“LO ÚLTIMO QUE LES QUEDÓ A LAS FAMILIAS CAMPESINAS DE PORCÓN FUE VENIR A CONVERSAR CON LOS QUE ENTONCES ÉRAMOS JÓVENES PÁRROCOS (…) ERA NOVIEMBRE DE 1993″.

Por: 
Marco Arana Zegarra (Cajamarquino, sociólogo. Ecopolítica y derechos humanos. Líder de Tierra y Libertad)

Muchas personas, amigos, periodistas y documentalistas, sobre todo compañeros y compañeras de diversos movimientos ambientales que a lo largo de estos años he ido conociendo, me han sugerido escribir mi testimonio de cómo se inició mi compromiso con la defensa de derechos ambientales relacionados con la gran minería que se instaló en Cajamarca a inicios de los años 90. A su vez, mis detractores sostienen que se trata solo de motivaciones ideológicas o intereses mezquinos. Escribiré en dos partes cómo fue que siendo párroco rural terminé comprometido en el surgimiento de un amplio movimiento ciudadano nacional que lucha por la defensa de los derechos humanos así como por los derechos ecoterritoriales. En esa misma línea, quisiera reflexionar desde mi experiencia personal  de los últimos años sobre el surgimiento de un movimiento ecopolítico que desata las furias de los grandes poderes económicos, esos mismos que buscan perpetuar la injusticia social y ecológica en el Perú. 

(Primera Parte) 

La Gran Oportunidad

Al principio, en 1992-1993, todo parecía ser prometedor: un primer signo de la superación de la catástrofe económica que había causado la corrupción y la irresponsabilidad de Alan García (1985-1990), era el anuncio de la inversión minera más grande de los últimos 40 años, Newmont Gold Corporation, el Banco Mundial y la entonces pequeña compañía peruana de Minas Buenaventura se habían unido para explotar lo que también entonces decían que iba a ser un pequeño proyecto minero denominado Yanacocha. La inversión venía como rueda salvadora: a) a nivel nacional Sendero Luminoso había declarado 1992 como el año de “su equilibrio estratégico” y asediaba Lima; b) Fujimori había dado el autogolpe y tenía problemas para legitimarse internacionalmente; c) la economía estaba recesada y he ahí que “inversionistas privados generosos apostaban con fe por el país”. Ese fue también el año en el que a nivel internacional se realizó la Cumbre de Río que abrió paso a las cuestiones de la sustentabilidad del desarrollo, los límites del crecimiento y  permitió la formulación de la Agenda 21.

En el espacio provincial, Luis Guerrero, un ex comunista que llegó por vía electoral a inicios de los noventa a ser un alcalde que había declarado La Municipalidad de Cajamarca como “la Primera Municipalidad Ecológica del Perú” hacía propaganda de la llegada de “la mina ecológica” y las oportunidades que se abrirían “en puestos de trabajo, canon minero e inversiones directas de la empresa minera que actuaría con plena responsabilidad social, Cajamarca saldría de su postergación y pobreza”.

Los Tempranos Aguafiestas

Sin embargo, una docena de familias del Cerro Quilish sector 38 aparecerían como los aguafiestas (Alan se hallaba fugado y no pudo calificarlos de “perros del hortelano”). Aconteció que las familias campesinas habían sufrido la primera usurpación agravada de tierras que realizaría la Minera Yanacocha. Entusiasmados con sus operaciones y el gran apoyo político nacional y local, los mineros iniciaron un febril proceso de exploraciones en torno a su autorizada área de operaciones y para ello habían prometido a sus vecinos que iban a hacer “unos agujeritos” en el suelo, pero que iban a necesitar construir plataformas de concreto de aproximadamente 6 por 3 metros en las cuales colocarían sus perforadoras y que para ello también necesitaban construir unas pequeñas trochas de acceso, a cambio de todo ello “les darían trabajo y les pagarían algo. Igual aseguraban que los trabajos durarían dos o tres semanas y no iba a haber perturbaciones ni daños ambientales”.

No obstante, pasó más de medio año de culminadas las perforaciones y no hubo ayuda ni pago alguno y cuando los campesinos exigieron que los mineros cumplieran con los pagos, personal de la entonces FORZA (hoy SECURITAS) les respondió a palos y tiros al aire. Lo único que quedó en las tierras de los campesinos fueron las trochas, las plataformas de cemento y los agujeros con un precario sello de cemento con una placa de cemento que tenía inscritos un código y los metros de profundidad de la perforación, en esos años la legislación minera no exigía mayor seguridad en las perforaciones.

Los campesinos fueron a reclamar en la gobernación de Cajamarca, a la oficina regional de agricultura y la municipalidad provincial de Cajamarca, pero allí se enteraron “que la mina tenía permisos desde el gobierno de Lima y nada se podía hacer”. Incluso en la Municipalidad provincial de Cajamarca les quisieron cobrar por el formulario de presentación de su queja, motivo por el cual no la registraron por escrito. Pasaron unos meses y llegaron las lluvias, los precarios tapones de cemento de las perforaciones fueron expulsados por los suelos saturados de agua y comenzaron a salir de ellos unas sustancias de colores rojizos, grises, marrones y cremas, de consistencia grasosas unas y jabonosas otras. Las aguas que discurrían entre los pastos que alimentaban las ovejas pronto generarían las primeras alarmas de contaminación pues se produjeron varias muertes de ganado y los pastores decían que no podían tomar las nuevas aguas cochinas y pestilentes. En reiteradas ocasiones los campesinos fueron a las puertas de la oficina de Yanacocha en Cajamarca o a la entrada de las operaciones mineras pero nadie los recibía y “los Forzas les amenazaban con pegarles si los cholos de mierda seguían jodiendo.”

Lo último que les quedó a las familias campesinas fue venir a conversar con los que entonces éramos jóvenes párrocos en la recientemente creada parroquia “Cristo Ramos de Porcón.” Era noviembre de 1993.

El Diálogo que No Fue

Para nosotros, los entonces jóvenes párrocos, parecía que las plagas se estaban abatiendo sobre Porcón: el verano de 1992 y el verano de 1993 nos había asolado la epidemia del cólera. Las pequeñas poblaciones de varios caseríos habían sido infectadas por aquellos de sus miembros que iban a a trabajar de cargadores en Chimbote, Trujillo o en las siembras de arroz de Chepén. Como no conocían la enfermedad, los hábitos de higiene por inexistencia de servicios sanitarios y conexiones domiciliarias de agua y la costumbre de velar a sus muertos durante cuatro días, comiendo “en compañía”, a lo que se sumó la huelga del escaso personal de salud que había en la zona hicieron el resto. El caserío de Hualtipampa fue el más asolado. La compañía de bomberos, personal de Cáritas y los hermanos maristas cumplieron notable labor al traernos medicinas y enseñarnos incluso a colocar sueros y antibióticos y evacuar a los más graves. Nuestra casa parroquial, aún en construcción, se convirtió en precario hospital de campaña para el tratamiento o referencias al abarrotado hospital de Cajamarca. Las fiestas de Semana Santa de ese año no olían tanto el incienso o el romero quemado de la feligresía campesina, sino a lejía de la excesiva y hasta obsesiva limpieza que nos impusimos. Como si el cólera no bastara, llegaron los campesinos del Qulish 38 con las denuncias de que su ganado se moría y que los pastores ya no podían tomar las aguas por “la cochinadas que salían de los agujeros que habían hecho los gringos de la minera”.

Recibidas las denuncias y constatados fotográficamente los daños informamos al nuevo obispo que había llegado a Cajamarca y que decía ser “buen amigo de don Alberto Benavides desde los tiempos de su anterior diócesis en Jaén”. La nueva autoridad eclesiástica dio poco crédito a las denuncias de los campesinos pues decía que “la minera le había asegurado que usaban tecnologías modernas y cuidaban el medio ambiente ayudando a los campesinos en sus necesidades”. Debimos acudir al presbiterio (reunión de todo el clero de la Diócesis) para que el tema fuera tratado en una reunión de párrocos con el obispo. Hubo todo tipo de argumentos, desde aquel fallecido sacerdote que señaló que “es mala suerte que los campesinos hayan vivido pobres todo este tiempo sin saber que había oro y qué bueno ahora que hay quienes vendrán a sacarlo para darles trabajo”, hasta otros que decían que “había que saber aprovechar las ayudas de la minera en vez de pelearnos con ella porque sino terminarán dándole apoyo a los evangélicos” y una mayoría que pensábamos que “la iglesia no podía volver a jugar el rol de Valverde, sino asumir su rol evangélico de defensa de la justicia y de los más pobres”.

Los primeros videos sobre Yanacocha

En la parroquia de Porcón debimos hacer un video que recogía los testimonios de los campesinos que narraban los abusos de los Forzas y mostraba los daños hechos por Yanacocha. Cuando el obispo vio los testimonios, promovió una reunión con los funcionarios de la minera: un jovensísimo Carlos Santa Cruz que se convertiría luego en el azote minero de los cajamarquinos, Peter Orams, Fernando Schwalb y un funcionario de origen nisei de apellido Osada. Dos sacerdotes, el obispo y esos funcionarios vimos el video en el salón del presbiterio del Obispado de Cajamarca. Los funcionarios se mostraron extrañados, dijeron no estar enterados y pidieron una copia del video para averiguar lo que había pasado “seguramente con personal de campo que no sabía tratar a las personas”, prometieron que “sí habían problemas se iban a resolver”. La reunión terminó y ellos pidieron una copia del video, a lo cual accedí.

Una semana después algunos campesinos vinieron a la casa parroquial visiblemente intimidados pues habían sido visitados por personal de la minera que les habían dicho que “se olvidaran de buscar trabajo en la minera por haberse juntado con curas comunistas”. No sabían qué hacer y nosotros quedamos indignados. A los pocos días decidimos que el video debía ser editado y dado a conocer a los medios de comunicación de la ciudad. El video editado artesanalmente se llamó “Yanacocha, la mina que no contamina”. Todos los canales de TV local lo pasaron. Sin embargo, la primicia fue de Global TV. La prensa escrita y radial hablaron un par de semanas de los abusos. La minera salió con sus argumentos, que después de 24 años no han cambiado: “se trataba de una conspiración para dañar su imagen, todo se estaba haciendo bien”.

En una conferencia de prensa en el Hotel Continental, Carlos Santa Cruz, gerente de Yanacocha incluso llegó a declarar que “el cura había trucado las imágenes”. La prensa local (en esa época era en su mayoría independiente) criticó duramente a la minera.

No faltaron algunas voces de conocidos profesionales cajamarquinos que salieron a defender la minera: “cualquier actividad humana contamina, lo importante era que la mina genere oportunidades de trabajo”, por supuesto varios de ellos fueron contratados como “consultores” y si no aseguraron que sus familiares tuvieran trabajo en la “mina ecológica”. Penoso rol el que jugaron muchos de los principales docentes universitarios o reconocidos profesionales cajamarquinos.

El Clero

El obispo buscó un nuevo canal de diálogo, esta vez habría diálogo con el mismo Alberto Benavides De La Quintana en Lima bajo el auspicio de la Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS). El obispo me designó para que fuera, pedí que pudieran ir dos campesinos pero se me dijo que no y no había pasajes para solventar los gastos de ellos. Los míos serían pagados por la parroquia de Porcón que recibía desde 1992 un pequeño apoyo de una parroquia de Tettnang en el sur de Alemania.

Fui a Lima, después de largas horas de viaje por tierra, estuve en el CEAS a las 4 pm que era la hora pactada para el diálogo, pero pasadas las 5pm se nos comunicó que la reunión no se realizaría, el señor Alberto Benavides había decidido no asistir. Dos días después retorné a Cajamarca, hablé con los campesinos, luego consultamos con algunos sacerdotes amigos y decidimos iniciar una denuncia contra Yanacocha ante la 4ta. Fiscalía Provincial Penal que presidía el fiscal de nombre Pequeño Morales. Luego sabría yo que el fiscal era yerno del Dr. Cristóbal Arana, quién era el asesor legal de Yanacocha (yo no tengo ningún parentesco con él). Se iniciaron largos meses de lucha jurídica y mediática. Menos mal el concurso de una joven abogada cajamarquina a la que no le tembló la mano y que quiso colaborar desinteresadamente asumió la defensa de los campesinos.

El ex obispo de Cajamarca, Mons. José Dammert que se hallaba jubilado en Lima, escribió un artículo en La República: “si los campesinos no participan de la distribución de la riqueza, se habrá escrito otro capítulo de la historia de la ignominia del oro en Cajamarca”. En esas semanas el diario La República nacional enviaría un reportero a Porcón y publicó una página central sobre la usurpación de tierras y las primeras denuncias de contaminación de la minera. Al nuevo obispo no le complació el carácter público de la disputa, recibí los primeros llamados de atención eclesiástica.

“Los Expertos y Reconocidos comunicadores”

La minera estaba en boca de todo el mundo local e incluso de un sector informado de la sociedad nacional. La respuesta de la minera no se hizo esperar: apareció en el escenario el antropólogo Juan Ossio como “consultor independiente” para precisar que “en la zona no existían comunidades campesinas jurídicamente reconocidas y que históricamente en Cajamarca la conducción de la propiedad de la tierra había sido tradicionalmente individual” concluyendo que yo “estaba utilizando impropiamente la palabra comuneros campesinos”. De nada valió que yo esgrimiera los estudios de Orlando Plaza y Marfil Francke que afirmaban que la comunidad campesina, más que un hecho jurídico, era el conjunto de relaciones sociales, económicas y culturales, como era el caso de los campesinos de Porcón, muchos de los cuales además estaban unidos por un idioma común, el quechua Cañaris.

Apareció también en escena el editor de la columna y programa de TVE nacional “La Torre de Papel”, Luis Rey de Castro, discípulo del controvertido Pedro Beltrán, que cuando se entrevistó conmigo en la casa parroquial de Porcón dijo que había esperado encontrarse con “un honorable sacerdote, pero que le decepcionaba haberse encontrado con un cura jovenzuelo ideologizado por la teología de la liberación”. Este periodista sería uno de los primeros en iniciar los ataques mediáticos a nivel nacional de quienes nos mostrábamos críticos de los abusos de Yanacocha. Imposible prever entonces que en adelante ese sería un tratamiento común y sistemático de los grandes medios de la prensa capitalina.

La “Solución” Fiscal

Después de varios meses de tensión, de diligencias fiscales, de las primeras amenazas de muerte verbales de los Forzas contra mi persona y, en medio un tiempo en el cual tampoco faltaron ofrecimientos de Yanacocha para hacer donaciones a las obras parroquiales, las cuales, por cierto fueron rechazadas por los párrocos, las tensiones continuaron y se acrecentaron. Hasta que un buen día apareció Leonard Harris, el gerente de Newmont para América Latina, que hablaba perfecto español y decía estar casado con una peruana. Él mismo se auto invitó para desayunar en la casa parroquial y prestar oídos a lo que estaba pasando y decía querer oír nuestra versión de la historia. La reunión terminó con el compromiso de que “todo se iba a arreglar con los campesinos que habían sido afectados”.

A los pocos días, el fiscal comunicaba verbalmente a la abogada de los campesinos que la minera se quería acoger al principio de oportunidad y, por tanto, pedía que se iniciara un diálogo con la minera para llegar a una compensación con los campesinos. La reunión se realizó en el salón parroquial de Porcón con amplia presencia de las familias campesinas y varios funcionarios de la minera. El incidente desagradable fue que el personal de Forza, de manera inconsulta se había apertrechado incluso en el balcón de la casa parroquial haciendo uso visible que portaban armas, tuve que acudir a Leonard Harris y al fiscal para pedir el inmediato retiro de todo el personal armado por ser agraviante e innecesario. El diálogo casi se rompe por este indignante incidente.

El resultado práctico del diálogo fue que la minera, que había estado pagando por hectárea de tierra comprada el irrisorio precio de cien nuevos soles utilizando la amenaza de expropiación, debió admitir que debía pagar dos mil nuevos soles por cada plataforma instalada (eran, si mal no recuerdo, 12 plataformas) y además debía pagar un monto adicional por los daños realizados por las trochas de acceso. En cuanto a la denuncia por contaminación ambiental, se desistía de ésta “por falta de pruebas”, ya que lo único que teníamos como pruebas era la palabra de los campesinos, unas fotografías y video, así como un precario informe de análisis químico cualitativo realizado por una profesora universitaria en un laboratorio “no acreditado sobre muestras que además habían sido recogidas por nosotros, sin haber seguido ningún protocolo ni haber contado con la presencia de autoridad alguna”. Al final de la reunión, que Leonard Harris garantizó que discurriera con normalidad pues todos sus subalternos en la minera se comportaron inusualmente amables y bondadosos, el discurso del fiscal a los campesinos al final de la reunión fue que “debían dar gracias a Dios por tener un padre como el padre Marco Arana que los había defendido”. A los pocos días, en el acta fiscal de esa reunión, ese mismo fiscal, yerno del asesor legal de Yanacocha, decía por escrito que “las relaciones entre la minera siempre habían transcurrido en un clima de armonía pero que había habido manipulación de terceros para indisponer a los campesinos contra la empresa minera”. Nunca se supo cuánto costó este viraje.

Las Promesas Incumplidas

La noticia remeció a la sociedad cajamarquina. Recién la ciudad se enteraba de los abusos que la minera estaba cometiendo, sus promesas no estaban siendo sino sólo un discurso encantador. La mayoría ciudadana respaldaba la acción que los párrocos de Porcón habíamos emprendido. La prensa local jugó en general destacada labor por su entonces independencia. Varias parroquias se solidarizaron con la lucha emprendida por los párrocos de Porcón.

Los campesinos de Combayo, que pertenencia al distrito de La Encañada, se enteraron de los resultados en los que los campesinos de Quilish 38 habían recibido más de 12 mil soles sólo por daños, y entonces decidieron acudir a la parroquia de Porcón para solicitarnos apoyo. Más de 40 familias de Combayo habían vendido entre 1991-1992 miles de hectáreas de tierras a sólo 100 nuevos soles la hectárea y se sentían estafados por la minera que les había dicho que les iban a dar trabajo, que incluso cuando terminara la explotación minera les iban a devolver las tierras, que mientras tanto, donde no había operaciones cercanas podían pastear su ganado. Sin embargo, se sentían engañados, nada de lo prometido se estaba cumpliendo: el empleo que les dieron sólo fue por unos meses, las nubes de polvo de las explosiones hacía que el ganado no pudiera comer los pastos y los Forzas los habían conminado a salir de las tierras que habían vendido.

Acudimos a reunirnos con ellos en Combayo, que era otra jurisdicción parroquial y, con la anuencia del párroco y el apoyo de la Vicaría de Solidaridad de la Diócesis de Cajamarca hicimos un segundo video artesanal denominado “Combayo y los abusos del oro”. Yanacocha volvió a estar en boca de la gente: desde el inicio la mina estaba mostrando que no estaba actuando de la manera como había prometido.

Caminos Nuevos e Inesperados

En 1992 habíamos decidido crear el Colegio Parroquial “Cristo Ramos” de Porcón, sería un colegio mixto para dar oportunidad a que las mujeres accedieran a los que les estaba negado: educación secundaria y ampliar sus oportunidades para que pudiera un día acceder a formación profesional. El enfoque debía ser técnico agropecuario y la educación ambiental debía tener rol destacado en la formación de los maestros, los padres de familia y los estudiantes.

Junto a las aulas del colegio parroquial, talleres y granjas para animales menores debía haber un campo deportivo y biohuertos escolares con vivero forestal para árboles nativos, también pino que demandaban los padres de familia. Decidimos limitar la siembra de eucaliptos, aunque debimos disponer de algunos cientos de plantones por la insistencia campesina.

Con mingas mensuales fuimos construyendo el primer colegio de Porcón Bajo, entretanto compartíamos la casa parroquial con las primeras aulas para los niños y jóvenes, hombres y mujeres, algunos de los cuales venían de dos o tres horas de camino. Todo el equipo sacerdotal de Porcón organizaba grandes mingas comunales que se realizaban una vez al mes para facilitar el aplanamiento del terreno, acarrear piedra desde los ríos y abrir los primeros cimientos. Los pequeños apoyos de la hermana parroquia de Saint Gallus de Tettnang, el apoyo de los hermanos maristas, de algunos hermanos sacerdotes que trabajaban en la Catedral de Cajamarca, el aliento de monseñor José Dammert, obispo emérito de Cajamarca, así como de mi familia fue fundamental para iniciar esta gran obra educativa. Esta era la tarea pastoral más hermosa y prometedora para dar oportunidades de vida nueva a los niños, niñas y juventudes del ámbito parroquial que incluso comprendía comunidades de las provincias de San Miguel y San Pablo. Pero los conflictos con la minera no podían ser ignorados, había terminado sólo uno y pronto se abrían nuevos, en esos momentos yo no podía imaginar las magnitudes que tomarían en los años posteriores.

A los pocos meses de tantas tensiones y denuncias públicas contra los abusos mineros, el Obispo me planteó la importancia de que yo hiciera estudios de especialización teológica en Roma. Durante mis estudios universitarios y seminarísticos había destacado como alumno y especializarme era en realidad una opción previsible. Sin embargo, yo consideré que debía tener más experiencia parroquial en medios rurales por lo que pedí que la decisión de salir a estudiar se aplazara unos años más.

Transcurrieron los meses y la autoridad eclesiástica me planteó claramente un dilema: “o te vas a estudiar a Roma o sales de la diócesis”. Tuve, por lo tanto, que viajar a Roma durante los años 1994-1996. La despedida de los campesinos de Porcón fue de lo más sentida. La última misa que celebré en la abarrotada capillita de la casa parroquial a la que asistieron fieles católicos y evangélicos tuvo como texto bíblico central aquel texto de Jesús en que dice: “Gracias Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios y poderosos y las has ocultado a los pequeños, sí Padre, eso te pareció bien” (Mt. 11, 25-30).

Roma, Distancia y Cercanía

Agosto de 1994. En el primer tour por las imponentes basílicas romanas, una en particular me recordó viejas heridas. La guía para turistas daba cuenta que el inmenso techo de pan de oro de la basílica Santa María Maggiore había sido hecho con el primer oro que llegó de Cajamarca a España y que el rey donó al Papa (“si racconta che l’oro con cui è ricoperto venne ricavato dalla fusione di oggetti depredati dalle popolazioni indigene delle Americhe appena scoperte”). Ese oro me devolvió al escenario del cuarto del rescate, que aún existe en Cajamarca, y al recuerdo de la muerte del inca, y al genocidio y opresión que se abatió sobre nuestros pueblos originarios. Imposible no tener en cuenta que nuevos conquistadores habían llegado a Cajamarca de la cual me hallaba apartado.

Los dos años de estudios transcurrieron lentamente. Fueron intensos y exigentes. Sin embargo, varias familias campesinas nunca dejaron de escribirme. La mina crecía. Había muchos accidentes de tránsito y los mineros no reconocían cuando mataban las ovejas, gallinas o los perritos que terminaban aplastados por sus vehículos que se habían adueñado de la carretera. Trabajo había para pocos y la mina crecía hacia los distritos de La Encañada, Cajamarca y Baños del Inca. La gente dejaba de tomar aguardiente para sustituirlo con cerveza. En algunas familias había peleas por el reparto del dinero de la venta de tierras o por las pugnas para entrar a trabajar a la minera. Algunos ingenieros pedían regalos para enganchar con el trabajo en la mina.

Yo compré en las surtidas librerías de Roma mis dos primeros textos de sociología y ecología. Mis amigos de una pequeña parroquia alemana que eran benefactores de las obras sociales de la parroquia de Porcón me proporcionaron los primeros estudios accesibles en español sobre la moderna minería de oro con lixiviación de cianuro. Versaban sobre minería con cianuro a pequeña escala, con estándares internacionales y mencionaban el desconocimiento que había sobre minería de cianuro a gran escala. Hablaban de la necesidad de poner mallas sobre las pozas de aguas cianuradas para que no murieran las aves. Era claro que se trataba de una minería que debía tener claras regulaciones y estrictos controles ambientales, que yo dudaba que se estuvieran tomando en cuenta en Cajamarca debido a la inexistente institucionalidad ambiental entonces casi inexistente y con un gobierno que era claro tenía graves problemas de corrupción.

Todos los Caminos conducen a Porcón

Al terminar los estudios de licenciatura en teología, mi obispo me pidió permanecer en Roma para iniciar mis estudios de doctorado, serían unos tres años más. Los costos de los estudios estaban solventados por una beca de la iglesia alemana y el Collegio Pío Latinoamericano, en el cual los jesuitas nos orientaban con sabiduría, respeto y cariño. Sin embargo, decidí retornar a Cajamarca.

En Roma habían muchas cosas bellas y hermosas, el clima intelectual y las oportunidades de estudiar eran envidiables. Pero el clima espiritual había que buscarlo con lupa, el compromiso cristiano liberador estaba casi proscrito y aunque habían comunidades de base y parroquias populares que incluso hacían afiches conmemorativos al asesinato de Mons. Óscar Romero, lo cierto es que eran la época del auge del neoconservadurismo eclesial que había inaugurado a fines de los setenta Juan Pablo II. Eran los tiempos del “invierno eclesial” que sobrevino a la gran reforma del Vaticano II. El Opus Dei dominaba la curia romana. Los Legionarios de Cristo eran la portátil papal. El Sodalitium Christianane Vitae, en esos años el grupo ultraconservador de factura peruana buscaba alcanzar reconocimiento pontificio en Roma. La teología de la liberación seguía siendo procesada. Estaba fresca la expulsión de Leonardo Boff. Al padre Gustavo Gutiérrez que formalmente sólo habían amonestado pero no prohibido hacer teología, le prohibieron en 1994 dar una conferencia en el aula magna de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y hubo de realizarla más tarde en el inmenso auditorio del Colegio Brasileño de Roma, a la que asistimos más gente, por supuesto, de la que inicialmente habría habido en la conferencia oficial. El reencuentro con el padre Gustavo fue muy inspirador, aún en la iglesia romana había espacios de renovación y esperanza.

Al retornar a Cajamarca el reencuentro con las familias de Porcón fue muy intenso. La parroquia estaba entonces administrada por religiosas franciscanas que habían proseguido y mejorado la obra social y ambiental que habíamos comenzado los anteriores párrocos. La espiritualidad franciscana si tonizaba bien además con la primera evangelización que en Porcón se tradujo en una religiosidad altamente sincrética en la que el amor al agua, la tierra, las plantas, los animales, todo envuelto en un ambiente místico y espiritual que se desbordaba cada año en las fiestas delas cruces del Domingo de Ramos, al inicio de la Semana Santa. Decenas de cruces ornamentadas con palmeras de la ceja de selva, flores andinas, romeros, claveles, abundantes espejos que rememoran puquios y manantiales de agua, con cruces verdes que marchan en ordenadas largas filas de cruces “machos y hembras”, “santísimos y santísimas”, agolpándose luego en procesión en torno a una imagen de Cristo montado en su “burrita con su pollinita”, como en el relato neotestamentario de inicios de la era cristiana. Sólo que está vez tenía lugar en Porcón, en el “lugar de los cerros”, como sostiene uno de los estudios sobre toponimia cajamarquina.

La minera buscaba hacerse presente en la fiesta religiosa regalando pisco (en vez del tradicional aguardiente de mala calidad), comida, cirios y hasta algunas veces los palios que protegían del sol a la imagen central de la procesión. El alcalde del centro poblado menor pugnaba por sacarle alguna ayuda a la minera para mejorar la escuela estatal, pintar la fachada del templo, la posta médica o su propio local municipal, además de asegurar trabajo, primero para él, sus familiares y allegados. Con intermitencias, la minera solía acceder a sus pedidos. No había ninguna ONG que prestara apoyo a las comunidades afectadas por las actividades mineras. La iglesia oficial había entablado convenios de cooperación con la minera, como lo habían hecho la mayoría de oenegés locales. Muchos medios de comunicación aparecían o desaparecían al calor o el frío de la codiciada publicidad de la minera.

En medio de todo ello Yanacocha avanzaba comprando más y más tierras, sólo que ya no a los 100 nuevos soles de los años 92 – 93, sino esa cifra se había ampliado a uno o dos dígitos más. Los investigadores de GRADE, Manuel Glave y Juana Kuramoto, escribieron un informe en el cual daban cuenta que, en un primer momento, la acción de defensa parroquial condujo a la paralización del proceso de compra de tierras de la minera entre los años 1994 a 1997 y luego a una subida notable de los precios de las tierras puesto que los campesinos ya sabían que la orden que los mineros “tenían del gobierno de Lima” podía ser cuestionada y hasta rechazada por ser ellos los propietarios del suelo superficial y sobre todo porque si la minera violaba sus derechos de propiedad o abusaba ahora podía ser denunciada. Los funcionarios de la empresa minera acusarían en mi los mayores costos de su operación. Tengo diversos testimonios de cómo, la inicial relación de posibles entendimientos, se había convertido en un obstáculo y una posible amenaza para que sus malas prácticas se hicieran públicas. Se iniciaría así, una relación marcada por diversas tensiones y momentos en los que, de vez en cuando, la minera permitiría diversas visitas mías a sus operaciones para convencerme de que sus operaciones eran inocuas para el ambiente y beneficiaban a los campesinos de las comunidades aledañas.

Mi conocimiento más sistemático sobre los impactos de la gran minería se inició por aquellos tiempos. La ayuda de un amigo biólogo, Nilton Deza, el descubrir literatura más basta, comenzar mis primeros estudios sobre ecología política fueron también etapas importantes de mis primeros esfuerzos de formación académica autodidacta en mega minería de cianuro.

Otra importante contribución tendría en mi el descubrimiento algo tardío de la bula del papa Juan Pablo II que había declarado ya en 1979 a San Francisco como patrono de los ecologistas. Leonardo Boff, el teólogo de la liberación brasilero que había sido sancionado por la curia romana comenzaba también a difundir sus primeros escritos sobre ecoteología. Toda una oportunidad para la formación espiritual y académica se abrió ante mis ojos. Decidí entonces intuitivamente profundizar en la práctica pastoral inspirada en la teología de la creación, la teología de la tierra, un mayor conocimiento de la sabiduría andina de Porcón, la educación ambiental, la sociología y la historia de los conflictos socioambientales.

(continuará)

Fuente: vozdelatierra.lamula.pe


Hace algunos años la minera Yanacocha, con el afán de convencer a los celendinos para ejecutar el proyecto Conga, llevaba de pasantía a comuneros, autoridades, alumnos, profesores, etc. para mostrar experiencias exitosas de minería en el Perú. Claro, el lector juicioso coincidirá que Yanacocha en Cajamarca sólo sirve para mostrar un excelente ejemplo de minería, más que irresponsable, de una actividad criminal. Pero vaya que grande es el destino, los llevaba a Espinar y desde este sufrido, pero digno pueblo nos envían la siguiente nota con video incluido. Juzgue usted amable lector.

Treinta años de minería en Espinar

Después de 30 años de actividad minera el pueblo de Espinar puede dar fe de que la minería es absolutamente destructiva.

  • Contamina el agua, el aire y la tierra.
  • Los ganados mueren o nacen con mutaciones.
  • Los campos de cultivo y el pasto quedan infértiles.
  • Ha destruido el tejido social y enfrentado a la población en cada comunidad.

Con la mesa de diálogo establecida después de la jornada histórica de lucha del 2012, Espinar ha comprobado también quizá lo más importante para decidir su futuro: El Estado está al servicio de las empresa, la protege, le brinda seguridad e impunidad. “La empresa y el gobierno están casados… no creo que se divorcien”, dice Melchora Surco.
Espinar está en pie de lucha por el establecimiento del convenio marco, no solo en su parte económica, sino en lo referente al medio ambiente, la salud y el impulso de la agricultura y la ganadería para recuperar su soberanía alimentaria y su potencial productor.


marcha de sacrificio

Cuatro alcaldes del Valle de Tambo iniciaron hace unos minutos una marcha de sacrificio hacia la ciudad de Arequipa a la que se dirigen caminando con la carretera antigua (Cachendo), según se informa desde Cocachacra.

Ellos son el alcalde provincial de Islay, Richard Ale Cruz, el alcalde de Cocachacra, Helard Valencia y el alcalde de Punta de Bombón, José Ramos Carrera. El alcalde de Deán Valdivia, Jaime de la Cruz, no fue de la partida, pero los alcanzaría en breve.

Al parecer la idea de los burgomaestres es evitar que los vinculen con las acciones que a partir de mañana realizarían los pobladores del valle, tras los sucesos recientes que han exacerbado los ánimos.

Helard Valencia dijo: “Hemos tomado una determinación, haremos una marcha de sacrificio, vamos a partir desde acá hasta Arequipa a pie. Es momento de que las autoridades centrales se manifiesten y no pueden ser ajenas a lo que está pasando. Por su parte Richard Ale, en relación a la acción policial del sábado manifestó: “Lo que ha sucedido ayer y lo que sucedió hace 3 años no se puede repetir. Son seres humanos que tienen que respetarlos. Por más inversión que quieran traer o plata, eso no vale nada ante una vida y eso dice la Constitución del Perú”, dijo.

Ellos fueron despedidos en medio de arengas y gritos emocionados, incluso lágrimas de quienes permanecen en Cocachacra. Un grupo de agricultores los acompaña en medio de vivas por la marcha.

Entretanto, otro grupo de opositores al proyecto minero Tía María de la minera Southern se trasladó a Arequipa esta mañana, entre ellos, el dirigente Pepe julio Gutiérrez y el presidente de la Junta de Usuarios del Valle de Tambo, Jesús Cornejo. Hubo una pequeña marcha de apoyo en la plaza de armas tras lo cual se vienen reuniendo diversos gremios como la Federación de Trabajadores, agricultores y otros colectivos, con el fin de evaluar acciones de apoyo a los huelguistas.

En horas de la noche anunciaron que realizarán una movilización en la ciudad para mostrar su apoyo a los huelguistas del Valle de Tambo el próximo martes 31 de marzo, por los calles céntricas de la ciudad.

http://elbuho.pe/


sin tregua. Agricultores del Valle de Tambo cumplieron sexto día de paralización. El martes y ayer fueron violentos.

 

Conflicto. Agricultores denuncian que la Policía lanzó gas lacrimógeno a viviendas. Enfrentamiento dejó veinte heridos de ambos lados y algunos detenidos.

Jonathan Bárcena Carpio

Arequipa

Cuando todo indicaba que el fin de semana transcurría tranquilo en el valle de Tambo, provincia de Islay, la violencia volvió a estallar ayer en la tarde con un enfrentamiento entre la Policía y los pobladores que se oponen al proyecto minero Tía María de la empresa Southern Perú.

La reacción de los efectivos policiales ante la amenaza de posibles desmanes en el distrito de Cocachacra dejó al menos 20 heridos, 10 civiles y 10 policías. No obstante, los agricultores denunciaron que fueron agredidos cuando se reunían pacíficamente en la plaza San Francisco del distrito de Cocachacra.

Los pobladores lastimados presentan heridas de perdigones y contusiones, seis de ellos fueron trasladados al hospital de Mollendo. En tanto los policías tienen heridas por las piedras que les lanzaron.

Algunos vecinos informaron a los medios de comunicación locales que una niña de 4 meses de edad habría fallecido asfixiada por gas lacrimógeno que ingresó a las viviendas. Las autoridades de Salud ni la Policía confirmaron el hecho.

enfrentamiento

Los problemas empezaron a las 14.00 horas en la plaza San Francisco. Los pobladores que están en contra del proyecto minero se reunían y la Policía los dispersó. Los agricultores se vieron obligados a huir hacia las chacras y un cerro cercano, mientras que un grupo se repuso y contraatacó. Algunas de las bombas ingresaron en las viviendas.

Ante esta situación, el alcalde de la provincia de Islay, Richard Ale Cruz, expresó su preocupación e hizo un llamado para que cese la violencia.

“Han atacado a nuestros hermanos del valle como si fueran perros y no humanos. Dónde está ahora el fiscal de Prevención del Delito, el Defensor del Pueblo y la gobernadora Yamila Osorio. Nos han abandonado, mientras que Ollanta Humala prefirió a inversionistas extranjeros sobre los nacionales”, manifestó.

A su vez, Jaime de La Cruz, alcalde de Deán Valdivia, reprobó el accionar de la Policía y los calificó de abusivos.

Más tarde, a las 17.00 horas, se desató un nuevo enfrentamiento en el sector de Santa María de Cocachacra. Entre los agricultores heridos se identificó a Aurelio Meza Carrión y Ronald Taya Carrión.

En tanto fueron detenidos Isaúl Pantigoso Siles, Salomón Molina Pantigoso y un menor de edad.

La acción de la Policía ha enardecido los ánimos de los pobladores de Tambo que desde el lunes 23 acatan una paralización indefinida contra Tía María.

El último viernes, cuando un funcionario de Southern anunció que la empresa se retiraba de Tambo, los ánimos se calmaron, pero duró muy poco porque en la tarde la empresa se rectificó y dijo que su proyecto seguía adelante.

Todo apunta a que la protesta se radicalizará.    

Humala no se pronuncia

Mientras tanto, el presidente de la República, Ollanta Humala, prefirió no pronunciarse sobre el conflicto social en el valle de Tambo.

“Estamos en un estado de derecho y hemos dado todas las garantías que corresponden según la ley (al proyecto Tía María). Creo que ese tema (cancelación del proyecto) ya se aclaró por el propio presidente de Southern, Óscar González Rocha”, dijo.

Esas declaraciones las brindó ayer durante la visita que realizó a las regiones de Tacna y Moquegua, que fueron afectadas por la caída de huaicos.

De otro lado, la gobernadora regional Yamila Osorio reconoció que la mesa de desarrollo de Islay se verá debilitada por la ausencia de los alcaldes de la zona.

Fuente: La República


Imagen: Salvemos el Valle de Tambo

– Se registran más heridos y detenidos y una niña de cuatro meses habría fallecido intoxicada por gas lacrimógeno.

Servindi, 28 de marzo, 2015.- Manifestantes contra el proyecto Tía María fueron agredidos durante el día de hoy por miembros de la Policía Nacional con disparos de bombas lacrimógenas y perdigones en la localidad de Cocachacra, en Arequipa. El saldo es de doce detenidos y siete heridos de bala, según reportó radio Platino.

En el sexto día de paro, las fuerzas policiales han incrementado el nivel de sus acciones persiguiendo y atacando incluso a la población civil en los distritos de Cocachacra, Deán Valdivia y Punta de Bombón.

Según una fuente -no confirmada- una niña de cuatro meses, intoxicada por una bomba lacrimógena lanzada en su propia vivienda, en el sector de Santa Maria, falleció el día de hoy.

Imagen: Salvemos el Valle de Tambo

Según informa el fan page Salvemos el Valle de Tambo, la policía llegó incluso a romper los vidrios de una ambulancia creyendo que llevaba piedras a la manifestación cuando en realidad trasladaba heridos producto de la violenta represión.

Humala al servicio de la Southern

Esta escalada represiva se intensifica luego que el presidente Ollanta Humala declaró su pleno respaldo al proyecto minero Tía María y tras el anuncio oficial de la Southern de proseguir con el proyecto.

Poco antes, otro vocero de la empresa había anunciado la “cancelación del proyecto”, no sin antes de acusar de “terroristas anti mineros” a la ciudadanía opositora al proyecto. Este mensaje fue tomado por diversos analistas como una medida de presión de la empresa hacia al gobierno.

Organizaciones sociales y pobladores en general de otras ciudades como Arequipa y Mollendo se reúnen y movilizan en rechazo a la violenta represión que viene sufriendo la población en el Valle de Tambo.

Días atrás, varios medios locales informaron del corte de energía eléctrica en el valle y de la señal de algunas radios locales y medios de televisión, lo cual se presume es una intención de desinformar e incomunicar a los pobladores.

La protesta indefinido se inició el lunes 23 de marzo en contra del proyecto minero de la compañía Southern Copper, la cual presentó un segundo Estudio de Impacto Ambiental que fue aprobado sin la participación de los pobladores potencialmente más afectados.

Según lo han observado diversos medios y especialistas el EIA de Tía María carece de licencia social, aun tiene varias observaciones y la población teme que ponga en peligro el agua y el desarrollo de la agricultura en el Valle de Tambo.

 



​Nota de Prensa Tierra y Libertad

Comision Politica Nacional
Lima, 27 de Marzo del 2015


PROYECTO MINERO TÍA MARÍA DEBE CANCELARSE Y SOUTHERN DEBE DEVOLVER LA CONCESIÓN AL ESTADO

El día de hoy en la mañana, el señor Julio Morriberón, Director de Relaciones Institucionales de la Empresa Minera Southern, ha anunciado “la cancelación del proyecto Tía María y el retiro total de nuestra inversión en la Región Arequipa”, sustentando esta decisión “en primer lugar, la arremetida de un nuevo tipo de terrorismo, el terrorismo antiminero, llevado adelante por un grupo violento, minoritario, pero que tiene aterrorizada a gran parte de la población. En segundo lugar, la parálisis del Estado en su rol de promover las inversiones y dar las garantías necesarias para que se pongan en marcha”. Sobre esta base, en diversos medios de comunicación se ha achacado a Tierra y Libertad responsabilidad directa en este conflicto y en la cancelación de este proyecto minero.

Sin embargo, horas más tarde, la Ministra de Energía y Minas Rosas Maria Ortiz ha declarado que ha llamado directamente a los Estados Unidos al Presidente de la Southern, señor Oscar Sanchez, y que este le habría señalado que no habría tal decisión de retirarse y que la empresa rectificaría el anuncio hecho por el señor Morriberón en las próximas horas.

Mientras Southern resuelve sus contradicciones internas y se conoce cuál es finalmente la decisión oficial de cuestionada empresa, la Comision Politica Nacional de Tierra y Libertad manifiesta lo siguiente:

1. El Proyecto Minero Tía Maria carece de licencia social. Ha sido rechazado ya por la ciudadanía de la Provincia de Islay que se manifestó masivamente por el NO en un referéndum sobre la viabilidad del proyecto convocado por las autoridades municipales, a lo cual se han sumado tres años de masivas movilizaciones, paros, acciones legales realizadas por las organizaciones de productores agrarios y defensores ambientales del valle del Tambo.

2. Tierra y Libertad declara con transparencia y orgullo que entre los dirigentes sociales y las autoridades locales que hoy encabezan la resistencia a la imposición de este mega proyecto y en defensa del Valle de Tambo efectivamente se encuentran militantes de nuestra organización, y que esta lucha cuenta con el decidido apoyo de nuestra dirección nacional en la medida en que expresa el derecho de las poblaciones y las autoridades locales a defender sus derechos ambientales, su paz, y a exigir que se respete otros modelos de desarrollo que no dañan de manera irremediable sus ecosistemas.

3. Tierra y Libertad rechaza el calificativo de “terroristas y violentistas” que la empresa minera y diversos medios de comunicación nos achacan. Las protestas anteriores y las de días recientes han sido convocadas por organizaciones sociales representativas y por autoridades electas legal y democráticamente por su pueblo, en ejercicio del legítimo derecho a manifestarse públicamente sobre un hecho de interés público. Las acciones de violencia que antes y ahora han causado muertos y heridos que el Tambo no olvida ni perdona, han corrido por cuenta de la Policía Nacional, que es enviada por sus superiores para proteger los intereses de una empresa privada y no los de la población local y que con seguridad actúan en el marco logístico y financiero de convenios entre la minera y la PNP.

4. Tierra y Libertad exige que la empresa Southern se retire del Valle del Rio Tambo y que el gobierno le retire la concesión de manera definitiva, para traer paz definitiva a la provincia de Islay. De la misma manera, exigimos que el gobierno promulgue leyes que promuevan las actividades económicas sostenibles en todo el país y que estén diseñadas para impulsar la productividad y competitividad agraria, turística, de prestación de servicios sobre la base de pequeños y medianos empresarios.

5. Tierra y Libertad exige al gobierno que en lugar de buscar imponer a balazos proyectos mineros que la población rechaza, se aboque más bien a fortalecer la zonificación y el ordenamiento territorial, a mejorar la institucionalidad y gobernabilidad ambiental que sus equivocadas leyes de promoción de inversiones están desmantelando y que tomen medidas concretas para potenciar el desarrollo agropecuario del Valle del Tambo, una de las despensas alimenticias y plataforma agroexportadoras más importantes de esa parte del Perú.

Para entrevistas y mayor información comunicarse con:

José De Echave: 999858280
Carlos Monge : 999145240
Marco Arana :976386492



La ministra de Energía y Minas, Rosa María Ortiz, aseguró que se comunicó con el presidente de la minera, Óscar Gonzáles Rocha, quien le descartó que vayan a cancelar el proyecto cuprífero.
 
(Foto: Andina)

La ministra de Energía y Minas, Rosa María Ortiz, afirmó que en comunicación con el presidente de Southern Perú, Óscar Gonzáles Rocha, el ejecutivo le negó que la minera haya decidido cancelar el proyecto cuprífero Tía María y retirarse del departamento de Arequipa.

De esa manera, descartó lo anunciado esta mañana por Julio Morriberon, director de relaciones institucionales de la minera, quien aseguró que Tía María “se iba de Arequipa“, tras varios días de violentas protestas en contra del proyecto cuprífero en los distritos del valle de Tambo.

“He conversado con el presidente de Southern Perú, operadora del proyecto, y me ha comunicado que en las siguientes horas va a haber una rectificación en relación a la versión del directivo de Southern, Julio Morriberón, en horas de la mañana”, anotó en conferencia de prensa.

Ortiz dijo que Gonzáles Rocha estaba extrañado por el anuncio de Morriberon, debido a que recientemente se había instalado una mesa de diálogo en Arequipa para solucionar los conflictos sociales en torno a Tía María, en la que también participa su empresa.

“Estas conversaciones podrían extenderse entre tres y cuatro meses para llegar a un acuerdo y que el proyecto continúe, pues es de interés de Southern Perú”, dijo.

Manifestó que -por tal motivo- el retiro de la firma de Arequipa “no tenía sentido”, pues había que esperar los resultados de la mesa de diálogo antes de tomar una decisión.

 


La ministra de Energía y Minas, Rosa María Ortiz Ríos, expresó su extrañeza por el anuncio del vocero de Southern Perú, Julio Morriberón sobre la presunta cancelación del proyecto minero ‘Tía María’ en Arequipa. Dijo que habló con el presidente de la empresa quien desmintió esa información.

“Llamé al señor Oscar González Rocha y le manifesté mi extrañeza por lo dicho por el señor Morriberón y él se extrañó igual que yo… Me pidió las disculpas del caso y me ofreció hacer las rectificaciones correspondientes en las próximas horas”, dijo Ortiz.

De esta manera, la ministra desmintió al vocero, quien horas antes aseguró que la empresa cancelaba sus inversiones en la región debido a la presión de “terroristas antimineros” y a la falta de apoyo del gobierno.

Al respecto, Ortiz creer que “Morriberón ha exagerado en sus declaraciones” y que prefiere “creerle al presidente del directorio de la empresa antes que a un vocero”.

La ministra señaló que la mesa de desarrollo a raíz de las protestas en Arequipa contra el proyecto minero, se instaló el viernes 20 de marzo en el distrito de Mejía y que González Rocha está a la espera del resultado de estas negociaciones para aclarar cualquier duda de los ciudadanos en la zona.

Sobre por qué Morriberón se adelantó a hacer el anuncio de la cancelación de ‘Tía María’, Ortiz dijo que debió tratarse de un error y no de una amenaza de la empresa. “El Gobierno está del lado de la inversión pero buscando el equilibrio entre las comunidades y los inversores”, dijo.

Fuente: Canal N – http://canaln.pe/actualidad/tia-maria-no-se-va-ministerio-energia-y-minas-asegura-que-southern-hara-rectificacion-n175279


Ollanta  salva tía maría 1

 

Ollanta salva a tía maría 2

Proyecto Tía María sigue en marcha con inversión de US$ 1,400 millones

 Southern Perú ratifica interés por proyecto
  • portada

 

12:20.

Lima, mar. 27. La ministra de Energía y Minas, Rosa María Ortiz, señaló hoy que el proyecto minero Tía María sigue en marcha con una inversión prevista de 1,400 millones de dólares, según lo expresado por el presidente de Southern Perú, Óscar Gonzáles Rocha.

“He conversado con el presidente de Southern Perú, operadora del proyecto, y me ha comunicado que en las siguientes horas va a haber una rectificación en relación a la versión del directivo de Southern, Julio Morriberón”, anotó en conferencia de prensa.
Ortiz manifestó que Gonzáles Rocha estaba extrañado con el comunicado del vocero de Arequipa.
La ministra detalló que actualmente Southern Perú forma parte de las mesas de desarrollo en la que se encuentran dialogando con autoridades, dirigentes y pobladores de Arequipa, región donde está asentado el proyecto minero Tía María.
“Estas conversaciones podrían extenderse entre tres y cuatro meses para llegar a un acuerdo y que el proyecto continúe, pues es de interés de Southern Perú”, dijo.
(FIN) JJN/JJN
Fuente: http://www.andina.com.pe/agencia/noticia-proyecto-tia-maria-sigue-marcha-inversion-1400-millones-549298.aspx

 


La empresa Southern canceló el proyecto Tía María en Arequipa. Así lo anuncio un medio local hoy (viernes) en la mañana.

Empresa minera anuncia que tras 8 años de trabajo y dos estudios de impacto ambiental, cancelan inversión de US$1 400 millones. (Fuente: RPP)

“El proyecto Tía María se va”, sentenció escuetamente Julio Morriberon, director de relaciones institucionales de la minera, en la entrevista al medio local. “En Southern Perú han sido ocho años de arduo trabajo para que se concrete una gran inversión para Arequipa, de más de US$1.400 millones […] Hemos hecho todo el esfuerzo”, indicó

Aprovechó para expresar acusaciones inverosímiles sobre los ciudadanos y ciudadanas arequipeños, señalando que existe “terrorismo antiminero” en la zona. Nosotros preguntamos: ¿Desde cuándo las huelgas de hambre, marchas pacíficas son terrorismo? ¿Quiénes son los terroristas si los asesinados y heridos durante las protestas de estos años fueron los ciudadanos de Arequipa?

Mientras tanto los arequipeños se encuentran en paro indefinido y aún no se decide sobre el levantamiento de este, debido a la natural desconfianza que existe sobre este tipo de anuncios. Además que el anuncio no se ha oficializado a través de documentos:

“Tía María se va y este anuncio que hoy les doy la alta dirección de la empresa lo oficializará con las gestiones correspondientes frente a los órganos correspondientes”, acotó

Esperamos que este anuncio sea real y la calma vuelva al Valle del Tambo. Felicitamos a los valientes arequipeños que han logrado esta victoria.

 

 Southern Perú anuncia cancelación de Proyecto Tía María y su retiro del valle. (Foto: La República)
Compañía asegura que el Estado no daba apoyo para continuar con inversión.Southern Perú anunció hoy que el proyecto minero Tía María se retirará del valle de Arequipa, por un “nuevo terrorismo antiminero”. La inversión de 1,400 millones de dólares se irá del país después de ocho años de trabajo. La compañía buscará otro país de la región para llegar con un proyecto.

Julio Morriberon, vocero de Southern Perú, hizo el anuncio esta mañana. “Nuestra empresa no está dispuesta a ser víctima de estos violentos, más aún si el Estado no da las garantías y el respaldo necesario. No vamos a caer en el juego de la postergación eterna que ya viene afectando otros proyectos”, dijo en declaraciones a RPP.

Morriberon indicó que el proyecto logró la aprobación social de los pobladores del Tambo, sin embargo “grupos minoritarios” y “violentos”, “se oponen a que el valle salga adelante”.

“Estamos obligados a denunciar este terrorismo antiminero porque siendo grupos totalmente minoritarios usan la violencia para chantajear a la gran mayoría que esta a favor del proyecto”, aseguró.

“Hicimos un nuevo Estudio de Impacto Ambiental, que lo aprobó el ministerio, donde corregimos todas las observaciones, no vamos a tomar agua. Yo vivo en el valle, tengo contacto directo con la gente. En una encuesta el 67% estaba de acuerdo con el proyecto, lo que pasa es que el tema se ha politizado”, dijo Morriberon.


En el municipio de Mataquescuintla – Guatemala, los días 11, 12, 13, 14 y 15 de marzo de 2015, representación de pueblos, comunidades y organizaciones sociales nacionales y delegaciones internacionales de Brasil, Argentina, Perú, Colombia, Honduras, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Haití, México, Costa Rica, Canadá, Islandia, Noruega y Sudáfrica, al calor del compañerismo, la solidaridad y el diálogo intercultural, nos hemos reunido para construir una propuesta de articulación continental y de impulso político.

Esta iniciativa permitirá avanzar en la construcción de un MOVIMIENTO CONTINENTAL CONTRA EL MODELO EXTRACTIVO Y POR LA SOBERANÍA POPULAR que haga frente al despojo que vienen padeciendo nuestros pueblos y seguir abonando el camino en la construcción de una nueva sociedad.

DECLARAMOS QUE

  1. Estamos viviendo un momento de contraofensiva del imperialismo contra los pueblos, los movimientos sociales y los gobiernos progresistas, de Latinoamérica, a través de políticas de asfixia económica, manipulación mediática y de criminalización de la protesta. Por lo tanto hacemos un llamado a todos nuestros pueblos para enfrentar esta contraofensiva con unidad, movilización y lucha.
  2. Entendemos que el problema de la extracción de nuestros bienes naturales comunes no tienen solo que ver con la minería,  sino que abarca el petróleo, el gas,  los proyectos hidroeléctricos, los agro-combustibles y los monocultivos. De tal manera que estamos ante un modelo extractivo de minerales y energía, de carácter capitalista, que impulsan las empresas transnacionales, países imperialistas y organismos multilaterales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional), con la complicidad de los Estados nacionales, completando así la nueva división del trabajo que coloca a Latinoamérica como un proveedor neto de materias primas.
  3. Nosotros como pueblo latinoamericano estamos siendo agredidos, por medio de una confluencia nefasta de acuerdos entre Estados y transnacionales, donde las empresas logran disminución de impuestos; precariedad laboral; disminución de fuentes hídricas; contaminación ambiental; sobrexplotación, mercantilización y precarización de las mujeres; despojo de tierras y de su cultura a comunidades negras, campesinas e indígenas.
  4. La persecución de los movimientos sociales, la criminalización de la protesta y frecuentes violaciones de los derechos humanos son una constante en nuestra América, por parte de los aparatos estatales y las empresas transnacionales. Por lo tanto acudimos a la solidaridad internacional y la denuncia permanente para blindar a nuestros compañeros  y compañeras demostrando una vez más que nuestra lucha es por la vida.
  5. Respaldamos a los gobiernos progresistas de nuestra América por los avances realizados en sus distintos países e instamos a profundizar resueltamente el respeto a los derechos de nuestra madre tierra, de los pueblos indígenas, de las comunidades negras y campesinas.
  6. Estamos por la defensa del territorio y la creación de sociedades alternativas, apostándole a la construcción de poder popular y a una nueva forma de relacionamiento con la Naturaleza que rescate los conocimientos ancestrales y naturales. Reafirmamos la defensa de la vida y decimos altivos, que no le tememos al modelo extractivista de persecución y muerte al cual responderemos con lucha y movilización popular.
  7. Este encuentro da inicio a un proceso de articulación continental que permitirá compartir las experiencias de pueblos en resistencia y lucha, materiales investigativos sobre el accionar de las transnacionales y los Estados, además generar escuelas de formación política, mecanismos de denuncia y solidaridad, redes de comunicación y movilizaciones conjuntas.
  8. Para derrotar el modelo imperante es fundamental la unidad de las fuerzas de los pueblos. Por lo tanto extendemos la invitación a todos los pueblos, comunidades y organizaciones populares que luchan por la vida y la defensa del territorio, a juntarnos en un esfuerzo común,  de tal manera que en próximos escenarios de encuentro seamos más procesos y más países.

 Municipio de Mataquescuintla – Guatemala, Marzo 11, 12, 13, 14 y 15 de 2015.

 “¡SÍ A LA VIDA NO A LA MINERÍA!”


Foto: Carlos Zanabria

– Jornada de hoy deja más de una docena de pobladores heridos. Días antes del paro, más de mil manifestantes marcharon por el centro de Arequipa.

Servindi, 24 de marzo, 2015.- Por segundo día se viene acatando de forma multitudinaria el paro indefinido de los pobladores del Valle de Tambo, en la provincia de Islay, Arequipa, en contra del proyecto cuprífero Tía María.

Según reportan algunos medios y las redes sociales, en las últimas horas se han producido enfrentamientos entre efectivos policiales y manifestantes en el distrito de Cocachacra. Como resultado habría nueve detenidos y más de una docena de heridos; algunos de ellos fueron trasladados al hospital de Mollendo.

Represión

De acuerdo a información de la plataforma Salvemos el Valle Tambo, los enfrentamientos suscitados en horas de la tarde habrían dejado por lo menos una decena de heridos.

Asimismo, información difundida por la Red Muqui da cuenta de que la Policía empezó a disparar perdigones y bombas lacrimógenas contra pobladores de Cocachacra que marchaban pacíficamente a la localidad de El Fiscal.

La lista de heridos es la siguiente: Otto Paricahua Quispe, transferido a Arequipa por tener perdigones en la pierna y el muslo izquierdo, Ramiro Arenas Revilla (50), Zulema Portilla Machaca (19), Francisca Torocahua (53), Shirley Puma Roque (22), José Yucra Cruz (24), Delia Cahui Quico (30), Percy Juño Juño (40).

De igual modo, Emeterio Taype (54), José Gonzalo Choquehuanca (24), Juan de la cruz portilla (75), Lucio cadenas Ch. (29), así como un ciudadano que llegó después de elaborado el informe médico.

Se informa de otro lado que entre los detenidos se encuentra Iván Hurtado Frisancho, abogado de la Junta de Usuarios del Valle del Tambo y asesor legal de la Municipalidad de Dean Valdivia.

Masivo rechazo

El 23 de marzo se iniciaron las protestas con la presencia de más de 4 mil manifestantes que bloquearon las vías de la Panamericana Sur. Ellos pedían a gritos la presencia del Gobierno y expresaron su rechazo al proyecto con carteles y consignas como “el Valle no se vende, el Valle se defiende”.

Durante la concentración en la Plaza de Cocachacra, los representantes y autoridades del Valle de Tambo y de Islay exhortaron al Gobierno a solucionar el problema con el proyecto minero.

“La solución a este conflicto está en manos del gobierno central”, sostuvo Jaime de la Cruz, alcalde del distrito Deán Valdivia.

Los manifestantes fueron convocados por la Junta de Usuarios de Cocachacra y gremios de agricultores que se concentraron en el Valle de Tambo para luego pronunciarse en la citada plaza.

“Hermanos de Valle de Tambo y de la provincia del Islay, esta es una fecha histórica que quedará grabada en las páginas de la región y a nivel nacional”, dijo Jaime de la Cruz.

Las autoridades resaltaron que la principal actividad económica en el Valle es la agricultura y que con la mina, que solo estará por un tiempo, esta actividad se verá en peligro.

“Acá la gente vive de la agricultura y hay pobladores que indirectamente también viven de ella pero no lo saben. Deben darse cuenta de que las ilusiones de trabajo que les pinta hoy la minera les durará dos, tres meses y luego los votarán”, expresó Jesús Cornejo, presidente de la Junta de Usuarios de Cocachacra.

En su exposición, Cornejo acusó a la minera de “querer apoderarse de todo” y que eso es algo que no van permitir. “La lucha va a continuar hasta que el proyecto minero se retire definitivamente”, concluyó.

Foto: Salvemos el Valle de Tambo

Por su parte Helard Valencia, alcalde de Cocachacra, destacó la importancia de hacer respetar el derecho que la población tiene a defender su agua y su calidad de vida.

Finalmente se dio a conocer el acta de compromiso suscrita por las autoridades y gremios de Islay, que exige el retiro inmediato del proyecto minero.

Se supo, además, que cuatro pobladores del Valle de Tambo se declararon en huelga de hambre y que varios de sus familiares harán lo mismo.

Antecedentes

En viernes último se instaló una Mesa de Desarrollo en el distrito de Mejía con la presencia de los ministros de Energía y Minas, Rosa Ortiz; Agricultura, Juan Manuel Benites; Ambiente, Manuel Pulgar, y la presidenta regional de Arequipa Yamila Osorio.

Sin embargo, el presidente de la Junta de Usuarios de Cocachacra, Jesús Cornejo, aseguró que no fue llamado a participar en la reunión.

Asimismo, los alcaldes distritales Jaime de la Cruz (Deán Valdivia), Helard Valencia (Cocachacra) y José Ramos (Punta de Bombón) tampoco  participaron de la mesa.

Estos tres distritos conforman el Valle de Tambo y son los más afectados por el proyecto minero cuprífero.

El acta no fue firmada por el Alcalde de Islay, Richard Aley, quien apoya el paro.

El rechazo al proyecto minero se mantiene desde el 2011 debido a los impactos ambientales y los potenciales perjuicios a la agricultura del Valle de Tambo.

Estudio de Impacto Ambiental rechazado

Como se recuerda, la compañía de capitales mexicanos presentó un nuevo Estudio de Impacto Ambiental (EIA) en setiembre del 2013 y que fue aprobado por el Ministerio de Energía y Minas en agosto del 2014.

Al respecto, el abogado del Frente de Defensa de Islay, Iván Hurtado, explicó que se tramita un proceso de nulidad contra la resolución ministerial que aprueba dicho estudio.

Los pobladores piden que la UNOPS revise este nuevo EIA debido al antecedente del primero al que la UNOPS le encontró 136 observaciones. Vale precisar que dicho estudio fue declarado nulo por el Ministerio de Energía y Minas en abril de 2011.


 INICIO PACÍFICO. Manifestantes marcharon por calles de Cocachacra sin provocar desmanes. Hoy continúa paro en todo el Valle de Tambo contra Southern. (Foto: Gabriel Ramos/ La República)
Protesta. Manifestantes queman muñeco en la plaza. (Foto: La República)
Decididos. Dirigentes y alcaldes que se oponen a proyecto Tía María de Southern advierten que la única manera de levantar la protesta es el retiro definitivo de la minera. Ayer marcharon por las calles de Cocachacra y recorrieron distritos como Deán Valdivia y Punta de Bombón. Hubo algunas vías bloqueadas, pero Policía recuperó el orden sin llegar al enfrentamiento.

Elizabeth Huanca Urrutia

Cocachacra-Islay.

El primer día de paro indefinido en el Valle de Tambo (Islay) en contra del proyecto minero Tía María fue pacífico. Alrededor de 4 mil pobladores de diversas zonas del valle se concentraron en el distrito de Cocachacra, jurisdicción que albergará al proyecto cuprífero. El tránsito, desde las primeras horas de ayer, fue restringido y las labores escolares se suspendieron hasta nuevo aviso.

PUEDES VER: Despliegan 1500 policías a Tambo por paro antiminero

Todo Islay quedó prácticamente sitiado por 2,500 efectivos que llegaron desde Arequipa, Cusco, Puno y Tacna para controlar posibles desmanes. 

El jefe de la Región Policial, general PNP Enrique Blanco, tras sobrevolar en helicóptero la zona, llamó a la calma y pidió a la población retomar el diálogo a través de la mesa de desarrollo que promueve el Ejecutivo y el Gobierno Regional de Arequipa

Pero los manifestantes mantienen una posición radical. Remarcan que solo levantarán la protesta si el Gobierno anuncia el retiro definitivo de Southern del valle. Amenazan con radicalizar sus acciones de lucha. “Permitiremos otras inversiones como la petroquímica, pero la mina no”, dijeron.

En un hecho paradójico y no menos cuestionable, el alcalde de Islay pidió licencia a su pleno de regidores para poder participar en el paro. Es que la ley prohíbe a las autoridades electas por voto popular a formar parte de este tipo de medidas.

El burgomaestre provincial, Richard Ale Cruz, se ausentará por 4 días del palacio edil de Mollendo para respaldar a los antimineros. Hoy, el alcalde de Cocachacra, Helard Valencia, haría lo mismo.

Sin embargo, ayer Ale Cruz no tuvo participación visible en el paro. Probablemente ante el temor de ser detenido por la Policía

Según trascendió, los efectivos destacados en el valle tienen la orden de detener a los dirigentes de la huelga si se les observa incitando a actos de violencia. 

Es así que solo el presidente de la Junta de Usuarios del Valle de Tambo, Jesús Cornejo, y el dirigente Pepe Julio Gutiérrez, dieron la cara e intentaron organizar a los manifestantes.

MULTITUDINARIO

La jornada de protesta se prolongó por casi 10 horas. A las 5 de la mañana, pequeños grupos bloquearon la zona conocida como El Boquerón, paso que une a Cocachacra con Mejía y Mollendo. En un inicio, el paso de unidades estuvo restringido, pero tras conversar con efectivos que custodiaban el lugar, la población optó por permitir el tránsito. 

Pasadas las 10.00 horas, diversos grupos comenzaron a trasladarse hacia la Plaza San Francisco (Cocachacra), donde sería la concentración principal. Debido a la ausencia de “cabezas” dirigenciales, por momentos la huelga parecía ser un rotundo fracaso. Los ánimos se encendían más por el intenso calor que por la consigna del paro.

No obstante, a las 11.00 horas apareció el alcalde Jaime De la Cruz, custodiado por sujetos de apariencia temerosa que impidieron que la prensa lo entreviste

En tono desafiante pidió a la población no cesar en su lucha y negó que los dirigentes hayan contratado a “matones”, desde Puno, como indicaron algunas fuentes policiales. 

“Han querido ingresar al camal municipal para ver si los ocultábamos allí, no los hemos dejado porque era un abuso”, dijo en un breve mitin. Luego se fue raudamente.

Una hora después, cuando parte de los protestantes se disponían a irse, Cornejo anunció que Richard Ale llegaría desde Mollendo para apoyarlos, ello devolvió el vigor a los antimineros. Minutos más tarde, una caravana de unidades repletas de personas, llegaron desde Mollendo para reforzar la protesta. Ale Cruz no apareció. 

CARAVANA

Con los ánimos renovados, pasadas las 13.00 horas, miles de agricultores marcharon por la avenida Libertad de Cocachacra en una movilización que denominaron de “concientización”. 

Luego, en diversas unidades recorrieron los distritos de Punta de Bombón y Deán Valdivia, donde fueron recibidos por la población que salía de sus casas para aplaudirlos e incluso invitaban gaseosas a los huelguistas, como señal de apoyo. El frente de Defensa del Valle no ha descartado radicalizar las medidas de protesta. 

La idea es bloquear y paralizar toda la provincia.      

Claves

El viernes de la semana pasada se instaló una mesa de desarrollo en Mejía con la presencia de tres ministros. La idea era frenar el paro que inició ayer.

Para los antimineros, la mesa fue impuesta y por eso no la consideran.

Marchan en Arequipa en apoyo a paro de Tambo

Un grupo de 50 personas en la ciudad de Arequipa marcharon en apoyo al paro indefinido en contra del proyecto cuprífero Tía María, medida que arrancó ayer en el Valle de Tambo (Islay).

En la movilización, que estuvo encabezada por el presidente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Arequipa (APPA), Jorge del Carpio, se  quemó un muñeco en representación de la empresa minera Southern a cargo del proyecto Tía María.

La protesta se hizo, frente a la Catedral, en la Plaza de Armas.

“Nuestra marcha es un acto de identificación con nuestros hermanos de Islay que luchan por una causa justa. Es mentira que la minera no los va a contaminar”, señaló el dirigente.

Del Carpio no descartó que un grupo de personas viajen al distrito de Cocachacra (Islay) para aunarse a la protesta en el valle de Tambo. 

Exigió que no haya represión por parte de la Policía. Durante la movilización por calles del Cercado, se generó congestión vehicular.

Fuente: La República


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 4.284 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: