Archivos para 13 febrero, 2012


Wilfredo Saavedra, Presidente del Frente de Defensa de Cajamarca indicó que lo que sucedió ayer en la plaza San Martín fue una gran lección de aprendizaje “eso es lo que sucede cuando todos nos reunimos por un bien común, ayer 40 mil personas nos congregamos en la plaza san Martín para decirle a Valdés que no somos 4 gatos y le hemos planteado un plazo hasta la tercera semana de marzo en que el pueblo de Perú estamos siendo convocados ha Cajamarca para realizar la primera asamblea de los pueblos del Perú.

Ese es el plazo que le estamos dando para que declare inviable a Conga y revise todo lo que tiene que ver con la legislación minera, hídrica y medio ambiental porque también los frentes de defensa hemos presentado unas propuestas legislativas. Entonces tenemos un nuevo espacio para reunirnos que se va a concretar en Cajamarca y allí estableceremos si es conveniente o no ir a un paro nacional impulsado desde todos los sectores del interior de nuestra patria”.

La iniciativa va porque que se declare la intangibilidad de las cabeceras de cuenca, y la otra propuesta tiene que ver con el derecho supremo del agua que debe ser considerado como derecho fundamental, el agua no debe ser considerado una mercadería que se vende al mejor postor. Hoy por el desarrollo de las actividades extractivas, lamentablemente hacen uso indiscriminado del agua y se sirven de la corrupción para obtener licencias del uso del agua sin consultar a la población.

“No hemos visto ninguna voluntad política, Valdez esperaba que la marcha fracasara, cuando dijo que éramos cuatro gastos porque de Cajamarca salimos 150 pero en el camino se fueron aunando más marchantes”.

“Para nosotros el proyecto conga es inviable y lo hemos ratificado, ayer en la marcha por el agua, si Ollanta no hace caso a nuestros esfuerzos, tomaremos otras medidas más radicales como un paro nacional donde se van a comprometer las sociedades populares”.

Radio Uno – Tacna


CONGA (PERÚ):
En Cajamarca, Yanacocha prevé secar cuatro lagunas para extraer el oro que hay debajo y trasvasar sus aguas a reservorios artificiales, con una inversión de US$4.800 millones. La población frenó el proyecto y el Gobierno designó tres peritos para que evalúen el estudio de impacto ambiental.

MINA INVIERNO (CHILE):
En la isla Riesco del estrecho de Magallanes, a pesar de las críticas de grupos ambientalistas, las firmas Copec y Ultramar pretenden extraer 6 millones de toneladas de carbón al año. Invertirán US$530 millones. El Gobierno lo aprobó con observaciones, en espera de ejecución.

FAMATINA (ARGENTINA):
A 1.300 km al noroeste de Buenos Aires. La canadiense Osisko Minning quería instalar una mina de oro a cielo abierto que iba a producir por unos US$25.000 millones en 30 años. Tras protestas que duraron más de un mes, el proyecto quedó suspendido.

CERRO COLORADO (PANAMÁ):
En la comarca Ngöbe-Buglé hay un yacimiento con 17 millones de toneladas de cobre. El Gobierno lo concedió a empresas de Corea del Sur y Singapur, pero los indígenas protestaron (hubo dos muertos) con cortes de carretera entre Panamá y el resto de Centroamérica.

SANTURBÁN (COLOMBIA):
La canadiense Greystar preveía explotar Santurbán, en el páramo de Santander, que debía producir 16 toneladas de oro y 2,3 millones de onzas de plata. El proyecto se suspendió por presión de habitantes y ambientalistas que advirtieron el peligro en las fuentes de agua de la provincia.

ARATIRÍ (URUGUAY):
La india Zamin Ferrous quiere desde el 2007 desarrollar un proyecto de hierro con una inversión de US$3.000 millones. En los últimos años se han organizado varias manifestaciones de protesta por daño ambiental. El Gobierno aún no decidió la aprobación del proyecto.

CRUCITAS DE CUTRIS (COSTA RICA):
La canadiense Infinito Gold preveía extraer 900.000 onzas de oro en una mina a cielo abierto. Grupos ecologistas y políticos decían que la mina implicaba la tala de un bosque tropical seco con especies de flora y fauna endémicas. Se logró detener el proyecto por la vía judicial.

FRUTADEL NORTE (ECUADOR):
En la provincia de Zamora Chinchipe (sureste). A pesar de las protestas, el Gobierno autorizó a la canadiense Kinross explotar un campo amazónico subterráneo con reservas de 6,4 millones de onzas de oro y 9,1 millones de onzas de plata. La inversión inicial es de US$1.100 millones.

El Comercio (Ed. Impresa 11/02/12, Pág. b3)


Pedro Arrojo, hidrogeólogo español y miembro del equipo técnico de la misión observadora internacional de la Marcha por el Agua, manifestó que del ecosistema existente en Conga, Cajamarca, se tiene muy pocos datos científicos, por lo que recomendó realizar un estudio hidrogeológico de la zona, que será clave para evaluar el impacto del proyecto minero Conga en esta cabecera de cuenca.

También anunció la presentación de tres informes sobre el estudio ambiental del proyecto Conga y sobre la minería en la economía peruana.

“Presentaremos un informe hidrogeológico, otro informe de ingeniería geoquímica y también elevaremos un informe económico respecto a la minería en el Perú, en ellos se precisará cuál es el movimiento financiero de esta actividad en el país”, anunció Arrojo.

El hidrogeólogo aclaró que con estos estudios el equipo técnico de la misión observadora no pretende competir con el peritaje internacional al proyecto Conga que promueve el gobierno peruano

Los miembros del equipo técnico que elaboran estos informes son Robert Morán, de los Estados Unidos; David Barkin, de México; Javier Lambán, de España; y el propio Pedro Arrojo, también de nacionalidad española.

Santos insiste

En tanto, desde Arequipa, el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, insistió en su negativa al proyecto.

“Conga no va porque es el expansionismo irracional de Yanacocha de Cajamarca. ¿Alguna vez el presidente ha felicitado a Cajamarca por su sacrificio de 18 años con actividad minera? ¿Acaso reconocen en Pasco o en La Oroya el oro y minerales que se extrae a costa de la salud de la población?

Nunca. Tengo cuatro proyectos mineros en operaciones, ¿dónde más voy a llevar a mi población? Si no siento mi posición ahora el país no debatirá problemas de fondo”, declaró el cuestionado funcionario.

La República


En silla de ruedas pero lúcido, Alberto Benavides de la Quintana, geólogo y minero, habló durante una hora. Contó cómo construyó el grupo minero más importante del país, Buenaventura. Incluyó el tema Conga.
“No puedo dejar de aclarar que las aguas de las lagunas El Perol y Chica, que podrían ser afectadas por la explotación minera, no pasan por el valle de Cajamarca ni Celendín, menos por las ciudades circundantes. Esas aguas corren directamente al río Marañón a través del río Sendamal. De tal manera que la oposición al proyecto Conga es totalmente ilógica”.
Lo dijo el jueves último, Alberto Benavides de la Quintana al cierre de su exposición en el Instituto de Gobierno y Gestión Pública que dirige el ex presidente Alan García con el patrocinio de la Universidad San Martín de Porres.
“La laguna de Chaihuagón –agregó en su testimonio– no será afectada y será ampliada con un reservorio, algo que debería hacerse en todas las lagunas de la cordillera”.
El expositor concluyó con un anuncio: “La última palabra sobre Conga la tendrán los peritos, y Yanacocha acatará esa palabra”.
El pionero de la minería peruana habló con la autoridad que le da ser el fundador de la Compañía de Minas Buenaventura S.A. (1953), poseedora del 43,65% de las acciones de Minera Yanacocha, promotora del proyecto Conga. La socia mayor es Newmont Minging Corporation International (51,35%) y la menor: Financial Corporation (5%).
Don Alberto Benavides de la Quintana se retiró de la actividad empresarial el 25 de marzo del 2011. Pero esta vez, a sus 91 años, hizo un esfuerzo y acudió a dar testimonio de su trayectoria empresarial reconocida en el país y a nivel internacional.
Su reaparición coincide con el esperado anuncio de quiénes serán los peritos que revisen el Estudio de Impacto Ambiental de Conga.
En el auditorio de cerca de 300 personas destacaban su hijo Roque Benavides Ganoza, ex ministros de la segunda gestión de Alan García y altos funcionarios de Yanacocha.
Las opiniones de la personalidad invitada en torno a Conga no fueron discutidas en el evento académico.
Geólogo en la Ccerro
“No en vano es el hombre de Buenaventura, un hombre que comenzó haciendo geología y minería desde abajo”, dijo el anfitrión Alan García al momento de presentarlo.
Don Alberto Benavides comenzó agradeciendo la presencia de su contemporáneo Armando Villanueva del Campo, legendario líder aprista.
“Nací en 1920, nada menos que en la calle Minería, una transversal del Jirón de la Unión. Así que soy un limeño mazamorrero”, advirtió al inicio de su testimonio. “Mi madre falleció en 1935. Yo sólo tenía 15 años. La desgracia nos afectó seriamente a mis cinco hermanos y a mí. Y nos refugiamos en el cariño y cuidado de nuestro padre”, recordó.
A los 21 años (1941), se graduó de ingeniero de minas en la antigua Escuela de Ingenieros y no tardó en obtener una beca para estudiar Geología Minera en la Universidad de Harvard, en el estado de Massachusetts, entre 1942 y 1944, en plena Guerra Mundial.
A su vuelta a Lima fue contratado por la Cerro de Pasco Cooper Corporation. Y en 1945 desposó a Elsa Ganoza de la Torre, sobrina de Víctor Raúl Haya de la Torre, el ideólogo y fundador del Partido Aprista.
Como encargado del Departamento de Geología de la Cerro de Pasco tuvo decisiva participación en el desarrollo de la mina carbonífera de Goyllarizquisga (Pasco), por lo que en 1950 fue nombrado jefe de exploraciones de toda la corporación.
Recorrió el país y en 1951 llegó a Antamina (Áncash), detectó el potencial minero de la concesión y recomendó a la Cerro la adquisición de los derechos correspondientes. Así se hizo, pero no se llegó a la etapa de producción. “Por razones fuera de mi control, esa mina dejó de ser desarrollada por más de 50 años, perdidos para el Perú”, lamentó.
Empresario en julcani
1953 fue un año hito en la vida del perspicaz geólogo de la Cerro. En febrero de 1952 dejó la empresa norteamericana y arrendó la mina Julcani en Huancavelica. Al año siguiente fundó su propia empresa: Compañía de Minas Buenaventura. “Este es un episodio que cambió mi vida. De ser un entusiasta geólogo pasé a gerenciar una operación minera propia”, recordó.
Le habían vendido Julcani porque la consideraban mina agotada. Pero, bien explorado, el yacimiento produce hasta hoy. A Julcani se han sumado una decena de unidades operativas a lo largo de la Cordillera de los Andes, desde Cajamarca hasta Moquegua.
Buenaventura fue la primera empresa minera latinoamericana en inscribirse en la Bolsa de Valores de Wall Street de Nueva York, en 1996. Hasta hoy mantiene un movimiento notable de acciones.
Lo social y lo comunitario
“Seamos francos, los porteños vivimos plácidamente de nuestro litoral y hemos descuidado la relación con nuestra serranía y amazonía. La minería puede integrar, unir”, reflexionó Alberto Benavides de la Quintana el jueves último.
Esa declaración puede aparecer sustentada en su estilo empresarial muy propio de establecerse y vivir en los centros mineros que promovió.
En Cerro de Pasco fue teniente alcalde en 1945-46. Y luego alcalde de la ciudad en 1948 y 1949. Indicadores de su aproximación a la comunidad.
“La minería es importante para el crecimiento económico, pero soy consciente: el nivel económico no significa necesariamente desarrollo. Hay que considerar lo social”, afirmó finalmente.

Esta semana, tras recorrer 557 kilómetros con la Marcha del Agua, un puñado de campesinos del distrito de Quiruvilca, en La Libertad, llegó a Lima para advertir que el proyecto Laguna Sur –que planea extraer oro y plata– destruirá cinco lagunas que son la única fuente de riego para sus cultivos.

“Conga no va, Laguna Sur tampoco”, corea Santiago Mesa Gonzales en el patio del colegio Madre Admirable de El Agustino. Hasta allí ha llegado desde el caserío de Llaray, en el distrito de Quiruvilca, en La Libertad, con un nutrido grupo de comuneros de la Central de Rondas Campesinas de esa región, para dar a conocer que en las alturas de esa provincia, a 4.200 metros sobre el nivel del mar, existe otro proyecto minero similar al de Conga que podría desaparecer cinco lagunas.

Este proyecto se denomina Laguna Sur y se ubica en una zona donde además de las lagunas hay un sistema de canales de riego y humedales que descargan en los ríos Santa, Marañón y Chicama. En su recorrido estos afluentes permiten que Santiago Mesa pueda regar sus sembríos de ajo, al igual que los 8 mil campesinos de los siete caseríos situados en el área de influencia del proyecto minero de la empresa Barrick Misquishilca.

Laguna Sur será un proyecto minero a tajo abierto. Cuando inicie sus operaciones para la extracción de oro y plata, destruirá la laguna Los Ángeles, las lagunas Verde 1, Verde 2 y Verde 3 y parte de la laguna El Toro, además de los acuíferos de esta cabecera de cuenca que debería estar protegida de acuerdo con las normas ambientales.

La defensa de esta agua se inició en el 2011 cuando la empresa Barrick empezó a realizar perforaciones de 200 metros de profundidad en los humedales como parte de sus labores de exploración. Hasta ahora, dice Lenín Bazán, abogado de la Central de Rondas, se realizaron 366 perforaciones que provocaron la destrucción de canales subterráneos. Eso se nota, asegura, en la disminución del caudal del río Santa y el aumento de totora en la laguna El Toro, señal de que está perdiendo agua.

Ahora la defensa de las lagunas ha entrado en una fase legal porque la Municipalidad de Santiago de Chuco aprobó, en junio del 2011, una ordenanza municipal que declara zona de conservación un área de 84 hectáreas donde se ubican las lagunas y ha comprometido el agua de la laguna El Toro en un proyecto que dotará de agua a 8 mil habitantes de Quiruvilca. La empresa Barrick, en respuesta, presentó un Recurso de Amparo contra la ordenanza, el cual todavía no es resuelto por el Tercer Juzgado Constitucional de Lima.

Santiago Mesa Gonzales ha caminado todo la zona de impacto de los proyectos Laguna Sur y Laguna Norte –que, desde hace ocho años, Barrick opera a tajo abierto al lado de Laguna Sur– y asegura que está convencido del impacto negativo que genera la actividad minera en el medio ambiente. Para demostrarlo señala que el río Chullugal está contaminado por las filtraciones que emanan del relleno sanitario que Laguna Norte ubicó muy cerca del afluente. Cuenta también que el año pasado aparecieron muertas miles de truchas en la comunidad de Caracmarca, en la provincia de Sánchez Carrión, debido a la contaminación de las aguas, aunque todavía no se ha determinado qué empresa minera de las que operan en la zona provocó este desastre ecológico. Poco después se calcula que unas siete mil truchas murieron en el río El Bado, en Quiruvilca, por la volcadura de un camión con insumos químicos en sus aguas. Tampoco se ha determinado qué empresa minera fue la responsable.

Para llegar a Lima, Santiago, Lenín y los ronderos de La Libertad debieron recorrer 557 kilómetros con la Marcha por el Agua. Algunos tramos los hicieron a pie y otros en un camión, pero siempre con una idea en mente: llegar hasta el Congreso para presentar un proyecto de ley que prohíba la minería en cabeceras de cuenca. “El agua es vida, vamos a defender nuestras lagunas”, prometen los agricultores de Quiruvilca.

La República


Rosa María Palacios

¿Cuál es el objetivo de la Marcha del Agua?
Tiene tres objetivos muy claros. El primero: que Cajamarca diga su verdad a los pueblos en relación con qué está pasando con el agua, frente al sentimiento de que hay mucha desinformación. No somos ignorantes o terroristas. El segundo objetivo: proponer un conjunto de propuestas legislativas. Constitucionalmente, la declaración de que el agua es un derecho humano. El Estado debe garantizar el acceso al agua potable a todos sus ciudadanos. Luego, plantear la prohibición de minería en las cabeceras de cuencas y glaciares. Asumiendo que ya existe la ley de recursos hídricos, que va en esa dirección, pero lo que hace es que la excepción sea prohibirla, que no se ha dado en ningún caso. Nuestra idea es que la posibilidad de dar una concesión minera en cabecera de cuenca sea una excepción. Y lo tercero era prohibir la minería que usa sustancias altamente tóxicas, como el caso del mercurio, o el caso del cianuro.

¿Se siente satisfecho?
Yo creo que lo que hay es una gran simpatía y una gran acogida, por lo que hemos visto en todos los pueblos, por la acogida que hemos recibido de los alcaldes, por ejemplo, de los cuerpos edilicios, de las organizaciones, de la gente que salía a correr, que tiene que ver con el hecho de “algo está pasando en los pueblos del interior con la minería y sus derechos”. Frente a eso, yo francamente me siento muy satisfecho porque hubo una acogida extraordinaria.

Sin embargo, hoy aparece una encuesta en Lima en la cual se pregunta a la gente sobre la intención de la marcha y señala que esta es política, en un 46%.
Creo que eso se explica por dos razones. La primera es que efectivamente ha habido una campaña asociada a la gran prensa capitalina de señalar que había una suerte de agenda política escondida. Justificada o no, ese es el mensaje que se ha trasmitido. Y segundo, ha habido unas declaraciones desacertadas del presidente regional de Cajamarca, quien en algún momento ha señalado que la marcha nacional del agua era el motivo para la unidad de las izquierdas y que eso coincidiera con la inscripción de su kit electoral. Si bien es cierto ha habido actores políticos, ha habido acuerdos muy claros de que no podía haber, por ejemplo, proselitismo político, que no podía haber incluso símbolos de partidos políticos. Es más, se han requisado a lo largo del camino volantes de partidos políticos que pudieran estar, y aquí en Lima se les dijo a los partidos políticos que todos sus símbolos y banderas tenían que ir al final de la movilización.

Oponerse a la minería en determinado lugar físico del territorio, la cabecera de cuenca, ¿no es oponerse a la innovación tecnológica? Oponerse a la utilización de determinado producto, ¿no es oponerse a que la ingeniería pueda superar las dificultades y las adversidades que plantea su uso? ¿No es una posición conservadora?

No. La primera razón es la siguiente, yo no me considero un conservacionista. O sea, yo no creo que hay que dejar todo intangible. Hay ambientes naturales que efectivamente deberán estar preservados, pero creo que no hay que cerrar la oportunidad de la interacción tecnológica, acuerdos sociales, necesidades económicas para intervenir en los recursos naturales. Lo que yo creo es que tenemos que ir acorde a una determinada evolución de instrumentos de gestión ambiental que, por ejemplo, en Europa ha llevado a que la Unión Europea plantee la prohibición del cianuro, aun sabiendo que tiene un marco regulatorio mucho más exigente que los nuestros, pero lo han hecho ya no solo por principio de precaución sino que han tenido mediciones concretas, como el accidente en Rumania, en Baia Mare, por ejemplo.

Claro, siempre puede haber un accidente en cualquier industria o actividad humana, pero la posibilidad de un potencial riesgo ¿puede parar una inversión gigantesca que traería prosperidad, desarrollo, a una zona del país?
A ver, si no existen las normas jurídicas, si no existe la capacidad de hacer cumplir leyes y si encima la tecnología que se va a emplear y el lugar donde se ubica genera una alta posibilidad de que los riesgos ocurran, efectivamente, debería aplicarse el principio precautorio.

¿Por qué es tan pesimista? ¿Por qué cree que no es posible que el Estado fiscalice, que no es posible que la ingeniería avance, que no es posible que las soluciones innovadoras existan?
Porque vivo a 14 km en línea directa a una empresa minera.

¿Le perdió la fe?

No, he visto hechos concretos. Hemos experimentado situaciones en las que se ha empleado tecnología de punta y hemos tenido contaminación con mercurio. Lo que hemos tenido es un conjunto –no una vez– sino un conjunto de accidentes que demuestran que efectivamente no existe la capacidad institucional, tecnológica, de arriesgar tanto. No es una ficción, es un hecho.

Hay dos clases de problemas. Accidentes, que pasan en cualquier actividad humana, y problemas derivados del cumplimiento de las normas ambientales que la empresa alega que se están cumpliendo. Y que usted se niega a reconocer sistemáticamente en una campaña antiminera. ¿No le interesa que exista minería per se?

Yo no comparto este punto de vista y se lo he dicho además a esta empresa y a otras de manera reiterativa. Ellas saben, en primer lugar, que van a ir hasta donde el Estado se los permita. ¿El Estado qué les permite? Tener estudios de impacto ambiental sumamente permisivos. Los límites máximos permisibles y los estándares máximos de calidad del Perú no se han actualizado hace 30 años.

El Código del Medio Ambiente se aprobó hace 20 años. Esos límites se han impuesto hace no más de 10 años.

No. Tenemos límites máximos permisibles existentes para mediciones de agua que precedían incluso a la autoridad ambiental. Es que hemos sido muy buenos para innovar leyes que nos han permitido promover inversiones ultramodernas, pero nuestros sistemas de gestión ambiental están sumamente desfasados y retrasados.

Entonces, si cambian los sistemas de gestión ambiental, ¿usted no se opone a la minería?

Yo no me opongo per se a la actividad minera, lo he dicho muchas veces, pero creo que la minería no se puede hacer de manera indiscriminada. Y no se puede hacer en todas las partes del territorio ni con las actuales reglas que hay. Yo creo que el marco institucional actual ha colapsado.

Pero si tenemos instituciones, públicas y privadas que tienen una opinión especializada, distinta a la suya y la mía. Nosotros no hemos estudiado ingeniería. No somos ambientalistas técnicos, expertos.
Yo hice un diplomado en ingeniería, en agua y saneamiento.

Bueno, pero digamos, no es nuestra especialidad. Y nos dicen que esto va a tener como toda actividad humana un impacto, por cierto, pero que el impacto es mucho menor al beneficio que se obtiene. ¿Por qué usted no le tiene fe a la institucionalidad peruana? ¿Usted cree que usted sabe más?
Yo sé que la institucionalidad ambiental, el funcionamiento de nuestras reglas está en un proceso de maduración. Estamos en un proceso de construcción y de afirmación democrática. Ese proceso va a ir mejorando, yo no puedo dejar de reconocer que es un paso adelante tener un Ministerio del Ambiente y que tengamos alguna ley orgánica del medio ambiente. Pero a la vez, no puedo dejar de señalar que, por ejemplo, el Ministerio del Ambiente está pintado en la pared cuando se trata de opinar sobre proyectos de una envergadura tan importante con serios impactos ambientales.

¿Duda usted de la honorabilidad del ministro del Ambiente?
No, yo dudo de la capacidad y del conjunto de prerrogativas que tiene el Ministerio de Energía y Minas, que se ha convertido en un ente que a la vez que promueve la inversión minera, es el que aprueba los estudios de impacto ambiental. Yo creo que no se trata de personas, se trata de que, por ejemplo, tengamos un Ministerio del Ambiente que tenga la credibilidad que tiene la EPA en Estados Unidos, que tiene el Ministerio del Ambiente en Alemania.

Ojalá todas fueran así. ¿Para usted los minerales peruanos son piedras?
Yo creo que lo que estamos haciendo es, efectivamente, una opinión no única y personal. Diversos economistas en el país, que son especializados en estos temas, comparten la opinión de que efectivamente estamos exportando material que no tienen o tienen muy escaso valor agregado. Por ejemplo, el oro de Yanacocha más sirve para fabricar joyas.

Barras de oro no son piedras, ¿no?

No, estamos hablando de barras de oro doré, que son piedras de oro.

Pero sirve, ¿no? Si no nadie lo pagaría.
Se va mezclado polvo de estaño con oro, que no sirve para la joyería local. La joyería local ¿dónde compra el oro? Lo compra de la minería artesanal de La Libertad. No se usa el oro de Yanacocha en Cajamarca para fabricar una joya porque sale como material primario.

Pero, padre, las cosas pueden ser usadas para distintas finalidades. Eso no las hace perversas per se.
No, no se trata de un problema en este caso ético, se trata de un problema de eficiencia económica.

Pero, créame, que ellos son bien eficientes, ¿no?
Los países que han logrado desarrollar con base en minería, una de las condiciones que han tenido es el valor agregado. Nosotros le estamos dando escasísimo valor agregado a nuestras materias primas y en este caso a los minerales.

¿Por qué no está participando en la elaboración del plan Desarrollo para Cajamarca que propone el Ejecutivo?
No fui invitado para comenzar; en segundo lugar, existe ya un plan de desarrollo concertado en Cajamarca y es una lástima que el Ejecutivo en vez de convocar a un nuevo plan de desarrollo, no haya partido del reconocimiento que existe uno. ¿Para qué crear otro plan de desarrollo y no mejorar el que ya existe?

¿Por qué no le interesa el canon como recurso fiscalizable? Millones están ahí y que podrían darle agua y electricidad a Cajamarca no son utilizados por razones burocráticas. Están amontonados, eso sí en un banco, y ustedes no protestan por eso, protestan contra el que genera los millones, pero no contra el uso de los millones. ¿Es raro no?

No, es una manera simple de ver las cosas. En principio, cuando discutíamos en el Congreso hace algunos años, hace tres o cuatro años, sobre el tema de los dineros provenientes del canon, ¿cuál era mi propuesta sobre este tema? En primer lugar no confundamos conceptos, lo que están pagando en este momento es impuesto a la renta, ¿verdad?

30%, y pagándose un sobregravamen. La minería está gravada casi en un 50%. No hay actividad en el Perú más gravada que esa.
Y tampoco no hay otra actividad en el Perú más rentable.

Probablemente, pero es porcentual, padre, es porcentual. Entonces, si yo gano 100, le doy al Estado 50. Si gano 1000, le doy al Estado 500. Es porcentual.
¿Y el concepto canon qué cosa es?

Es la mitad del impuesto más la renta. 50% del impuesto a la renta.
¿Pero, cuál es el concepto de canon? El concepto de canon es por la extracción del mineral.

Es la redistribución del recurso nacional al lugar donde se ha extraído el bien que produce la renta.
Esa es la manera como se le ha sacado la vuelta a la ley del canon. La ley del canon es extracción al recurso natural.

No, señor, estoy dándole una definición de derecho tributario.
Sí, pero lo que yo estoy planteando es más.

¿Más plata? Muy bien.
Uno, y dos, lo que estoy planteando es que definitivamente debe haber una nueva distribución del canon en el país, pero que esta no se haga como se planteaba sobre el 50% que el Estado devuelve a las regiones. Yo lo que planteo es que sea sobre el 100% que tiene de la minería para que se sienta el impacto real de la minería, porque no sabemos qué hace el gobierno central con el 50% de Impuesto a la Renta con el que se queda.

Mantiene a todo el país. Maestros, salud, etc.

Pero justamente se invisibiliza.

¿Usted no ha visto la planilla de maestros?
Lo que yo digo es que la renta minera termina invisibilizándose y solo planteándose en el 50%.

En ese 50%, ya hay millones que no se usan en Cajamarca.
A eso voy. Yo creo que es importante mirar cómo los dineros procedentes del canon se utilizan en inversiones de desarrollo con visión de sostenibilidad y futuro. Por ejemplo, necesitamos educación, sin duda, salud, sin duda, pero necesitamos además que sea inversión productiva.

No entiendo, ¿pero usted no estaba marchando por el agua? ¿No es un problema de saneamiento para Cajamarca?
No solamente problema de saneamiento. Nosotros estamos planteando el tema de que haya un nivel de presencia de realización de actividades mineras que no destruyan las fuentes naturales del agua. No es solamente un problema de que nos den agua de donde sea, como sea. Creo que parte del canon debería ser usado, por ejemplo, para dinamizar la economía de los productos lácteos, dinamizar y fortalecer la producción de café y cacao en Jaén y San Ignacio, o en la parte de la frontera de la región con la Amazonía donde hay un potencial inmenso. Creo que debería ser utilizado para potenciar el turismo ¿no?

Si usted no permite que haya minería, ¿de dónde van a salir esos recursos para potenciar todas esas actividades que a usted sí le gustan?
Yo lo que estoy señalando es que la minería tiene que cumplir un rol que no amenace esas otras actividades. ¿Pero qué va a pasar? ¿Cómo vamos nosotros en agricultura? Si hemos entregado concesiones en cabeceras de cuencas en algunas provincias hasta el 88%.

¿Y cuál es el problema?

¿Cuál es el problema?

La ley lo permite.
Eso es lo que está mal y eso es lo que hay que modificar.

¿Por qué va a estar mal?

¿Por qué? Porque una actividad económica se sobrepone a otra pudiendo afectarla seriamente.

Si se hace bien, no hay ninguna afectación.

Hay más de una docena de lagunas desaparecidas en la cabecera de cuencas y hay en este momento lagunas sustituidas por reservorios y ríos que se han convertido en tubos.

Se llama canalización.
No, no se llama canalización, se llama “hidrocidio”.

Toda Lima hace 100 años estaba rodeada de pequeños brazos de río.
¿Y lo que han hecho en Lima está bien?

Pero ¿usted no cree que canalizar el río Surco es correcto?

Yo lo que creo es que tenemos que encontrar una forma armónica de vivir alrededor de los ríos. No podemos cometer una locura…

Ya pero, digamos entonces, ¿no se pueden canalizar los ríos?
Depende, pues, Rosa María.

Yo pensé que usted era un revolucionario y ha resultado siendo un conservador.

No. Yo no soy un conservacionista ecologista.

¿Un conservador ideológico?
Ideológicamente lo que pienso es que tenemos que plantear en armonía la inversión con el medio ambiente.

¿Oponiéndose a toda la inversión?
No, hay que oponerse a aquellas inversiones que efectivamente dañen el medio ambiente.

¿Según su criterio?

No. Somos miles de peruanos que estamos planteando otra manera de relacionar la economía con la ecología. Y debemos ser escuchados, y debemos ser atendidos.

La República


En medio de la protesta de un grupo de cajamarquinos que se oponen al desarrollo del proyecto minero Conga llegó a Cajamarca el ministro de Comercio Exterior y Turismo José Silva, quien remplazó a la primera dama, Nadine Heredia, quien tenía previsto llegar a Cajamarca para inaugurar el sistema de video vigilancia.

Los organizadores del evento señalaron que la visita de la primera dama y su participación en las inauguraciones de las obras municipales tuvo que ser suspendida por motivos de seguridad.

En tanto el ministro de turismo a su llegada a las instalaciones de la municipalidad provincial cajamarquina se encontró con un grupo de protestantes que se oponen al desarrollo del proyecto minero conga, y con intensión de calmar los ánimos dirigió algunas palabras a los protestantes indicando que impulsara el turismo.

Luego de inaugurar el centro de formación Kory Wasi y el sistema de video vigilancia, José Silva, aseveró que regresará a Cajamarca el 19 de febrero para bailar la “matarina” y ser participe de las fiestas del carnaval cajamarquino.

RPP


Ministro de Energía y Minas promete apoyo “con firmeza” para mineras formales

Tras la llegada de la Gran Marcha Nacional del Agua a Lima y los reclamos para que el proyecto Conga sea suspendido indefinidamente, el Ejecutivo expresó su interés por apoyar “con firmeza” a la minería formal “que promueva la inclusión social, el respeto al medio ambiente, así como la ganadería y la agricultura”.

Así lo afirmó el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, quien reafirmó que la minería tiene que ser inclusiva y sumar al crecimiento de actividades como la agricultura y la ganadería.

Desde Bagua, donde participó de una mesa de trabajo con autoridades del lugar, también señaló que la minería informal que contamina el medio ambiente en esta región —por ejemplo, las cuencas de los ríos Santiago y Cenepa en la Cordillera del Cóndor y la Comunidad de San Mateo, distrito de Aramango— será combatida “firmemente”.

Acompañado de los ministros de Vivienda, Construcción y Saneamiento, René Cornejo, y de Agricultura, Luis Ginocchio, anunció una nueva legislación que dará forma al combate a la minería ilegal y a las políticas de promoción de la formalización de mineros artesanales.

Por otro lado, Merino prometió el diálogo y el respeto del Estado de derecho en la provincia cusqueña de Chumbivilcas, donde la población ha pedido el retiro de las mineras Anabi y Ares por supuestos casos de contaminación.

“Se efectuará una estricta fiscalización y si los resultados arrojan que se ha cometido alguna infracción a la normatividad o se ha ocasionado algún tipo de daño ambiental, se exigirá la suspensión inmediata de sus actividades”, indicó a Andina.

El Comercio


El ‘boom’ minero que vive América Latina por el aumento de la demanda y de los precios en el mundo es contrarrestado por manifestaciones violentas, huelgas regionales y marchas de las poblaciones afectadas en defensa del medio ambiente y el agua.

“Hay un incremento de conflictos mineros por el medio ambiente en número y en intensidad. Por el agua, por la extensión de las concesiones mine-ras, por la contaminación de los ríos, por el desplazamiento de las actividades y de la población”, explica el economista José de Echave, ex viceministro peruano de Medio Ambiente.“Pero son sobre todo por el agua”, agrega.

De México a la Patagonia, varios megaproyectos son frenados o hasta suspendidos por la férrea oposición de ciudadanos a sacrificar su entorno. Todo ello a pesar de los estudios de impacto ambiental (EIA) que presentan las empresas y los mensajes de progreso con inclusión social con que las autoridades justifican su aprobación.

Y es que muchas veces para extraer oro, plata, cobre, zinc o hierro, primero hay que mudar pueblos enteros, talar bosques con fauna y flora endémicas o hasta secar lagunas y trasvasarlas.

Las organizaciones ambientalistas critican los millones de litros de agua que se necesitan para la mina y el uso de cianuro altamente contaminante para separar el oro de la roca.

Según datos del Observatorio de Conflictos Mineros en América Latina, hay más de 120 disputas en toda la región. Solo ayer, ocho ecologistas fueron heridos en Catamarca, Argentina, cuando bloqueaban vías para oponerse al proyecto Alta Lumbreras de Xstrata, Goldcorp y Yamana Gold.

“Es cierto que hay una nueva conciencia ambiental entre los pobladores. Pero también la gente se está dando cuenta de las ganancias extra normales que deja la minería y quiere que parte de ellas se quede en su región”, explica Juan Carlos Belausteguigoitia, economista ambiental líder del Banco Mundial.

Según la institución financiera internacional, el 30% de las inversiones en exploración de nuevos yacimientos está en América Latina. En países como Chile, el Perú o Colombia, el sector minero puede llegar a alcanzar el 20% del PBI.

En Brasil, la producción minera alcanzó un estimado de US$11.000 millones en el 2011, 20% más que el año anterior, y Ecuador prevé para el 2012 un crecimiento del 5,35% del PBI gracias a la explotación de oro y plata.

A pesar de las grandes oportunidades que ofrece, América Latina ya no es el “paraíso” desregulado para las grandes compañías mineras. “Se está avanzando mucho en cuanto a normativa ambiental, aunque todavía queda mucho por hacer. Hasta hace poco los ministerios de Medio Ambiente eran los hermanos pequeños de los gabinetes”, explica Belausteguigoitia.

“Ahora, cuanto más grandes sean las empresas, más cuentas tienen que rendir y más probabilidades tienen de mejorar su desempeño ambiental”, agrega, sin olvidar que todavía existen vacíos legales en cuanto a prevención del impacto ambiental alargo plazo, tras el cierre de la mina.

El Comercio (Ed. Impresa 11/02/12, Pág. b3)