resistencias para el futuro que anhelan.

http://www.democraciaglobal.org


BERLIN

DENVER

LONDRES

 

 



COMMUNIQUÉ DE PRESSE : Massacre de Celendín et Bambamarca, appel à manifester

COMITÉ DE SOLIDARITÉ AVEC CAJAMARCA

COMMUNIQUÉ DE PRESSE 002 – Paris, le 28 juin 2013

EN MEMOIRE DES MARTYRS DE CELENDÍN ET BAMBAMARCA

DANS LE PREMIER ANNIVERSAIRE DU MASACRE ET EN APPUI DE LA RESISTANCE PAYSANNE CONTRE CONGA, À CAJAMARCA, PÉROU

APPEL À UN RASSEMBLEMENT DEVANT L’AMBASSADE PÉRUVIENNE LE 
MERCREDI 3 JUILLET 2013

Il y a un an, le 3 et 4 juillet 2012, dans les villes péruviennes andines de Celendín et Bambamarca, le gouvernement du président Ollanta Humala et de son premier ministre de l’époque, Óscar Valdés Dancuart, tout deux anciens militaires, ordonnèrent aux troupes de tirer avec des armes de guerre contra les manifestants opposés au projet Conga, une future mega exploitation minière dans la région de Cajamarca. Le bilan fut terrible : cinq manifestants morts et une trentaine de blessés.
Ce massacre et d’autres, produits dans un contexte de dure répression contre la protestation sociale, a été dénoncé en mars dernier, devant la Commission Interaméricaine des Droits de l’homme, par une délégation péruvienne qui a rappelé que 24 civils sont morts et 649 ont été blessés lors de conflits sociaux depuis le début du gouvernement du comandant Humala.
À l’occasion du premier anniversaire du massacre de Celendín et Bambamarca, et en solidarité avec les habitants qui luttent à Cajamarca, encadrés par les Gardiens des lacs, les Rondas Campesinas et autres acteurs du mouvement paysan, et en particulier avec les hommes et femmes qui occupent actuellement les hauteurs de Conga pour empêcher que la transnationale Newmont-Buenaventura-Yanacocha impose son potentiellement dévastateur mega projet, le Comité de Solidarité avec Cajamarca de Paris et autres organisations appellent à un rassemblement devant l’ambassade péruvienne dans la capitale française.

Rendez vous :
MERCREDI 3 JUILLET 2013 – 18H00
Dans les alentours du 37 Avenue Kléber – Paris 75016
(Métro Kléber ou Boissière, Ligne 6)

Commission de Presse et Communication
COMITÉ DE SOLIDARITÉ AVEC CAJAMARCA

Adresser tout message à: comitesolidaritecajamarca@gmail.com