Archivos para 8 julio, 2012



FRENTE DE DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE LA VIDA

Y EL AGRO DE AYAVACA

 

CONDENAMOS LA MUERTE DE 3 VICTIMAS MAS POR CONFLICTOS MINEROS EN CELENDIN CAJAMARCA

 

El Martes 3 de julio, Celendín se tiñó de sangre, fueron las balas asesinas de LAS TRANSNACIONALES MINERAS y sus mercenarios que acabaron con la vida de 3 personas, el hecho ocurre cuando la resistencia pacífica cajamarquina viene fortaleciéndose a más de un mes de Paro Regional, otra vez se repite la misma historia,  y se aplica la masacre de Bagua, Apurímac, Moquegua, Arequipa, Ancash, Piura, Tacna, Ayacucho, Puno, Cusco, el único delito que cometen los pueblos y comunidades andinas, amazónicas y costeras es la defensa de la vida y la ecología, por resistirse a entregar sus territorios, hacer respetar sus derechos conquistados a través de sus duras jornadas de lucha, como es el CONVENIO 169 DE LA OIT, LA DECLARACION DE LA ONU SOBRE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS, la relación de muertos y heridos a causa de las actividades extractivas desde 20 años atrás es incontable, EN EL PERÚ NO EXISTE INDEMNIZACIÓN PARA LOS DEUDOS DE LOS DEFENSORES DE LA VIDA, se premia al asesino y se elimina a LOS GUARDIANES DE LA NATURALEZA.

 

EL FRENTE DE DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE LA VIDA Y EL AGRO DE AYAVACA INVOCA AL PAÍS EN GENERAL:

 

-CONDENAR el hecho criminal y hace un llamado a todas las organizaciones sociales, comunidades y rondas campesinas del país, a tomar firmes posiciones, no podemos dejar solos a los consecuentes luchadores sociales de la región cajamarquina, es el momento de asumir retos de gran responsabilidad, solidaridad y acción, mantenernos firmes en una sola acción.

 

-CREAR en todas las regiones del país el COMANDO REGIONAL UNITARIO DE LUCHA POR LA DEFENSA DE LA VIDA Y LA ECOLOGÍA.

 

-DESARROLLAR plenarios de organizaciones sociales, asambleas populares y comunales, movilizaciones de rechazo a los actos criminales, vigilias comunales.

 

-ASISTIR a la MOVILIZACIÓN NACIONAL CON LA BANDERA ECOLÓGICA más grande del mundo, hacia la ciudad de Lima CONTRA LAS ACTIVIDADES EXTRACTIVAS TRANSNACIONALES el 25 de Julio.

 

-APROBAR el Paro Nacional Indefinido, la Plataforma de Lucha Nacional y el COMANDO NACIONAL DE LUCHA el 28 de Julio en la ASAMBLEA NACIONAL DE LOS PUEBLOS ANDINOS, AMAZÓNICOS Y COSTEROS en la ciudad de Lima.

 LOS QUE NO ESTÉN DE ACUERDO CON LA SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO HERMANO DE CAJAMARCA, ES POR QUE SON PROMINEROS INFILTRADOS Y DEBEN SER IDENTIFICADOS POR NUESTRAS COMUNIDADES Y LOS DEFENSORES DE LA PACHAMAMA

 

¡HOY POR CAJAMARCA, MAÑANA POR AYAVACA Y HUANACABAMBA!

 

 

 

 

MARIO TABRA GUERRERO

PRESIDENTE DEL FREDEMAVA


Excura Arana tendría el rostro fracturado

La secretaria general de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), Rocío Silva Santisteban, subió a través de su cuenta de Facebook una imagen que muestra la tomografía del rostro fracturado del excura Marco Arana. Asimismo, manifestó su rechazo a lo que consideró una cobarde agresión contra el líder de Tierra y Libertad.

“La brutal represión policial de Cajamarca queda otra vez demostrada con esta imagen de la tomografía del cráneo de Marco Arana, con una fractura en el maxilar superior producto de los golpes recibidos el 4 de julio durante su detención”, denunció Silva.

http://diario16.pe


Foto: Miguel Mejía (La República.pe)
A pesar del estado de emergencia, los pobladores de la provincia cajamarquina le dieron el último adiós y exigieron que se castigue a los responsables de las muertes.

Jorge Loayza

Enviado especial a Cajamarca

Celendín sepultó la tarde de ayer con una masiva manifestación a tres de las cuatro víctimas de los violentos sucesos del martes. El estado de emergencia no evitó que los pobladores que acompañaron los féretros desde la Casa del Maestro hasta el cementerio general de la provincia, pasando por la plaza de armas, a pesar de que se encontraba resguardada por efectivos policiales.

Los ataúdes de Eleuterio García Rojas, José Silva Sánchez y del menor de edad César Merino Aguilar –quien estaba a punto de cumplir 17 años– fueron reunidos luego del mediodía en el auditorio del local de los profesores. Los familiares de Antonio Sánchez Huamán también llevaron el cuerpo del desaparecido celendino solo para que se le rinda homenaje, pues recién será enterrado mañana.

El llanto de los deudos y la población que acudió a la Casa del Maestro llenó el ambiente de congoja. La gente no cesaba de pedir justicia y condenar las muertes de los cuatro pobladores, pues aseguraron que fueron atacados con armas de fuego por los policías y militares.

Con los cuerpos reunidos, llegó hasta el abarrotado local el padre Antonio Sáenz, quien ofició una misa en memoria de los cuatro pobladores. Durante su homilía, el religioso pidió a las fuerzas policiales que detenga la violencia y exigió respetar el derecho a expresarse libremente.

Asimismo, demandó que se paralice el proyecto minero Conga hasta que se determine la viabilidad de este. Mientras se oficiaba la misa, el exterior de la Casa del Maestro se llenó de pobladores que apoyaban la defensa del agua y querían rendir homenaje a los cuatro fallecidos. Fue así que se empezó a escuchar gritos en contra del gobierno y el presidente Ollanta Humala, y a favor de la lucha de los cajamarquinos.

En medio de una cuadra totalmente llena de celendinos, se inició el cortejo fúnebre que fue encabezado por el cura Antonio Sáenz con el objetivo de evitar el enfrentamiento con los policías. Sin embargo, sin atender el pedido del cura, los pobladores no hicieron caso y llevaron los ataúdes por la plaza de armas.

El coronel Jaime Gonzales Cieza –jefe policial de Cajamarca– no pudo evitar el ingreso de la gente y fue rebasado por la masa que seguía dando vivas por las cuatro víctimas. El resto de efectivos solo tuvo que contemplar cómo los manifestantes dieron una vuelta al principal punto de reunión de Celendín.

Con el objetivo logrado, los pobladores llevaron los féretros por otras calles y hasta pasar por la puerta de la comisaría, donde hubo un amago de enfrentamiento con los efectivos que se encontraban resguardando la sede policial.

Finalmente, el cortejo fúnebre logró llegar hasta la loma donde se encuentra el cementerio general, donde otro numeroso grupo de pobladores los esperaba. Pasadas las 5 de la tarde, los tres féretros fueron enterrados en medio de incesantes pedidos de justicia y sanción a los responsables.

Al cortejo fúnebre también se unió el ex congresista por Gana Perú Jorge Rimarachín, quien exigió que se levante el estado de emergencia.

Al caer la noche, los celendinos regresaron al centro de la ciudad y realizaron algunas marchas, pero no se llegó a dar un enfrentamiento con los policías. La plaza de armas seguía casi desolada, solo atendían algunos comercios.

Detenidos a Picsi

Además, se reportó que quince de los diecinueve comuneros detenidos durante las protestas en Celendín fueron recluidos en el penal de Picsi, en Chiclayo, luego de que el juez del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Chiclayo, Wilson Medina Medina, dictó prisión preventiva para todos ellos. Otros dos enfrentarán las investigaciones con comparecencia restringida y dos fueron separados del proceso.

El abogado de los detenidos apeló la resolución.❧

CIDH pide evitar uso excesivo de la fuerza en manifestaciones

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recordó al Estado su obligación de esclarecer judicialmente la muerte de cinco personas durante las protestas en Cajamarca y le pide adoptar, de manera urgente, medidas para la protección de los manifestantes y las fuerzas del orden.

La CIDH pide además evitar el uso excesivo de la fuerza en las manifestaciones. El Estado, dice, puede tomar medidas para limitar las protestas, pero recuerda que los operativos de seguridad que implemente deben contemplar medidas seguras y menos lesivas.

Llama a todas las partes involucradas en el conflicto al cese de la violencia y a buscar una solución pacífica por la vía del diálogo.

http://www.larepublica.pe


Indignación. La población de Celendín no olvidará lo que vivió esta semana, desde el martes que ocurrió el mortal enfrentamiento hasta el viernes que enterraron a sus fallecidos.
Víctimas. El martes 5 sus calles se agitaron por un enfrentamiento con fuerzas del orden. Todo comenzó con el ataque de los obreros de construcción a la municipalidad.

Jorge Loayza.
Enviado especial a Cajamarca/

“Serán los cohetes de la novena de la Virgen del Carmen que ya empezó”, se dijo a sí misma la señora Zulema Vásquez la trágica tarde del martes 5 de junio cuando escuchó fuertes explosiones que venían del centro de Celendín. Lo que sucedía en esos instantes en la plaza de armas de la provincia cajamarquina no era una celebración religiosa sino el ataque de policías y militares con armas de fuego de largo y corto alcance a manifestantes que respondían solo con las avellanas que se iban a utilizar en la fiesta de la patrona de la provincia.

Esa mañana parecía un día cualquiera desde que se inició el paro contra el proyecto Conga: marchas en el día y vigilia por la noche. Don Elmer Escobedo abrió su bodega muy temprano y la cerró a las 11 am, por ser ese el acuerdo. “Será como siempre”, dijo confiado en las marchas pacíficas cotidianas y dejó la plaza de armas para ir al campo.

Desde temprano, en la Casa del Maestro, a tres cuadras de esa plaza principal, se concentraron unas quinientas personas para participar en otra movilización de rutina, entre ellos muchos profesores.
Por un afán de cambiar de ruta, los manifestantes se fueron por el Instituto Tecnológico y luego pasaron por el colegio emblemático Coronel Cortegana. Ahí había unos cincuenta obreros en plenos trabajos de ampliación, pero la mayoría no era de Celendín. “Era gente que habían traído de la costa para la obra”, recuerda una de las personas que estaban en la marcha.

“Ustedes también toman agua, apóyennos”, les gritaron algunos celendinos. Sin embargo, los obreros no quisieron salir, y solo lo hicieron cuando les insistieron. Pero, a diferencia de los pobladores que marchaban sin objetos en las manos, los obreros sacaron fierros y palos y se pusieron delante de la marcha.

Se inician los disparos

Extrañamente, los obreros empezaron a golpear carros con sus fierros y palos sin que la policía reaccionara. Al llegar a la plaza de armas atacaron los locales de la municipalidad y la gobernación. Al notar la actitud agresiva, los profesores y el resto de manifestantes optaron por hacerse a un lado, pero los hombres de casco los acusaron de cobardes.

“Profesores conch…, para esos nos sacan”, gritaron.

Heridos en su orgullo, los manifestantes se quedaron, pero para entonces a la plaza ya habían llegado unos cincuenta policías, y el caos se desató. Los obreros, luego de ingresar a la gobernación y quemar parte de sus instalaciones, desaparecieron. Para entonces los policías y militares ya reprimían a la gente con armas de fuego de corto y largo alcance.

Frente a ello los pobladores no solo respondían a los policías con piedras, también les aventaban avellanas, las que hirieron a algunos efectivos.

Para su desgracia, a esa hora pasaba por la plaza José Silva Sánchez, a quien un balazo tumbó de la bicicleta que montaba. Aunque trabajaba como peluquero en Celendín, ese día realizaba labores de construcción. Antonio Sánchez Huamán corrió igual suerte. Las balas que silbaban por la plaza de armas –y de las cuales aún quedan huellas en las paredes– le quitaron la vida. Con un shock hemorrágico fue trasladado a Cajamarca, donde falleció dos días después.

Eleuterio García recién había regresado a Celendín después de un mes de trabajar en Lima en labores de construcción. Ajeno a la marcha y ante el temor de que su familia resulte afectada por los enfrentamientos, fue a buscar a su hijo Wilman (16) y otra bala lo arrojó al piso. Lo llevaron de emergencia al hospital, adonde llegó cadáver.

Aunque en un momento los manifestantes lograron poner fuera de alcance a los policías cerca del coliseo donde estos tienen su base, la llegada de refuerzos desde Cajamarca provocó una nueva arremetida contra la población.

El adolescente César Merino Aguilar contaba del enfrentamiento que se vivía en Celendín a su tía Medali a través del Facebook. El joven, quien hoy domingo cumpliría 17 años, estaba en una cabina de internet de la plaza de armas. “Anda a tu casa”, le escribió su tía. César le hizo caso y se escabulló entre policías y manifestantes, pero se le cayó el celular que recién le habían regalado.

“Mamita, voy a recuperar mi celular”, le dijo a su madre ya en su casa, donde vivía con sus tres menores hermanos.

En la plaza lo esperó una bala que le ingreso por la cabeza y lo mató, según consigna la necropsia. Aunque los enfrentamientos continuaban en las calles de Celendín, tres vidas ya dejaban de existir sin mayor justificación, otra lo haría el jueves. En su humilde cuarto, César Merino había escrito una frase trágica y premonitoria: “Dios mío, perdona a Ollanta porque no sabe lo que hace”.

Domingo, 08 de julio de 2012

Fuente: http://www.larepublica.pe