Archivos para 12 febrero, 2013


 Tapa y contratapa del libro: Huacaybamba: “Riqueza biológica del Marañón”
El pasado viernes 08 de febrero, en la Aula Magna de la Universidad Nacional de Cajamarca, se presentó el libro: Huacaybamba: “Riqueza biológica del Marañón”, este libro es una ardua investigación hecha en una parte al Bosque Seco del Marañón – Sector Celendín.


Este libro tiene como autores a los siguientes docentes:
  • Blgo. Carlos Roncal Alcántara
  • Ing. Manuel Roncal Rabanal
  • Ing. Walter Rabanal Díaz
  • Ing. Darwin Díaz Mori
El Blog Mi Mina Corrupta, se contactó con el Ing. Manuel Roncal Rabanal para ser entrevistado por nuestro director Jorge J. Chávez Ortiz, para saber más sobre este trabajo, que paso inadvertido en los medios de comunicación de Cajamarca. 
¿Qué es el bosque seco del Marañón?
Es un ecorregion poco estudiado que alberga un alto grado de endemismos; en realidad al bosque seco actualmente se lo conoce como Bosque Tropical Estacionalmente del Marañón; su distribución en Cajamarca abarca las provincias de Cajabamba, San Marcos, Celendín, Chota y Jaén.
Sabemos que Celendín abarca esta zona ecológica, por que se eligió Huacaybamba como área de estudio
Porque esta área, había sido designada para su protección por ordenanza municipal; y también por el acceso, es uno de los pocos lugares por donde existe camino de herradura.
¿Cuánto tiempo se encuentran estudiando la zona, cuentan con apoyo de otras instituciones?
Desde el año 2006; el apoyo que se tuvo fue del Gobierno Regional de Cajamarca cuando Sergio Sánchez estaba de gerente de la RENAMA, la municipalidad de Celendín dio un apoyo con alimentos y tuvimos el apoyo del profesor Baltazar Ludeña Palma y su familia, del Dr. Alfonso Miranda y nuestra Casa Superior de estudios que publico el libro.
Hasta el momento cuantas expediciones han hecho a la zona
En el año 2006 (1), año 2009 (1) alrededores; 2010 (3) límites con el río La LLanga; y este 2013 (1) a la playa del cura por Amazonas.
¿Qué experiencias ah ganado en estos viajes, tiene alguna anécdota?
Conocer la biodiversidad que alberga esta ecorregión tan olvidada, compromiso con su estudio y comprensión, mucho esfuerzo físico. En una de las visitas se nos acabó el agua, realmente uno aprende a valorar este recurso tan amenazado el día de hoy, uno de nuestros acompañantes y guías salió en acémilas a buscar agua, la fuente de agua más cercana estuvo a tres horas de camino, Javo se sacrificó por todo el grupo y siempre le agradeceremos ese valiente gesto.
¿Cómo nace la idea de publicar el trabajo que están haciendo hasta el momento?
Vimos que una publicación ayudaría a crear el área de conservación regional y también para difundir la biodiversidad existente en el lugar.
¿Planean publicar otro libro más que complemente?
Por supuesto, empezamos ya el trabajo con un ámbito territorial más amplio, queremos abarcar todo el BTES de Cajamarca
¿Que opinión da si el gobierno sede en concesionar Huacaybamba a la minería?
En nuestro país puede suceder cualquier cosa, creo que nuestra obligación como ciudadanos está en valorar e impedir que esto suceda, de ahí radica nuestro trabajo, dar a conocer las bondades de este espacio para que al momento de consulta pública se tomen las acciones necesarias.
Cree apropiado la construcción de represas de embalses en zonas donde aún no se han hecho estudios como este en este ecosistema
Se tiene que analizar el trabajo técnica y pacientemente; realizaremos más visitas para poder dar un punto de vista técnico pero con el sustento de estar bien informados; existen organizaciones que se oponen a todo, particularmente creo que eso no ayudara al desarrollo de los pueblos y otros grupos que aprovechan la coyuntura con fines políticos, eso también perjudica el desarrollo.
La construcción en serie de represas en el marañón, podría generar una desaparición total del bosque seco, como modificar el clima de esos sectores
Cualquier actividad antrópica o natural genera impacto (-) o (+), tengo muchas dudas sobre la viabilidad de todas las represas, es más estoy seguro que la, mayoría de ellas no se construirán, creo que el bosque seco no desaparecerá, el rango altitudinal de este, es amplio. los bosques ribereños si desaparecerán, pero luego se formarán otros; lo que hay que ponerle atención es al tema de la producción de metano, y a los recursos hidrobiológicos que se desarrollan en el río Marañón y de donde no hay información; por eso indicar los posibles impactos, conlleva a investigar mucho más.

¿Qué es lo que necesitan para continuar su trabajo de investigación en Huacaybamba?
Recursos y equipo logístico, la voluntad nos sobra.
Su palabras finales o quiere dejar a un mensaje a los lectores
Agradecer a los que apostaron por este grupo investigadores, cuando a nadie le interesaba este espacio natural de Cajamarca y Amazonas. Nuestro compromiso sigue latente a seguir investigando y trabajar por el conocimiento científico de los BTES del Marañón.

Fotografia del Ing. Manuel Roncal, en el campus de la Universidad Nacional de Cajamarca luego de la presentacion libro: Huacaybamba: “Riqueza biológica del Marañón”

En la siguiente entrevista, Carlos Monge, Coordinador Regional de America Latina de Revenue Watch Institute, analiza el concepto de desarrollo rural que maneja el actual gobierno, así como la necesidad de que la pequeña agricultura sea una de las palancas para lograr el desarrollo rural.  También insiste en que la gran minería no se propone hacer ningún tipo de desarrollo rural en el país, y que los lobbys mineros, en la actualidad, están impidiendo la promulgación de una ley de ordenamiento territorial.
Entrevista de Ricardo Marapi

Carlos Monge
Este año 2013 ha sido bautizado por el gobierno como el “Año de la Inversión para el Desarrollo Rural y la Seguridad Alimentaria”, lo cual nos lleva a preguntar ¿qué entiende el gobierno sobre desarrollo rural?
Yo no he escuchado, de parte del gobierno, una especie de gran definición conceptual: «esto es lo que entiendo por rural, esto es lo que entiendo por desarrollo, y en consecuencia esta es mi política supra, grande, orientadora sobre desarrollo rural». A mi me ilustra más bien lo que el gobierno está haciendo. Y lo que veo en relación con el mundo rural ─no solamente agrario, sino el mundo rural de manera más amplia─ es que hay una política sectorial agraria que ha estado fuertemente centrada en la promoción de la mediana y gran agricultura de exportación en la costa.
Ha seguido la inercia de anteriores gobiernos…
Sí, de acuerdo. Incluso tu lo ves en la selección de los últimos tres ministros: Miguel Caillaux, que ha sido presidente de Conveagro pero que es un líder de medianos agroindustriales costeños; Luis Ginocchio, un conocedor de la agricultura costeña y de la plataforma agroexportadora del norte; y ahora Milton von Hesse, un técnico que viene del MEF…
¿Y el perfil de estos tres ministros que te da a entender…?
Me da la impresión de que ha habido una continuidad por la consolidación de la plataforma agroexportadora costeña. Y el caso emblemático es Olmos. Que un Ministerio de Agricultura con cuadros progresistas, con gente que viene de la izquierda, y con mucha cercanía con Conveagro, haya dejado que ocurriera lo de Olmos, en mi opinión, fue una barbaridad. Olmos es un proyecto diseñado para reconcentrar tierra, donde premias al que compra más y no había ningún espacio para promover el acceso a pequeña y mediana propiedad. En mi opinión, los perfiles de las personas y las políticas más significativas tienen que ver con la continuidad.
¿Ha habido un excesivo apoyo a la agricultura industrial en desmedro de la pequeña agricultura?
No digo que la descarten ─porque creo que también se debe tener una plataforma agroexportadora exitosa, ojalá democratizada, ojalá no tan concentrada─ pero que por lo menos le presten mayor o igual atención a los problemas de inversión, crecimiento económico, desempeño, y productividad de la sierra andina, de la sierra campesina empobrecida. Yo veo un Ministerio de Agricultura muy costeño. Y ahí no está ni la mayor ni la peor pobreza. Ahí no están los gravísimos problemas estructurales del  minifundio, de la interculturalidad, de la complejidad de la geografía. Veo un ministerio centrado en costa que no tiene un gran liderazgo, ni un gran discurso, ni una gran apuesta en relación a la sierra. Sin embargo, lo que sí veo en políticas para la sierra es una incesante y enérgica promoción de una gran minería en el espacio andino, y, por otro lado, la promoción de programas de lucha contra la pobreza.
¿La pequeña agricultura continúa siendo la actividad económica que servirá de palanca para superar la pobreza rural? ¿O el actual gobierno está concibiendo otras actividades económicas?
En la práctica, lo que el gobierno está haciendo en ese mundo rural pobre, de pequeños productores parceleros, comunitarios, quechuahablantes, es promover la minería y focalizar los programas sociales. Yo no veo que esté haciendo una apuesta por esa pequeña agricultura comunal, familiar, parcelaria. Esa es mi crítica. Parece que en la imaginación del gobierno, el desarrollo rural de las zonas pobres y, por tanto, la superación de la pobreza, no va a venir de la agricultura misma sino de un cheque del Programa Juntos, con su Cuna Más, su Pensión, su Beca, es decir, la suma de todos los programas. Ciertamente ahora cuentan con técnicos más calificados y con más respeto por la dignidad de las personas. Los equipos que ahora manejan el MIDIS no manosean la dignidad de las personas, con los niveles del clientelismo que había durante Fujimori, e incluso también con Toledo y García. Pero, finalmente, lo que veo es harta minería y harto programa social, y poca política que saque al campesino de la pobreza a partir de su condición de ser campesino. Yo creo que la única salida de la pobreza ─que sea sostenible, permanente y con dignidad─, es que el campesino sea exitoso en el mercado. Así de simple. Cuando un campesino pueda vender sus carnes, sus lanas, su fibra, su artesanía, sus papas, sus quinuas en el mercado ─sin necesidad de un cheque mensual que lo sostenga, como colgado de los pelos, encima de la línea de la pobreza─, entonces yo creo que ahí va haber inserción social.
¿Para caminar hacia este anhelado desarrollo rural, la pequeña agricultura tiene que ser necesariamente la palanca? ¿Por qué no puede serlo también la gran minería?
No, porque la gran minería plantea tres problemas fundamentales. El primero es que la gran minería compite por la tierra ─y sobre todo por el agua─ con esa misma población campesina, parcelera, comunera. La gran minería, en algunos casos, destruye fuentes de agua al hacer tajo abierto en las praderas altoandinas. Y, en muchos casos, contamina el agua que no consume, devuelve aguas contaminadas o tira relaves. Entonces, hay un primer problema de que la minería compite con la agricultura en el tema de acceso a ciertos recursos. En segundo lugar, la minería genera poco empleo directo, y no se puede reconvertir a 600 mil pobladores de Cajamarca en trabajadores mineros. No hay manera. La minería grande y formal es una operación muy intensiva en capital, que requiere mano de obra calificada, que no puede ser provista por las poblaciones locales. Y en tercer lugar, la gran minería tiende a no abastecerse de los agentes económicos locales, es decir, tiene poco contenido local, porque hasta la comida la traen de afuera. El Estado no tiene ninguna política para promocionar que las empresas mineras compren en los mercados locales. Cero políticas al respecto.
¿Crees que las actuales políticas del gobierno están dirigidas a una convivencia entre la gran minería y la agricultura en determinadas zonas?
Creo que el gobierno apunta por la gran minería porque es fuente de renta, esa es la razón principal. Una fuente de renta que le va a permitir sostener sus programas sociales, porque en la concepción del gobierno la lucha contra la pobreza pasa, fundamentalmente, no por el Ministerio de Agricultura ni por el Ministerio de la Producción, sino por el MIDIS. Pero al final están repartiendo plata y eso requiere un presupuesto. ¿Te acuerdas de la frase del presidente Humala?: «Conga garantiza la gran transformación». Bueno, Conga es la fuente de renta para los programas sociales y eso es lo que él quiso decir. Yo no sé si el gobierno sabe cuán compatible es ese gran proyecto minero con la pequeña agricultura. Su visión fundamental es: «necesitamos meter el paquete de 56 mil millones de dólares de inversión minera porque esa es la renta que nos va a permitir atender la pobreza». Esa es su compresión de lucha contra la pobreza y todo lo demás es secundario.
Hace unas semanas se firmó un convenio entre el Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Energía y Minas para buscar una buena relación o convivencia entre la pequeña agricultura y la minería. ¿Esto qué implica?
El mismo término “convivencia” me preocupa. Es como que están juntos y no se tocan, no es una relación mutuamente beneficiosa. Creo que es un gesto político más que algo real. Mi preocupación es que quieren sacar adelante proyectos ─tipo Conga o Tía María─ a como dé lugar y sin importar el tema del agua que es fundamental para la agricultura. Por otro lado, tampoco tienen ninguna política que le diga, a esos mismos agricultores del valle Río Tambo o de las cuencas de Celendín, que la mina les va a comprar o que fomentarán un proceso de asociatividad, capacitaciones o asistencia técnica. Eso no hay, no existe, ni forma parte de una política gubernamental. Lo que sí hay es: «te impongo el proyecto minero», y lo demás librado a la buena de Dios…
¿Necesitamos la gran minería para aspirar a un desarrollo rural integral?
No, para nada. Lo que el gobierno dice es que la minería genera renta y con esa renta hacemos escuelas, vías de comunicación, etc. Pero la minería, per se, no genera ningún tipo de desarrollo rural, incluso en algunos casos lo perjudica. Nosotros hemos investigado cómo, en muchos casos, la rentabilidad minera se traduce en presupuesto municipal a través del canon; y el alcalde ─desesperado por gastar y con el afán de hacerse reelegir─ paga jornales tres o cuatro veces más altos de los que paga la agricultura. Entonces tienes problemas de falta de competitividad de la agricultura porque le distorsionas el mercado de mano de obra por la vía de la obra municipal en la infraestructura. Eso ya lo hemos documentado en varios casos en el país. Hablemos claro: en primer lugar, la minería no se propone hacer desarrollo rural. La minería podrá manejar un concepto de responsabilidad social corporativa y preocuparse por el bienestar social de su entorno ─en algunos casos más y en otros menos─, pero su objetivo fundamental no es el desarrollo rural. En segundo lugar, no hay ninguna política pública que busque una mejor articulación de la minería con su entorno rural.
En medio de este proceso de descentralización ¿los diversos gobiernos regionales están acogiendo la actividad minera como parte de sus planes de desarrollo?
Creo que hay de todo. Es difícil hablar de “los gobiernos regionales” porque hay una enorme heterogeneidad. Existen algunos como el de Cajamarca que se han tirado frontalmente en contra, presionados por su base social.  Y además Yanacocha es una mala marca, tiene una mala imagen. Pero tienes casos como los de Moquegua y Tacna donde los gobiernos regionales entran en la lógica de la negociación, siempre en torno al agua, y buscando proteger a una base social que es fundamentalmente agraria y que compite con la mina, o que siente que la mina, más bien, compite con ellos por el agua. Entonces en un caso un gobierno regional dice: «o sacamos Pasto Grande o no hay Quellaveco»; y en otro caso un gobierno regional dice: «desaliniza agua de mar, aunque bajes tu tasa de ganancia, o sino, no hay ampliación de Cuajone y Toquepala». En ambos casos es un gobierno regional el que ingresa al debate, aunque no tiene ninguna competencia, pero como actor político entra al debate y pone en el centro del problema el tema del desarrollo rural ─buscando proteger una dotación de agua para el desarrollo rural─ y planteando soluciones creativas.
Sin embargo, ¿no suena utópico plantear que se impida el ingreso de la gran minería sabiendo la alta rentabilidad que en la actualidad tiene esta actividad?
Bueno, puede sonar utópico pero en Costa Rica ya lo hicieron. Ahí te prohíben la minería de tajo abierto; te prohíben el uso de mercurio y cianuro; y apostaron por la pequeña y mediana agricultura. Esas son sus bases de generación de empleo, de ingresos públicos y de renta pública. Y Costa Rica es un país moderado, tirando para conservador, nada izquierdista, casi una colonia norteamericana, culturalmente hablando. Entonces, ¿por qué va a ser totalmente utópico? Me parece más bien realista el pensar que no es posible que el país siga absorbiendo todo un paquetón de inversiones mineras. El gobierno debe bajar un poco el ritmo. Allí donde no se puede, pues no se puede. Y más bien debe empezar a pensar qué se puede hacer con esa pequeña y mediana producción. Por ejemplo, en el caso de Cajamarca, ¿cuál ha sido la acción del gobierno ante el proyecto Conga? Yo no veo un Ministerio de Agricultura interviniendo con la misma energía para recuperar la ganadería lechera, las cuencas, la alfalfa. Eso no hay. Solo es minería, minería, minería.
Entonces… ¿cuál es la visión de desarrollo que tiene el gobierno de Ollanta Humala? o mejor dicho ¿tiene una visión de desarrollo rural?
Yo no creo que tenga una visión de desarrollo rural. Creo que lo que ha tenido son ministerios con visiones parciales. Creo que el Ministerio de Agricultura ha estado muy concentrado en la agricultura de costa, eso es lo que sus cuadros conocen, eso es lo que los ministros conocen. Creo que la sierra se la han encargado al Ministerio de Energía y Minas y al MIDIS, y que ellos vean como hacen. Yo no conozco un discurso central que me haya impactado y que me diga que existe un conjunto de intervenciones del sector público en comunicaciones, transporte, agricultura, trabajo, pequeña y mediana empresa, destinadas a recuperar la competitividad de la pequeña agricultura y crearle condiciones mínimas para salir adelante. No veo eso.
¿De qué manera una Ley de Ordenamiento Territorial ayudaría a ver el camino  para alcanzar ese desarrollo rural?
Ese tema es súper importante. La Ley de Ordenamiento Territorial, si se hace bien, va a terminar de definir la metodología y las competencias para hacer un proceso previo de zonificación ecológica y económica. Eso es totalmente fundamental porque, si se hace bien y de manera participativa, permitirá combinar los saberes técnicos con los saberes populares para generar una suerte de acuerdo, de consenso, de pacto social respecto de cuáles son los recursos que hay en ese territorio y cuáles son los prioritarios; para qué se deben usar; en qué partes del territorio y para quién; y por la misma razón, cuáles son las cosas que no se pueden hacer.
¿Estamos maduros, políticamente hablando, para ejercer una ambiciosa ley de este tipo? Es decir, la madurez de actores sociales de una zona para reunirse y tomar una decisión consensuada sobre el futuro económico de su territorio…
Pero son madureces que también se construyen. Es decir, no se debe tener un gobierno central que reaccione con miedo cuando Cajamarca hace su zonificación. Por ejemplo, en el gobierno anterior el ministro Brack la declaró ilegal porque no la hizo él ni estuvo bajo su control, o porque le tuvo miedo, o porque las mineras se quitaron del proceso y la denunciaron como una conspiración comunista en contra de la inversión. ¡Y eso que el proceso fue acompañado por la GIZ, por Dios! La GIZ es la misma que colabora con el Ministerio de Agricultura, con la Defensoría del Pueblo, con el MEF y con medio mundo. Pero no, la reacción no es de liderazgo. La reacción no es de: «vengan, hagamos esto, encerrémonos una semana, juntemos a los técnicos, veamos cuáles son las bases mínimas de acuerdo». Yo parto de la premisa de que son madureces que se construyen en la búsqueda del consenso, con la intencionalidad de sacar esto adelante. Siempre habrán discrepancias, obviamente, en un proceso participativo. El conflicto es parte de la vida social. Habrá intereses contrapuestos pero también mecanismos institucionales para resolverlos. Pero yo sí creo que el ejercicio mismo puede generar bases de consensos más grandes de lo que podría aparecer a primera vista.
¿Y cuál es la posición actual de los lobbys mineros sobre el ordenamiento territorial? ¿Permitirán que salga una ley de este tipo?
Yo entiendo que su posición es que «mientras menos mejor y si no hay una, muchísimo mejor». Y en algunos de los debates, a uno de sus representantes le he escuchado decir: «el único ordenamiento territorial que hay es el resultado de la exploración que te dice si hay o no hay minerales». Es decir que, para ellos, la única lógica de ordenamiento territorial es la rentabilidad de esa inversión en el mercado. O sea, «si hay minerales y es rentable, esa es una zona minera, y el resto son vainas. Eso del ordenamiento territorial es un invento de los ambientalistas agitadores, ultras, extranjeros…». Es decir que, para ellos, el destino de un territorio lo decide la rentabilidad en el mercado de los recursos que contiene. Yo estoy absolutamente seguro que el lobby minero está ahí, trabajando contra el ordenamiento territorial y estoy seguro que tiene al MEF y al Minem de su lado.
Más información en:

“En cualquier momento se retoma nuevamente el paro”, indicó dirigente, que insistió en la paralización del proyecto minero Cañariaco

Rosa Huamán, presidenta de las rondas campesinas de Cañaris, en la provincia de Ferreñafe, Lambayeque, confirmó que el paro contra el proyecto minero Cañariaco, de la empresa Candente Copper, se ha suspendido temporalmente.

Sin embargo, la dirigente adelantó a Canal N que “en cualquier momento se retoma nuevamente el paro, pero va a ser paro regional”. Según dijo, ello dependerá de los avances de la mesa de trabajo instalada por el Poder Ejecutivo.

Huamán insistió en que los pobladores piden que representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) vayan al distrito y escuchen a la población que pide la paralización de las actividades mineras.

El corresponsal de El Comercio, Wilfredo Sandoval, dio cuenta de que las protestas se detuvieron luego de los últimos choques con la Policía a fines de enero, cuando los manifestantes bloquearon el acceso al campamento minero Cañariaco, en la zona de Marayhuaca, distrito de Incahuasi.

Del lugar ya se ha retirado parte del contingente policial que prestaba resguardo, aunque unos 50 permanecen como precaución. Trascendió además que el domingo 17 habrá una reunión en Pucará para determinar las acciones a seguir.

 


Por: Raisa Ferrer
El bosque seco del Marañón es probablemente una de las regiones ecológicas menos exploradas científicamente del Perú y con una alta tasa de especies exclusivas del lugar (‘endemismo biológico’). Se caracteriza por sus altos cactus, puyas y matorrales, y por presentar un clima árido, donde las lluvias solo llegan tres meses al año y pese a lo anterior aún no se encuentra bajo protección en el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Estado Peruano.

Según un estudio reciente que buscó la propuesta de áreas de conservación prioritarias en elbosque seco del Marañón, entre Cajamarca y Amazonas, se encontró que aproximadamente el 50% de este bosque se ha perdido, debido a las diversas actividades antropogénicas como la agricultura, ganadería, infraestructura, etc.

Pese a lo anterior, se pudo identificar algunas áreas que aún se encuentran en buen estado, y que tendrían comunicación con los bosques montanos (selva alta) de ambas regiones. Ambas representan áreas que se plantea estudiar con más detalle y así se tendrá mayor información acerca de aquello que el Estado debe proteger.

El estudio fue dirigido por los investigadores peruanos Judith Figueroa, Marcelo Stucchi y Roxana Rojas-VeraPinto, de la Asociación para la Investigación y Conservación de la Biodiversidad (AICB) y financiado por la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) y se realizó tomando como especie “sombrilla“, aquella que al ser protegida conserva de forma indirecta la vida muchas otras especies que componen el ecosistema, al oso andino u oso de anteojos, la única especie de úrsido que habita en América del Sur y que se encuentra en peligro de extinción.

Asimismo, los osos andinos o de anteojos cumplen importantes funciones en el ecosistema, pues son reforestadores naturales, que expulsan semillas a través de sus heces tras ingerir algún fruto del bosque.

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Más información sobre el estudio en: https://www.box.com/s/scnfwpsgap3zxuasuyho
Más información sobre el oso andino en: https://www.sites.google.com/site/aicbperu/oso-andino


Por: Antonio Zambrano Allende

Algunas veces pensar en lo peor para acertar sobre algún pronóstico termina dando mejores resultados que imaginarse que algo bueno pueda suceder.

El 21 de Julio del presente se aprobó por el Congreso de la República la Ley 29760 “Ley que declara de necesidad pública e interés nacional la ejecución del proyecto de trasvase del Río Marañón y el represamiento y la derivación del Río Huallaga para fines hidroenergéticos y agrícola” esta es un paso más luego de que el DS 020-2011 del MINEM y la RS 342-2010 le abrieran el camino para que, finalmente, se inicie el proceso de represamiento de dos de las principales vertientes del Río Amazonas.

Obviamente nadie escuchó en el transcurso de este tiempo las voces que se levantaron contra esta iniciativa. Sin sangre de por medio no era necesario tomar en cuenta los pronunciamientos del Gobierno Regional de Loreto y de innumerables medios de comunicación (Radio, prensa escrita y blogs) que pretendieron hacer sentir su disconformidad ante esta norma, para variar, no consultada y que abre un nuevo ciclo en la famosa integración sudamericana, proceso que se ha convertido en una quimera de los intereses brasileños en nuestro territorio y que no se ha detenido desde que en el año 2000 se firmó la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana – IIRSA.

Que significa esto. En primer lugar, la evidente triplicación de nuestra capacidad energética nacional instalada (el proyecto Marañón generaría 12430 Mw de energía) con el fin de exportarla o venderla en el mercado libre nacional, impactando “de taquito” en al menos siete regiones del país (Amazonas, Loreto, Cajamarca, San Martín, La Libertad, Ancash y Huánuco) tanto a su población como a su medio ambiente. Lo que no es tan fácil dilucidar, pero que se puede leer con un poco de agudeza, es el tipo de faenón de enormes proporciones que se podrían concluir entre Odebrecht, Electrobras y el gobierno García para privatizar el agua, la energía y expropiar tierras en grandes cantidades.

El proyecto que impediría el tránsito de nutrientes que alimentan el Amazonas y gran parte de los ríos de la sierra norte del Perú, muy probablemente significaría la reproducción en gran escala de lo que ha significado hasta hoy el desarrollo del proyecto Olmos en Lambayeque: la expropiación de tierras a los pequeños agricultores; la ampliación de la frontera agrícola hacia el monocultivo agroindustrial para exportación de alimentos; la conversión de los pequeños agricultores en peones o su migración forzosa a las ciudades y la privatización del agua. Todo esto sin contar los daños o desapariciones de las especies tanto en los ríos como en las zonas a inundar, especialmente en zonas de selva en donde la putrefacción de la vegetación genera inmensas cantidades de gas metano (capaz de generar 21 veces más “efecto invernadero” que el CO2).

Por supuesto, poco de esto es de interés real por el – hasta hoy- pusilánime Ministerio de Medio Ambiente que tal parece tiene el mismo enfoque que su par Brasileño – IBASA cuando este último argumenta: “Nosotros estamos para minimizar los daños no para cuidar el ambiente”.

 

En diciembre pasado, el prestigioso periodista estadounidense George Black publicó un extenso reportaje sobre el conflicto minero en Cajamarca, en la revista OnEarth que el propio Black dirige.

El reportaje, escrito para el público estadounidense, tiene sin embargo información de mucho interés para los lectores peruanos, además de brindar una perspectiva diferente a la de la polarizada y frecuentemente desinformadora cobertura periodística nacional.

Al haber sido traducido recientemente al español, IDL-R pone a disposición de sus lectores el reportaje.

Fuente: http://idl-reporteros.pe/2013/02/06/el-tesoro-escondido/


Mapa de concesiones en el distrito de Cañaris a junio 2012. Elaboración de CooperAcción

– El 96 por ciento del distrito de Cañaris está concesionado a la minería.

Servindi, 11 de febrero, 2013.- Decenas de especies protegidas, algunas endémicas y otras probablemente nuevas para la ciencia, así como bosques montanos en buen estado de conservación son algunos de los bienes comunes que identifica el resumen delestudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto minero Cañariaco que opera en la zona.Este es uno de las muchas concesiones mineras que cubren el 96.16 por ciento del distrito de Cañaris, en la provincia de Lambayeque, al norte del Perú.

Una lectura del mencionado estudio revela la gran riqueza ecológica que sería afectada con las operaciones del proyecto en tierras de la comunidad de San Juan de Cañaris, en Lambayeque. Así como los posibles impactos en los ecosistemas y comunidades de la zona a intervenirse.

Mapa de perforaciones del proyecto Cañariaco
(dar clic para ampliar la imagen)

Biodiversidad en juego

El estudio realizado en el área comprendida desde la cuenca alta del río Cañariaco, llamado Jatun Yacu en sus partes altas, hasta la confluencia de la quebrada Achicamonte determinó que el 52% del territorio donde operará la minera corresponde a terrenos con bosques y el 45.8% a praderas naturales.

En cuanto a la diversidad animal en el área de estudio, el EIA halló 143 especies de aves de las que 34 están incluidas en listas de conservación. Entre ellas destacan la Penelopebarbata o “Pava barbada” y la Coeligena iris conocida como “Inca Arcoiris” cuyos hábitats en otros bosques montanos se encuentran altamente degradados, explica el informe.

Asimismo, el estudio halló al “cóndor” Vultur gryphus que está considerado“en peligro” por la legislación nacional.

De las 19 especies de mamíferos, siete están en alguna categoría nacional o internacional de protección. Dos de ellas son el tapir andino Tapirus pinchaque y el oso andino llamado también “oso de anteojos”, Tremarctos ornatos. Ambas especies son consideradas por la legislación nacional como “en peligro crítico” y “en peligro”, respectivamente.

Igualmente, se registró al “majaz de montaña” o Cuniculus taczanowskii que es considerado“vulnerable”; así como el zorro Lycalopex culpaeus y el puma Puma concolorincluidos en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

El documento informa del hallazgo de una posible nueva especie para la ciencia. Se trata del insectívoro Cryptotis sp cuya situación de amenaza es desconocida, aseguran los autores.

Acerca de los anfibios, el EIA señala que nueve de las diez especies identificadas como sensibles son endémicas, lo que significa que sólo se las puede hallar de forma natural en este lugar. Tres del total son potencialmente nuevas para la ciencia o para registros del Perú.

Por otro lado, el estudio afirma que halló 195 especies hidrobiológicas, de las cuales sólo hay una especie de pez: la trucha Oncorhynchus mykiss.

Respecto a la diversidad vegetal, se registraron en total 438 especies de plantas repartidas en 85 familias botánicas, de las que la Orchidaceae es la más representativa con 55 especies (13% del total).

Los autores informan que 67 especies son protegidas por la legislación nacional e internacional, la mayor parte son orquídeas incluidas en el apéndice II de la CITES. Dos de ellas se encuentran consideradas en “peligro crítico”, mientras que 23 son endémicas del Perú.

 
Imagen: Candente Copper

Actividades e impactos del proyecto

Perforaciones

El proyecto estima en 17 meses la duración de sus actividades de exploración. Estas implican la remoción de 1,710 metros cúbicos de suelos para instalar 114 plataformas -de 30 metros cuadrados cada una- que harán perforaciones con maquinarias especializadas.

Según el estudio, el suelo removido será utilizado en la “nivelación y acondicionamiento del terreno durante la etapa de rehabilitación y cierre”.

En total, se calcula intervenir un área (área de huella) de aproximadamente 5.6 hectáreas y un movimiento de tierras de aproximadamente 26,749 metros cúbicos generado por la construcción de las instalaciones.

Asimismo, explica el informe, cada plataforma contará con dos pozas de sedimentación. “Las pozas estarán revestidas con una membrana impermeabilizante para evitar la filtración del agua al terreno”, indica el EIA.

El proyecto realizará 5 líneas sísmicas que “no requerirán la remoción de terreno ni de suelo orgánico”, asegura la empresa.

Usarán agua de cursos naturales

Para las actividades de perforación, el proyecto prevé usar agua de cursos naturales en las cabeceras de cuenca “que tengan una caudal suficiente”.

“El agua requerida para la ejecución de las perforaciones y demás actividades del Proyecto se trasladará de las quebradas Norte, Oso, Verde, Sorón y río Jatun Yacu a la zona de operaciones mediante mangueras y con la utilización de bombas de agua” explica el estudio.

Por día, cada máquina consumirá 0.5 litros por segundo de agua que significan 43 metros cúbicos del recurso. Cada máquina usará un sistema de recirculación del agua.

El documento asegura que no generará vertimientos en la exploración. Sin embargo, afirma que los impactos serán “moderados” y se podrán extender “hasta el límite del área de influencia directa”.

Se advierte también que los cursos de agua superficiales “serán afectados en su calidad por el arrastre de sedimentos que ocurrirá debido a los trabajos de remoción de la cubierta vegetal y los suelos y el consiguiente movimiento de tierras”, señala el EIA.

Asimismo, indica que los ecosistemas acuáticos serán afectados con una “disminución en caudales de agua y sedimentación de cursos”, efecto que duraría un “corto plazo”, es decir, una duración de hasta doce meses. Al respecto, la empresa asegura que establecerá medidas de “mitigación”.

“Se ha propuesto la implementación de medidas de control de erosión para evitar el arrastre de sedimentos y la implementación del cierre progresivo de las áreas donde se hayan completado los trabajos de perforación”, indican.

Impactos en la vegetación

El estudio asegura que el impacto sobre la cobertura vegetal se deberá a la instalación de vías e infraestructura, así como al “manejo de insumos, residuos sólidos y efluentes; el mantenimiento de equipos y el transporte en general”, anota.

Igualmente explica que el impacto será “moderado” por limitarse a la zona de huella del proyecto y por tratarse de especies sensibles.

“La cobertura vegetal demorará más de un año en recuperarse de manera estable sobre los suelos rehabilitados”, asegura el EIA.

Fauna desplazada

Por otra parte, se advierte en el estudio que el proyecto ocasionará el desplazamiento de fauna -incluyendo la que se encuentra bajo categorías de protección- a causa de la remoción de su hábitat, la generación de ruido y la presencia humana en la zona.

Entre las especies afectadas están el tapir andino, la musaraña de orejas cortas y los sapos del género Pristimantis sp. Los dos últimos serían especies nuevas para la ciencia o registros nuevos para el Perú.

El impacto en la fauna tendría una duración de “mediano plazo”, es decir, de uno a tres años, y una extensión que abarcaría el área de influencia directa ambiental, según el estudio.

Las actividades de mitigación que el proyecto plantea son planes de rescate y traslocación de especies, inspecciones previas a la instalación de plataformas y la rehabilitación de hábitats disturbados, entre otras.

Impacto Social

En el aspecto socioeconómico, el EIA prevé posibles impactos en la “salud y el bienestar de las personas residentes en el área del Proyecto”, debido a la “inseguridad” y “desconfianza” generada por la presencia de foráneos en las comunidades.

Como medida de mitigación, el proyecto asegura que evaluará a su personal en los aspectos físico y mental. Igualmente les exigirá seguir un protocolo de conducta.

Respecto al empleo, el proyecto contratará a 235 trabajadores no calificados por un corto plazo, provenientes de los caseríos cercanos al proyecto, mayormente.

Por otra parte, se informa también que el proyecto podría afectar los hábitos y costumbres locales de la población “donde las formas de organización, las prácticas culturales, la toma de decisiones y la división social del trabajo tienen una dinámica particular”, observa el estudio.

Para evitar disturbar a la comunidad campesina y las organizaciones locales, Cañariaco aplicaría un “Protocolo de Relacionamiento” que “contribuirá a la creación de un clima de confianza y cooperación con la población, y con ello minimizar las molestias o perturbaciones generadas a la población local”, señala.

Consulta
En el rubro de “Consulta y participación ciudadana”, el EIA informa que fue llevada a cabo de acuerdo al reglamento del sector minero, y según normas del Ministerio de Energía y Minas.

Al respecto, indica que “se han llevado a cabo reuniones, procesos de consulta y talleres con la población local”.